La situación económica de los autónomos sigue «prácticamente igual» en el último año y está «lejos de mejorar», lastrados por la situación política está «bastante enredada», con muchos frentes abiertos en el panorama económico tanto nacional como sin duda internacional, en plena escalada de los precios y con la incertidumbre constante sobre el futuro de sus negocios. Por ello, uno de cada cuatro autónomos se muestra pesimista y cree que su actividad descenderá a lo largo del presente año, evolución que no tiene visos de mejorar de cara a los tres próximos años.
Así lo constata el último barómetro trimestral de la federación de autónomos ATA, que muestra que nueve de cada 10 autónomos califican la situación económica actual de inestable, el 84% asegura que este clima de incertidumbre afecta «en todos los aspectos» a su actividad empresarial, siete de cada 10 señala que su facturación ha sido inferior o similar a la del mismo periodo del año anterior y casi el 80% afirma que sus gastos han aumentado en los últimos 12 meses. Por ello, este colectivo vuelve a exigir la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año, la exención de cotizaciones durante las bajas por enfermedad desde el primer día y la reducción de la burocracia para pasar de cuatro declaraciones fiscales a dos o una anual. Además, denuncian que hacer frente a las cargas impositivas, los seguros sociales y la subida generalizada de los precios lastra la actividad de ocho de cada 10.
Las perspectivas de los trabajadores por cuenta propia de cara a los próximos meses tampoco son halagüeñas. Únicamente el 18% cree que su negocio crecerá de cara a los próximos y el 46,3% espera que su actividad al menos se mantenga estable, pero uno de cada cuatro autónomos no es tan optimista y considera que su situación empeorará de cara a los próximos meses, máxima cuando únicamente el 23,8% afirma que su facturación ha aumentado. En este contexto, al 33,7% de autónomos que han visto cómo su facturación ha disminuido en este periodo, dicho descenso se ha acentuado: el 40,4% cifra la caída de su actividad en más de un 11%, superando el
39,7% que se registró en el primer trimestre; el resto de los afectados por la pérdida de facturación se divide entre un 38,6% que sufrió un retroceso de entre el 6% y el 10%, y un 21,1% que tuvo una caída de hasta el 5%.
Los datos muestran un claro agravamiento de la situación financiera de los autónomos por el incremento de costes y gastos: tres de cada cuatro autónomos afirman haber tenido que subir sus precios dada la continua escalada de los costes. Este dato supone un notable incremento frente al 68,9% que lo reflejaba en el primer trimestre del año. En el lado opuesto, sólo el 22,2% afirma haber asumido en solitario la subida de los gastos manteniendo sus precios congelados, una caída de cinco puntos respecto al 27,3% del anterior barómetro.
En cuanto a lo que piensan hacer a corto/medio plazo de aquí a finales de año, las perspectivas siguen siendo complicadas: más de la mitad de los autónomos, el 54,2%, afirma que si todo sigue como hasta ahora se van a ver obligados a subirlos de nuevo en los próximos meses. Por su parte, el 22,6% de los encuestados espera no tener que hacerlo, mientras que se dispara hasta el 22,7% el porcentaje de autónomos atrapados en la incertidumbre que confiesan «no saber» qué acabará ocurriendo con sus tarifas.
Los resultados de este segundo trimestre muestran que el problema para encontrar mano de obra cualificada «lejos de solucionarse, se agrava», apunta ATA. Así, el 59,3% de los autónomos afirma que no ha buscado trabajadores recientemente. Sin embargo, entre aquellos que sí han intentado incorporar personal a sus negocios, un 34,4% se ha encontrado con dificultades, lo que supone un notable incremento frente al 29,8% registrado en el primer trimestre del año. Dentro de los que se han encontrado con dificultades para poder contratar, el 19,4% señala que ha estado buscando trabajadores y directamente no ha conseguido contratarles (frente al 17,9% anterior), y un 15% apunta que, aunque finalmente realizó la contratación, tardó mucho más tiempo de lo habitual en encontrar los perfiles adecuados (frente al
11,9% del trimestre pasado).
El barómetro ha comprobado también «los autónomos hacen un enorme esfuerzo por sostener el empleo». Así, de los autónomos que afirman tener trabajadores a su cargo, tres de cada cuatro mantiene la misma situación respecto a su plantilla en el último año. En el lado negativo, el 10% de los autónomos ha tenido que disminuirla en los últimos 12 meses. Prácticamente seis de cada diez autónomos empleadores, concretamente el 61,2%, señalan que prevén continuar en la misma situación laboral actual de aquí a finales de 2026.
En cuanto al coste de los alquileres o el pago de la hipoteca, los autónomos creen que inciden «bastante» o «mucho» en la estructura de costes del 40,9% de los autónomos. Por su parte, la falta de medidas de conciliación familiar afecta de manera notable (sumando las opciones «bastante» y «mucho») a más de la mitad de los encuestados, situándose en un 54,4%. De este modo, los datos revelan que hay tres factores macroeconómicos y tributarios que afectan directamente al negocio de más de ocho de cada diez autónomos: el 86,5% afirma verse bastante o muy afectado por la inflación y la subida generalizada de precios; el 84,5% por las cargas impositivas; y los seguros sociales impactan de forma considerable al 82,8% de los trabajadores por cuenta propia encuestados.
La morosidad, tanto pública como privada, sigue siendo uno de los principales problemas para el colectivo. Tras el ligero descenso observado a principios de año, los datos de este segundo trimestre muestran un repunte de los retrasos en los pagos: la morosidad afecta ya al 44,7% de los autónomos encuestados desde ATA, lo que supone un incremento de más de seis puntos frente al 38,3% registrado en el barómetro anterior.
Tres de cada cuatro autónomos (el 75,6%) han subido los precios desde junio de 2025 para afrontar el alza de costes y tres de cada 10 empleadores ha tenido dificultades para contratar trabajadores en el último año
La situación económica de los autónomos sigue «prácticamente igual» en el último año y está «lejos de mejorar», lastrados por la situación política está «bastante enredada», con muchos frentes abiertos en el panorama económico tanto nacional como sin duda internacional, en plena escalada de los precios y con la incertidumbre constante sobre el futuro de sus negocios. Por ello, uno de cada cuatro autónomos se muestra pesimista y cree que su actividad descenderá a lo largo del presente año, evolución que no tiene visos de mejorar de cara a los tres próximos años.
Así lo constata el último barómetro trimestral de la federación de autónomos ATA, que muestra que nueve de cada 10 autónomos califican la situación económica actual de inestable, el 84% asegura que este clima de incertidumbre afecta «en todos los aspectos» a su actividad empresarial, siete de cada 10 señala que su facturación ha sido inferior o similar a la del mismo periodo del año anterior y casi el 80% afirma que sus gastos han aumentado en los últimos 12 meses. Por ello, este colectivo vuelve a exigir la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año, la exención de cotizaciones durante las bajas por enfermedad desde el primer día y la reducción de la burocracia para pasar de cuatro declaraciones fiscales a dos o una anual. Además, denuncian que hacer frente a las cargas impositivas, los seguros sociales y la subida generalizada de los precios lastra la actividad de ocho de cada 10.
Las perspectivas de los trabajadores por cuenta propia de cara a los próximos meses tampoco son halagüeñas. Únicamente el 18% cree que su negocio crecerá de cara a los próximos y el 46,3% espera que su actividad al menos se mantenga estable, pero uno de cada cuatro autónomos no es tan optimista y considera que su situación empeorará de cara a los próximos meses, máxima cuando únicamente el 23,8% afirma que su facturación ha aumentado. En este contexto, al 33,7% de autónomos que han visto cómo su facturación ha disminuido en este periodo, dicho descenso se ha acentuado: el 40,4% cifra la caída de su actividad en más de un 11%, superando el
39,7% que se registró en el primer trimestre; el resto de los afectados por la pérdida de facturación se divide entre un 38,6% que sufrió un retroceso de entre el 6% y el 10%, y un 21,1% que tuvo una caída de hasta el 5%.
Los datos muestran un claro agravamiento de la situación financiera de los autónomos por el incremento de costes y gastos: tres de cada cuatro autónomos afirman haber tenido que subir sus precios dada la continua escalada de los costes. Este dato supone un notable incremento frente al 68,9% que lo reflejaba en el primer trimestre del año. En el lado opuesto, sólo el 22,2% afirma haber asumido en solitario la subida de los gastos manteniendo sus precios congelados, una caída de cinco puntos respecto al 27,3% del anterior barómetro.
En cuanto a lo que piensan hacer a corto/medio plazo de aquí a finales de año, las perspectivas siguen siendo complicadas: más de la mitad de los autónomos, el 54,2%, afirma que si todo sigue como hasta ahora se van a ver obligados a subirlos de nuevo en los próximos meses. Por su parte, el 22,6% de los encuestados espera no tener que hacerlo, mientras que se dispara hasta el 22,7% el porcentaje de autónomos atrapados en la incertidumbre que confiesan «no saber» qué acabará ocurriendo con sus tarifas.
Los resultados de este segundo trimestre muestran que el problema para encontrar mano de obra cualificada «lejos de solucionarse, se agrava», apunta ATA. Así, el 59,3% de los autónomos afirma que no ha buscado trabajadores recientemente. Sin embargo, entre aquellos que sí han intentado incorporar personal a sus negocios, un 34,4% se ha encontrado con dificultades, lo que supone un notable incremento frente al 29,8% registrado en el primer trimestre del año. Dentro de los que se han encontrado con dificultades para poder contratar, el 19,4% señala que ha estado buscando trabajadores y directamente no ha conseguido contratarles (frente al 17,9% anterior), y un 15% apunta que, aunque finalmente realizó la contratación, tardó mucho más tiempo de lo habitual en encontrar los perfiles adecuados (frente al
11,9% del trimestre pasado).
El barómetro ha comprobado también «los autónomos hacen un enorme esfuerzo por sostener el empleo». Así, de los autónomos que afirman tener trabajadores a su cargo, tres de cada cuatro mantiene la misma situación respecto a su plantilla en el último año. En el lado negativo, el 10% de los autónomos ha tenido que disminuirla en los últimos 12 meses. Prácticamente seis de cada diez autónomos empleadores, concretamente el 61,2%, señalan que prevén continuar en la misma situación laboral actual de aquí a finales de 2026.
En cuanto al coste de los alquileres o el pago de la hipoteca, los autónomos creen que inciden «bastante» o «mucho» en la estructura de costes del 40,9% de los autónomos. Por su parte, la falta de medidas de conciliación familiar afecta de manera notable (sumando las opciones «bastante» y «mucho») a más de la mitad de los encuestados, situándose en un 54,4%. De este modo, los datos revelan que hay tres factores macroeconómicos y tributarios que afectan directamente al negocio de más de ocho de cada diez autónomos: el 86,5% afirma verse bastante o muy afectado por la inflación y la subida generalizada de precios; el 84,5% por las cargas impositivas; y los seguros sociales impactan de forma considerable al 82,8% de los trabajadores por cuenta propia encuestados.
La morosidad, tanto pública como privada, sigue siendo uno de los principales problemas para el colectivo. Tras el ligero descenso observado a principios de año, los datos de este segundo trimestre muestran un repunte de los retrasos en los pagos: la morosidad afecta ya al 44,7% de los autónomos encuestados desde ATA, lo que supone un incremento de más de seis puntos frente al 38,3% registrado en el barómetro anterior.
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