06
Ago
Las hembras han estado durante décadas apartadas de la investigación biomédica. Se entendía que sus ciclos hormonales introducían mucha variabilidad y era más sencillo analizar machos, tanto humanos como de otras especies. Fueron incorporadas a los experimentos hace años, pero a menudo las seleccionadas eran individuos jóvenes que nunca habían pasado por un embarazo o una lactancia; una manera de simplificar el trabajo de laboratorio que quizás también eliminaba aquello que podía resultar más interesante. Seguir leyendo Un estudio sostiene que el embarazo, la lactancia, la menopausia y el resto de la historia reproductiva pueden alumbrar mecanismos de longevidad en…
