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Sep
Hay una palabra en la que casi siempre pensamos con cierta distancia: testamento. La asociamos a la despedida, a lo material, a lo que se deja atrás. Pero el testamento también puede ser otra cosa: una forma de decir “sigo aquí”, incluso cuando ya no estemos. Una manera de que las causas que nos importaron en vida sigan teniendo quien las defienda. Seguir leyendo Hay personas que, incluso después de morir, siguen ayudando a otras. El testamento solidario permite que una organización sin ánimo de lucro se convierta en heredera —o en una de ellas— para que su labor no…
