Hace una semana el Mallorca le ganó al Valladolid por 2 a 0 con dos goles fruto de acciones a balón parado. El primero fue de falta directa de Pablo Torre y el segundo a la salida de un córner de Álex Sala con remate de cabeza de Raíllo. Hace una semana el Mallorca le ganó al Valladolid por 2 a 0 con dos goles fruto de acciones a balón parado. El primero fue de falta directa de Pablo Torre y el segundo a la salida de un córner de Álex Sala con remate de cabeza de Raíllo.
Hace una semana el Mallorca le ganó al Valladolid por 2 a 0 con dos goles fruto de acciones a balón parado. El primero fue de falta directa de Pablo Torre y el segundo a la salida de un córner de Álex Sala con remate de cabeza de Raíllo.
Ayer el partido en Granada tuvo unos parámetros generales parecidos, pero con la diferencia que supuso que a Pablo Torre la misma falta se le fue por encima del larguero y en el córner de Sala a éste se le pasó el tiempo y le anularon el lanzamiento.
Así pues se confirma que, de momento, al Mallorca le vale con el balón parado si lo ejecuta bien, pero le falta definir las jugadas de ataque que crea, que no son pocas pero que carecen de efectividad.
‘Bienvenidos a Segunda División’ dijo el técnico Luis García en un alarde de realidad que sirve para definir lo que se está viendo en los terrenos de juego, y no solo por los que transita el Mallorca. Que le pregunten al Andorra que ganaba 0-2 en Vigo y le colocaron cuatro goles para acabar siendo goleado.
Este es el camino de espinas de la categoría y a este Mallorca que no juega mal, y que hace cosas bien, le falta colmillo arriba. Buksa debutó con un solo entrenamiento. Cerdá también se estrenó ayer y Fuentes…tuvo cuatro, dos mano a mano con el portero al inicio, uno fuera y el otro dentro, pero anulado por fuera de juego, otra remató flojo de cabeza y la última la vio pasar entre sus botas.
Diario de Mallorca – Deportes
