La vuelta al cole y la temida cuesta de septiembre vuelven a poner a prueba las finanzas de las familias españolas justo cuando las cuentas domésticas ya han sufrido el gasto del verano. La factura que se avecina será la más alta de la historia: 505 euros por hijo antes incluso de que comiencen las clases y 2.484 euros por alumno en el conjunto del curso, según la estimación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). El portavoz de la OCU, Enrique García, lamenta en declaraciones a Efe que de nuevo, un año más, estamos «ante la vuelta al cole más cara», sin que haya una partida concreta que explique el incremento, pero con un culpable claro: la inflación acumulada. Todo cuesta un poco más que el año pasado, desde el uniforme hasta la excursión de fin de curso.
La OCU ha encuestado a 773 padres y madres con 1.096 hijos de entre 3 y 18 años, ponderando según la distribución real del alumnado español: un 67% en centros públicos, un 24% en concertados y un 9% en privados. El resultado confirma una tendencia que se repite curso tras curso: el gasto escolar no deja de subir, con un incremento medio del 3,9% respecto al año anterior, impulsado por aumentos del 6% en los centros públicos y privados y apenas unas décimas en los concertados.
Así, el tipo de centro es determinante para el gasto. Quienes llevan a sus hijos a un centro público gastarán de media 1.294 euros al año, una cifra que se eleva a 3.450 euros en la concertada y se dispara hasta los 8.761 euros en la privada. Esto significa que optar por un centro concertado en lugar de uno público supone un sobrecoste de 2.156 euros anuales, mientras que la diferencia entre lo público y lo privado alcanza los 7.467 euros al año.
En los centros concertados y privados, matrícula y cuotas son, con diferencia, el concepto que más pesa: representan casi la mitad del gasto anual en los concertados (1.681 euros de media, un 49% del total) y hasta dos tercios en los privados (5.898 euros, un 67%). En la pública, este concepto prácticamente desaparece, salvo en Formación Profesional.
Aunque no hay una partida concreta que dispare el gasto por sí sola, tras las matrículas y cuotas son el comedor y las actividades extraescolares los que más impacto tienen en el día a día de las familias, precisamente porque se pagan mes a mes. Quienes recurren a estos servicios desembolsan de media 111 euros mensuales en comedor y 78 euros en extraescolares, aunque estas cifras varían según el centro: el comedor cuesta 97 euros al mes en la pública, 133 en la concertada y 156 en la privada, mientras que las extraescolares suponen 70, 86 y 113 euros, respectivamente.
A la factura se suman los libros de texto -161 euros de media en la pública, 237 en la concertada y 302 en la privada, pese a que todas las comunidades autónomas cuentan con programas de gratuidad-, el uniforme (224 euros de media, habitual en la mayoría de concertados y la mitad de los privados), las excursiones (176 euros al año), el material escolar (89 euros de media) y, cada vez con más frecuencia, un ordenador o tableta para uso escolar, que añade otros 236 euros al presupuesto de la vuelta al cole.
La OCU advierte de que el mayor esfuerzo económico se concentra en el periodo de segundo ciclo de educación infantil y en primaria, donde el gasto medio alcanza los 2.597 y 2.355 euros por niño respectivamente. ¿El motivo? «A pesar de que el gasto en libros de texto es más bajo en los primeros cursos, las actividades extraescolares y los gastos de comedor son más habituales. Los estudiantes, según cumplen años, suelen comer más en casa», explica la OCU.
Madrid, la comunidad donde más cuesta ir al colegio
El lugar de residencia también resulta determinante. La Comunidad de Madrid encabeza un año más el ranking de regiones con mayor gasto escolar, con 3.512 euros anuales por hijo, en gran parte por el mayor peso de la enseñanza privada en la región. Le siguen Cataluña (2.994 euros), la Comunidad Valenciana (2.190) y Andalucía (2.007). En el extremo opuesto se sitúan Castilla-La Mancha (1.525 euros), Castilla y León (1.546) y Galicia (1.680), donde el gasto escolar resulta sensiblemente menor.
Frente a este escenario, cada vez más familias recurren a fórmulas para aliviar el golpe. La reutilización de libros, ropa y material escolar se ha consolidado como una de las estrategias más extendidas para contener el gasto, algo que hace una década era mucho menos habitual gracias, en buena medida, al auge de las plataformas de compraventa y a los bancos de libros y ropa organizados por las asociaciones de padres y madres.
Según una encuesta de Milanuncios y Appinio, el 69% de los españoles ha recurrido alguna vez a la segunda mano para adquirir material escolar y un 56% prevé hacerlo este curso, y Wallapop calcula que al comprar y vender productos reutilizados el ahorro medio es de 193 euros. Para la OCU, reutilizar es una de las tres claves para gastar menos, junto a planificar y comparar, ya que pueden encontrarse diferencias de hasta un 25% en los libros dependiendo del establecimiento y de hasta 150 euros para un mismo modelo de ordenador. Ir de compras sin los hijos, adelantarlas y revisar lo que ya hay en casa son otras claves de ahorro.
Ante el peso que supone la vuelta al cole para la economía familiar, la OCU reclama a las administraciones que generalicen y aumenten las deducciones fiscales por gastos educativos en todas las comunidades autónomas, incluidas aquellas donde todavía no existen, como Castilla y León, Cataluña y La Rioja. La organización propone que estas ayudas alcancen progresivamente al menos el 15% del gasto escolar total del menor a lo largo de su etapa educativa.
Para la OCU, estas deducciones no solo aliviarían la presión sobre los hogares, sino que podrían contribuir también a frenar uno de los grandes problemas estructurales de la economía española: la baja tasa de natalidad, que a largo plazo amenaza con reducir la fuerza laboral y sobrecargar el sistema de pensiones.
Los padres tienen que desembolsar 505 euros iniciales que se multiplican por cinco a lo largo del curso. De media, el gasto anual por alumno es de 1.294 euros en un centro público, 3.450 euros en uno concertado y 8.761 en uno privado
La vuelta al cole y la temida cuesta de septiembre vuelven a poner a prueba las finanzas de las familias españolas justo cuando las cuentas domésticas ya han sufrido el gasto del verano. La factura que se avecina será la más alta de la historia: 505 euros por hijo antes incluso de que comiencen las clases y 2.484 euros por alumno en el conjunto del curso, según la estimación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). El portavoz de la OCU, Enrique García, lamenta en declaraciones a Efe que de nuevo, un año más, estamos «ante la vuelta al cole más cara», sin que haya una partida concreta que explique el incremento, pero con un culpable claro: la inflación acumulada. Todo cuesta un poco más que el año pasado, desde el uniforme hasta la excursión de fin de curso.
La OCU ha encuestado a 773 padres y madres con 1.096 hijos de entre 3 y 18 años, ponderando según la distribución real del alumnado español: un 67% en centros públicos, un 24% en concertados y un 9% en privados. El resultado confirma una tendencia que se repite curso tras curso: el gasto escolar no deja de subir, con un incremento medio del 3,9% respecto al año anterior, impulsado por aumentos del 6% en los centros públicos y privados y apenas unas décimas en los concertados.
Así, el tipo de centro es determinante para el gasto. Quienes llevan a sus hijos a un centro público gastarán de media 1.294 euros al año, una cifra que se eleva a 3.450 euros en la concertada y se dispara hasta los 8.761 euros en la privada. Esto significa que optar por un centro concertado en lugar de uno público supone un sobrecoste de 2.156 euros anuales, mientras que la diferencia entre lo público y lo privado alcanza los 7.467 euros al año.
En los centros concertados y privados, matrícula y cuotas son, con diferencia, el concepto que más pesa: representan casi la mitad del gasto anual en los concertados (1.681 euros de media, un 49% del total) y hasta dos tercios en los privados (5.898 euros, un 67%). En la pública, este concepto prácticamente desaparece, salvo en Formación Profesional.
Aunque no hay una partida concreta que dispare el gasto por sí sola, tras las matrículas y cuotas son el comedor y las actividades extraescolares los que más impacto tienen en el día a día de las familias, precisamente porque se pagan mes a mes. Quienes recurren a estos servicios desembolsan de media 111 euros mensuales en comedor y 78 euros en extraescolares, aunque estas cifras varían según el centro: el comedor cuesta 97 euros al mes en la pública, 133 en la concertada y 156 en la privada, mientras que las extraescolares suponen 70, 86 y 113 euros, respectivamente.
A la factura se suman los libros de texto -161 euros de media en la pública, 237 en la concertada y 302 en la privada, pese a que todas las comunidades autónomas cuentan con programas de gratuidad-, el uniforme (224 euros de media, habitual en la mayoría de concertados y la mitad de los privados), las excursiones (176 euros al año), el material escolar (89 euros de media) y, cada vez con más frecuencia, un ordenador o tableta para uso escolar, que añade otros 236 euros al presupuesto de la vuelta al cole.
La OCU advierte de que el mayor esfuerzo económico se concentra en el periodo de segundo ciclo de educación infantil y en primaria, donde el gasto medio alcanza los 2.597 y 2.355 euros por niño respectivamente. ¿El motivo? «A pesar de que el gasto en libros de texto es más bajo en los primeros cursos, las actividades extraescolares y los gastos de comedor son más habituales. Los estudiantes, según cumplen años, suelen comer más en casa», explica la OCU.
El lugar de residencia también resulta determinante. La Comunidad de Madrid encabeza un año más el ranking de regiones con mayor gasto escolar, con 3.512 euros anuales por hijo, en gran parte por el mayor peso de la enseñanza privada en la región. Le siguen Cataluña (2.994 euros), la Comunidad Valenciana (2.190) y Andalucía (2.007). En el extremo opuesto se sitúan Castilla-La Mancha (1.525 euros), Castilla y León (1.546) y Galicia (1.680), donde el gasto escolar resulta sensiblemente menor.
Frente a este escenario, cada vez más familias recurren a fórmulas para aliviar el golpe. La reutilización de libros, ropa y material escolar se ha consolidado como una de las estrategias más extendidas para contener el gasto, algo que hace una década era mucho menos habitual gracias, en buena medida, al auge de las plataformas de compraventa y a los bancos de libros y ropa organizados por las asociaciones de padres y madres.
Según una encuesta de Milanuncios y Appinio, el 69% de los españoles ha recurrido alguna vez a la segunda mano para adquirir material escolar y un 56% prevé hacerlo este curso, y Wallapop calcula que al comprar y vender productos reutilizados el ahorro medio es de 193 euros. Para la OCU, reutilizar es una de las tres claves para gastar menos, junto a planificar y comparar, ya que pueden encontrarse diferencias de hasta un 25% en los libros dependiendo del establecimiento y de hasta 150 euros para un mismo modelo de ordenador. Ir de compras sin los hijos, adelantarlas y revisar lo que ya hay en casa son otras claves de ahorro.
Ante el peso que supone la vuelta al cole para la economía familiar, la OCU reclama a las administraciones que generalicen y aumenten las deducciones fiscales por gastos educativos en todas las comunidades autónomas, incluidas aquellas donde todavía no existen, como Castilla y León, Cataluña y La Rioja. La organización propone que estas ayudas alcancen progresivamente al menos el 15% del gasto escolar total del menor a lo largo de su etapa educativa.
Para la OCU, estas deducciones no solo aliviarían la presión sobre los hogares, sino que podrían contribuir también a frenar uno de los grandes problemas estructurales de la economía española: la baja tasa de natalidad, que a largo plazo amenaza con reducir la fuerza laboral y sobrecargar el sistema de pensiones.
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