La Argentina de los milagros lo volvió a hacer: defenderá su corona mundial en Nueva York/Nueva Jersey frente a España. Bastaron ocho minutos para culminar una remontada heroica en Atlanta y dejar en el camino a Inglaterra en un duelo intenso, áspero y de escaso brillo futbolístico, decidido por la fe inquebrantable de una Albiceleste que jamás se rinde. La Argentina de los milagros lo volvió a hacer: defenderá su corona mundial en Nueva York/Nueva Jersey frente a España. Bastaron ocho minutos para culminar una remontada heroica en Atlanta y dejar en el camino a Inglaterra en un duelo intenso, áspero y de escaso brillo futbolístico, decidido por la fe inquebrantable de una Albiceleste que jamás se rinde.
La Argentina de los milagros lo volvió a hacer: defenderá su corona mundial en Nueva York/Nueva Jersey frente a España. Bastaron ocho minutos para culminar una remontada heroica en Atlanta y dejar en el camino a Inglaterra en un duelo intenso, áspero y de escaso brillo futbolístico, decidido por la fe inquebrantable de una Albiceleste que jamás se rinde.
Lionel Scaloni acertó de lleno con los cambios y lanzó a su equipo a por el empate. Thomas Tuchel, en cambio, eligió proteger la ventaja demasiado pronto. Replegó a Inglaterra sobre su propia área y reforzó el bloque con perfiles defensivos como Dan Burn, Ezri Konsa y O’Reilly. Cuando quiso rectificar y devolver ambición a los suyos, ya era demasiado tarde: Leo Messihabía guiado otra remontada para la historia.
Enzo, con un obús imparable desde la frontal, y Lautaro, a centro de Messi, firmaron los goles que desataron la locura en Atlanta y metieron a la vigente campeona en una nueva final del Mundial.
Preguntado por una nueva gesta de su selección, Scaloni reconoció sentirse desbordado por las emociones. «Sin palabras, sin palabras. Es una alegría para nuestro país y para nuestra gente. Este grupo no deja de sorprenderme. ¿Te digo la verdad? Vamos a dejarnos todo para ganar. Pero después de esto es difícil intentar ver lo que demuestra esta gente», confesó.
El seleccionador cerró su comparecencia con un mensaje que resume el espíritu de esta Argentina: «Somos únicos, no es arrogancia, es corazón, esta gente nos llevó a ganar el partido. La camiseta, darlo todo hasta el final, no guardarse nada, y han demostrado que la sienten como uno más», concluyó.
Fuente: Sport
Diario de Mallorca – Deportes
