Hoy se verán las caras Julián Álvarez y Diego Pablo Simeone. El delantero lleva dos días incorporado a las filas rojiblancos en las que ha pasado el reconocimiento médico y ha trabajado a las órdenes del preparador físico Luis Piñedo. Este martes lo hizo en doble sesión, por la mañana llegó a las 11:35 horas junto a su agente, Sergio Díaz, y se ejercitó durante parte de la sesión en el césped y otra en el gimnasio. Y por la tarde llegó acompañado de su agente, Fernando Hidalgo, a las cinco de la tarde. Hoy se verán las caras Julián Álvarez y Diego Pablo Simeone. El delantero lleva dos días incorporado a las filas rojiblancos en las que ha pasado el reconocimiento médico y ha trabajado a las órdenes del preparador físico Luis Piñedo. Este martes lo hizo en doble sesión, por la mañana llegó a las 11:35 horas junto a su agente, Sergio Díaz, y se ejercitó durante parte de la sesión en el césped y otra en el gimnasio. Y por la tarde llegó acompañado de su agente, Fernando Hidalgo, a las cinco de la tarde.
Hoy se verán las caras Julián Álvarez y Diego Pablo Simeone. El delantero lleva dos días incorporado a las filas rojiblancos en las que ha pasado el reconocimiento médico y ha trabajado a las órdenes del preparador físico Luis Piñedo. Este martes lo hizo en doble sesión, por la mañana llegó a las 11:35 horas junto a su agente, Sergio Díaz, y se ejercitó durante parte de la sesión en el césped y otra en el gimnasio. Y por la tarde llegó acompañado de su agente, Fernando Hidalgo, a las cinco de la tarde.
Desde Barcelona se insistía en que el Atlético había dejado plantado al jugador, que querría mantener una reunión con el técnico Diego Pablo Simeone y con el consejero Miguel Ángel Gil Marín. Pero el club ha mantenido la agenda prevista y la plantilla y Simeone han disfrutado de dos días libres tras aterrizar el lunes por la mañana en Madrid procedentes de Seúl. Simeone se marchó a Ibiza y los últimos internacionales que se han sumado a la pretemporada atlética han trabajado con preparadores físicos del club.
Este miércoles Álvarez y Simeone se verán las caras después de que el pasado 22 de junio, durante el pasado Mundial, Julián declarase: «No puedo esconderme, lo mejor para ambas partes es una transferencia, Quiero cumplir mi sueño». Unas palabras que dejaban claro que su idea es vestir de azulgrana, pese a tener firmado un contrato con el Atlético hasta 2030 con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. La respuesta del técnico en Seúl fue clara, pasando página sobre sus palabras y centrándose en la nueva temporada: «Nosotros, desde lo deportivo, estamos muy contentos con tener un futbolista como Julián y, seguramente, desde lo deportivo lo ayudaremos para que siga creciendo, para que siga mejorando y siga dando lo mejor que nos ha dado en estos últimos dos años, que fue un montón”, apuntó en Seúl el técnico. Simeone además se alineó con el posicionamiento del Atlético: «La situación es muy clara. La entidad ha tomado una decisión que Miguel Ángel (Gil Marín) ha explicado muy bien».
Gil Marín, CEO de la entidad colchonera, dejó un mensaje claro: «Recientemente, escuché unas declaraciones del presidente del Barça diciendo que la oferta que había hecho al Atlético de Madrid no era infinita y la única respuesta posible es que nuestra respuesta sí que es infinita y es que no queremos transferirlo, y no aceptaremos ni una oferta de 100, ni de 150, ni de 200 millones por Julián Álvarez. El sueño de cualquier aficionado, el mío particular, es ver a Julián haciendo goles y consiguiendo títulos para el Atlético. Yo creo que se va a dar». Poco después se conocía que el Atlético presentaba una denuncia ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en la que acusaba al Barcelona de haber negociado con el delantero pese a tener contrato en vigor hasta 2030. El Comité de Disciplina del organismo abrió un expediente al Barça para investigar si existió esa negociación. Expediente que aún no se ha resuelto. Además, Julián se ha cuidado de no nombrar al club azulgrana para evitar una querella o una denuncia ante UEFA.
El Atlético es firme en su posicionamiento: Julián Álvarez es jugador rojiblanco hasta 2030, no hay ninguna intención ni necesidad de venderlo y mucho menos a un rival directo como el Barcelona. El futbolista quedó en una complicada situación con la afición atlética señalándole y sin posibilidades de salir. Cuentan desde Barcelona los medios afines al club que el jugador está muy molesto, algo que en Madrid resulta irrelevante a los dirigentes atléticos. Hoy se verá con Simeone mientras Gil Marín sigue de vacaciones. El técnico no le dará ninguna solución, solo le invitará a trabajar con el resto del equipo y a cumplir su contrato. Julián Álvarez está en una posición incómoda. El Atlético tiene la sartén por el mango y el Barcelona ya explora otras soluciones.
Diario de Mallorca – Deportes
