Los próximos días 24 y 25 de septiembre, los trabajadores de Airbus España estaban convocados para votar en referéndum si respaldan la propuesta negociada el pasado día 4 entre la compañía y los sindicatos CC OO, SIPA y ATP, con la mediación del Ministerio de Industria, para poner fin a la huelga indefinida que arrancó el 25 de agosto. La votación, sin embargo, ha sido suspendida provisionalmente por la Audiencia Nacional tras un recurso presentado por CGT. Este sindicato está siendo el más beligerante con la empresa en un conflicto que, en realidad, se inició la pasada primavera y que se ha dilatado en el tiempo afectado no sólo por las posiciones distantes entre la empresa y los sindicatos sino por las propias diferencias entre los representantes de los trabajadores.
Unas desavenencias entre organizaciones que se han dado, como explican fuentes al tanto de lo ocurrido, en un contexto muy sensible para todas ellas: el año que viene hay convocadas elecciones sindicales en el consorcio aeronáutico. Una circunstancia, explican, que ha condicionado las estrategias negociadoras y los movimientos de las organizaciones.
Los representantes de los trabajadores han quedado divididos en dos bloques. Por una parte, CC OO -el que mayor número de representantes tiene-, SIPA y ATP. Y por otra, UGT, CGT y ÚTIL. Esta circunstancia ha provocado, como explican estas fuentes, que hubiese ocasiones en las que la empresa «no supiese muy bien con quien negociar». La última propuesta, la que se votará el jueves y el viernes que viene, fue acordada de hecho por la empresa con CC OO, SIPA y ATP. Sin embargo, la huelga indefinida fue convocada por el otro bloque de sindicatos, que se negó a respaldar la oferta que se votó a finales de julio y que fue rechazada por un estrecho margen por la plantilla -5.643 votos favorables, el 48,3%, y 6.036 votos en contra, el 51,7%-.
El hecho de que la empresa negociara con los sindicatos no convocantes de la huelga tras cerrar la mesa de negociación de la huelga por falta de acuerdo motivó que CGT presentase una demanda contra la empresa por conflicto colectivo por lo que consideraban que era vulneración del derecho fundamental de la huelga y mala fe negocial durante las conversaciones. Un movimiento que ha paralizado de forma cautelar el referéndum.
Lo cierto es que Airbus, en todos los comunicados que ha publicado en las últimas semanas relativos a la huelga, ha insistido en negociar con todos los sindicatos. De hecho, UGT sí que estuvo presente en la decisiva reunión mantenida en Industria y Airbus aseguró que se había mostrado de acuerdo con lo negociado.
Negación
Horas después, sin embargo, el sindicato desmintió tal afirmación y aseguró que no habían firmado nada con la empresa. Algunas fuentes aseguran que este sindicato no se sentía cómodo con la deriva que estaban tomando las movilizaciones y que estaba buscando una salida con la vista puesta en lo que está por venir el año que viene dado que en la plantilla comienza a haber cierto hartazgo sobre la situación que ha provocado un periodo tan prolongado de movilizaciones.
Los que no entraron en la reunión de Industria son los representantes de ÚTIL y CGT, aunque las versión sobre los motivos por los que los últimos no lo hicieron difieren. El sindicato asegura que no le dejaron, pero otras fuentes aseguran que no lo hizo por voluntad propia, desmarcándose así de lo que pudiera acordarse para de este modo mantener una posición que le permita, a ojos de los trabajadores, presentarse como la organización que no ha cedido a la última oferta presentada por Airbus, que dista de la abanderaban la propia CGT, UGT y ÚTIL.
La consulta sobre la propuesta lograda con la mediación de Industria, cuando se celebre, servirá en todo casa para determinar el respaldo que, de algún modo, tiene cada bloque de sindicatos. Fuentes de los representantes de los trabajadores consideran que en las asambleas convocadas estos días para explicar la oferta de la empresa había sensación de que saldría adelante. Como han venido advirtiendo algunas personas al tanto del asunto, es complicado que los sindicatos vayan a poder mejorarla en una posterior negociación si es rechazada puesto que llega de la propia dirección del consorcio dado que en la reunión definitiva estuvo presente el consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, para refrendarla.
La negociación se ha producido en un contexto delicado para los representantes de los trabajadores, que se enfrentarán en las urnas el año que viene
Los próximos días 24 y 25 de septiembre, los trabajadores de Airbus España estaban convocados para votar en referéndum si respaldan la propuesta negociada el pasado día 4 entre la compañía y los sindicatos CC OO, SIPA y ATP, con la mediación del Ministerio de Industria, para poner fin a la huelga indefinida que arrancó el 25 de agosto. La votación, sin embargo, ha sido suspendida provisionalmente por la Audiencia Nacional tras un recurso presentado por CGT. Este sindicato está siendo el más beligerante con la empresa en un conflicto que, en realidad, se inició la pasada primavera y que se ha dilatado en el tiempo afectado no sólo por las posiciones distantes entre la empresa y los sindicatos sino por las propias diferencias entre los representantes de los trabajadores.
Unas desavenencias entre organizaciones que se han dado, como explican fuentes al tanto de lo ocurrido, en un contexto muy sensible para todas ellas: el año que viene hay convocadas elecciones sindicales en el consorcio aeronáutico. Una circunstancia, explican, que ha condicionado las estrategias negociadoras y los movimientos de las organizaciones.
Los representantes de los trabajadores han quedado divididos en dos bloques. Por una parte, CC OO -el que mayor número de representantes tiene-, SIPA y ATP. Y por otra, UGT, CGT y ÚTIL. Esta circunstancia ha provocado, como explican estas fuentes, que hubiese ocasiones en las que la empresa «no supiese muy bien con quien negociar». La última propuesta, la que se votará el jueves y el viernes que viene, fue acordada de hecho por la empresa con CC OO, SIPA y ATP. Sin embargo, la huelga indefinida fue convocada por el otro bloque de sindicatos, que se negó a respaldar la oferta que se votó a finales de julio y que fue rechazada por un estrecho margen por la plantilla -5.643 votos favorables, el 48,3%, y 6.036 votos en contra, el 51,7%-.
El hecho de que la empresa negociara con los sindicatos no convocantes de la huelga tras cerrar la mesa de negociación de la huelga por falta de acuerdo motivó que CGT presentase una demanda contra la empresa por conflicto colectivo por lo que consideraban que era vulneración del derecho fundamental de la huelga y mala fe negocial durante las conversaciones. Un movimiento que ha paralizado de forma cautelar el referéndum.
Lo cierto es que Airbus, en todos los comunicados que ha publicado en las últimas semanas relativos a la huelga, ha insistido en negociar con todos los sindicatos. De hecho, UGT sí que estuvo presente en la decisiva reunión mantenida en Industria y Airbus aseguró que se había mostrado de acuerdo con lo negociado.
Horas después, sin embargo, el sindicato desmintió tal afirmación y aseguró que no habían firmado nada con la empresa. Algunas fuentes aseguran que este sindicato no se sentía cómodo con la deriva que estaban tomando las movilizaciones y que estaba buscando una salida con la vista puesta en lo que está por venir el año que viene dado que en la plantilla comienza a haber cierto hartazgo sobre la situación que ha provocado un periodo tan prolongado de movilizaciones.
Los que no entraron en la reunión de Industria son los representantes de ÚTIL y CGT, aunque las versión sobre los motivos por los que los últimos no lo hicieron difieren. El sindicato asegura que no le dejaron, pero otras fuentes aseguran que no lo hizo por voluntad propia, desmarcándose así de lo que pudiera acordarse para de este modo mantener una posición que le permita, a ojos de los trabajadores, presentarse como la organización que no ha cedido a la última oferta presentada por Airbus, que dista de la abanderaban la propia CGT, UGT y ÚTIL.
La consulta sobre la propuesta lograda con la mediación de Industria, cuando se celebre, servirá en todo casa para determinar el respaldo que, de algún modo, tiene cada bloque de sindicatos. Fuentes de los representantes de los trabajadores consideran que en las asambleas convocadas estos días para explicar la oferta de la empresa había sensación de que saldría adelante. Como han venido advirtiendo algunas personas al tanto del asunto, es complicado que los sindicatos vayan a poder mejorarla en una posterior negociación si es rechazada puesto que llega de la propia dirección del consorcio dado que en la reunión definitiva estuvo presente el consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, para refrendarla.
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