A pesar de arrancar la jornada con cierta debilidad, el Ibex 35 ha conseguido dar la vuelta a la sesión para cerrar con un avance sólido que lo sitúa otra vez muy cerca de sus cotizaciones máximas. De hecho, el comportamiento de las plazas europeas ha resultado ser bastante más favorable que el de Wall Street, en una jornada que ha estado completamente supeditada a las cuentas presentadas por Micron en la víspera y a las últimas referencias de inflación.
En el panorama doméstico, IAG se ha convertido en uno de los valores más destacados al revalorizarse por encima del dos por ciento, un movimiento de gran mérito dado que hoy sus títulos cotizaban ya descontando el dividendo. El optimismo que impulsa al sector aeronáutico responde a la vuelta del precio del crudo a niveles previos al conflicto bélico, lo que ha disipado los temores a un desabastecimiento de carburante de cara a la temporada de verano, a pesar de que el queroseno para aviones siga costando un treinta por ciento más que el año anterior por estas fechas. Compañías energéticas de peso como Iberdrola o Endesa también han secundado esta corriente alcista.
La nota discordante en el parqué madrileño la ha puesto Indra, cuyas acciones se han hundido más de un seis por ciento. La compañía tecnológica prolonga el castigo tras confirmarse la suspensión del proyecto de la fragata F126 por parte de Alemania en favor de Rheinmetall, a lo que hoy se han sumado las informaciones sobre una posible sociedad conjunta con Santa Bárbara para optar a adjudicaciones militares terrestres; una maniobra que el mercado percibe como un reparto del mismo negocio entre más competidores. El resto de los retrocesos del selectivo se han mantenido dentro de los márgenes de la normalidad.
En el resto del Viejo Continente el balance ha sido francamente positivo, destacando el repunte de casi el uno y medio por ciento del DAX alemán. Este índice ha volado gracias al espectacular comportamiento de Bayer, que se ha disparado por encima del quince por ciento después de que la Corte Suprema de Estados Unidos fallara a su favor, blindándola ante reclamaciones multimillonarias por su herbicida Roundup. Paralelamente, en Nueva York, el Nasdaq 100 ha ido ganando fuerza con Micron despuntando más de un once por ciento tras deslumbrar al mercado con unos resultados históricos y unas previsiones excelentes, impulsadas por la fuerte subida del precio medio de sus componentes ante la evidente escasez de memorias en el mercado global.
Por último, el apartado macroeconómico estadounidense ha dejado lecturas contrapuestas. Aunque el indicador de inflación PCE de mayo superó en una décima lo proyectado, la revisión final del PIB del primer trimestre se incrementó sustancialmente debido a un fuerte tijeretazo en las importaciones. Sin embargo, el consumo de las familias dio muestras de debilidad al avanzar apenas un medio punto porcentual, confirmando que la economía norteamericana se apoya ahora en el gasto gubernamental y la inversión empresarial. En este entorno, el crudo ha sumado enteros pero se mantiene en precios tolerables con unos cuarenta y cinco buques diarios cruzando el estrecho, mientras que el oro sigue mostrando una evolución errática, presionado por los temores a nuevas alzas de tipos tras el duro mensaje de Warsh.
En el resto del Viejo Continente el balance ha sido francamente positivo
A pesar de arrancar la jornada con cierta debilidad, el Ibex 35 ha conseguido dar la vuelta a la sesión para cerrar con un avance sólido que lo sitúa otra vez muy cerca de sus cotizaciones máximas. De hecho, el comportamiento de las plazas europeas ha resultado ser bastante más favorable que el de Wall Street, en una jornada que ha estado completamente supeditada a las cuentas presentadas por Micron en la víspera y a las últimas referencias de inflación.
En el panorama doméstico, IAG se ha convertido en uno de los valores más destacados al revalorizarse por encima del dos por ciento, un movimiento de gran mérito dado que hoy sus títulos cotizaban ya descontando el dividendo. El optimismo que impulsa al sector aeronáutico responde a la vuelta del precio del crudo a niveles previos al conflicto bélico, lo que ha disipado los temores a un desabastecimiento de carburante de cara a la temporada de verano, a pesar de que el queroseno para aviones siga costando un treinta por ciento más que el año anterior por estas fechas. Compañías energéticas de peso como Iberdrola o Endesa también han secundado esta corriente alcista.
La nota discordante en el parqué madrileño la ha puesto Indra, cuyas acciones se han hundido más de un seis por ciento. La compañía tecnológica prolonga el castigo tras confirmarse la suspensión del proyecto de la fragata F126 por parte de Alemania en favor de Rheinmetall, a lo que hoy se han sumado las informaciones sobre una posible sociedad conjunta con Santa Bárbara para optar a adjudicaciones militares terrestres; una maniobra que el mercado percibe como un reparto del mismo negocio entre más competidores. El resto de los retrocesos del selectivo se han mantenido dentro de los márgenes de la normalidad.
En el resto del Viejo Continente el balance ha sido francamente positivo, destacando el repunte de casi el uno y medio por ciento del DAX alemán. Este índice ha volado gracias al espectacular comportamiento de Bayer, que se ha disparado por encima del quince por ciento después de que la Corte Suprema de Estados Unidos fallara a su favor, blindándola ante reclamaciones multimillonarias por su herbicida Roundup. Paralelamente, en Nueva York, el Nasdaq 100 ha ido ganando fuerza con Micron despuntando más de un once por ciento tras deslumbrar al mercado con unos resultados históricos y unas previsiones excelentes, impulsadas por la fuerte subida del precio medio de sus componentes ante la evidente escasez de memorias en el mercado global.
Por último, el apartado macroeconómico estadounidense ha dejado lecturas contrapuestas. Aunque el indicador de inflación PCE de mayo superó en una décima lo proyectado, la revisión final del PIB del primer trimestre se incrementó sustancialmente debido a un fuerte tijeretazo en las importaciones. Sin embargo, el consumo de las familias dio muestras de debilidad al avanzar apenas un medio punto porcentual, confirmando que la economía norteamericana se apoya ahora en el gasto gubernamental y la inversión empresarial. En este entorno, el crudo ha sumado enteros pero se mantiene en precios tolerables con unos cuarenta y cinco buques diarios cruzando el estrecho, mientras que el oro sigue mostrando una evolución errática, presionado por los temores a nuevas alzas de tipos tras el duro mensaje de Warsh.
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