El presidente ejecutivo de Acciona, José Manuel Entrecanales, ha descartado hoy cualquier decisión inminente sobre el futuro de Acciona Energía y ha considerado «extremadamente improbable» una venta total de su filial energética.
Al término de la junta general de accionistas celebrada en Madrid, Entrecanales ha reconocido que existe interés de potenciales inversores por la compañía, aunque el proceso se encuentra en una fase muy preliminar. «No hay ninguna decisión tomada en absoluto», ha afirmado.
Acciona ha recibido muestras de interés tanto de inversores nacionales como internacionales, aunque por el momento únicamente se está facilitando información de carácter público, ha añadido.
La compañía estudia distintas alternativas que van desde mantener la situación actual hasta la incorporación de nuevos socios, la venta de una participación relevante o incluso una eventual integración corporativa más estrecha entre la matriz y su filial. Sin embargo, el primer ejecutivo del grupo ha querido despejar las especulaciones sobre una posible desinversión completa al señalar que una venta del 100% de Acciona Energía resulta «extremadamente improbable».
La filial energética cerró 2025 con un resultado operativo bruto (Ebitda) superior a los 1.500 millones de euros, según ha remarcado el propio Entrecanales durante su intervención ante los accionistas. El grupo considera que la compañía mantiene importantes oportunidades de crecimiento vinculadas al almacenamiento energético, la modernización de instalaciones renovables ya existentes y el suministro eléctrico a grandes centros de datos.
Precisamente, el desarrollo de centros de datos se perfila como una de las áreas de mayor interés para Acciona. Aunque el grupo ha mantenido hasta ahora una posición discreta frente a otras empresas del sector, Entrecanales ha reconocido que la expansión de estas infraestructuras está transformando el mercado eléctrico y generando nuevas oportunidades de negocio.
La compañía está revisando emplazamientos que inicialmente habían sido concebidos para proyectos de hidrógeno verde con el objetivo de evaluar su posible adaptación a centros de procesamiento de datos. Según ha indicado, ambos tipos de instalaciones comparten requisitos similares en términos de disponibilidad energética y capacidad de conexión a las redes eléctricas.
El presidente de Acciona ha justificado esta prudencia por la necesidad de comunicar únicamente proyectos con un elevado grado de madurez. Aun así, ha admitido que el grupo trabaja activamente en la identificación de oportunidades en este segmento, impulsado por el crecimiento de la inteligencia artificial y la creciente demanda de capacidad de computación.
Las perspectivas de Acciona Energía se enmarcan en una estrategia más amplia de expansión de la matriz, que prevé beneficiarse de un ciclo inversor global en infraestructuras que considera histórico. Durante su discurso ante la junta, Entrecanales ha defendido que las infraestructuras han pasado de ser un motor de crecimiento económico a convertirse en activos esenciales para la soberanía estratégica de los países y para la cohesión social.
Según sus estimaciones, la inversión mundial en infraestructuras aumentará desde los actuales 4,4 billones de dólares anuales hasta alrededor de 7 billones en 2050, lo que supondrá movilizar más de 150 billones de dólares en los próximos veinticinco años. Energía, transporte y agua concentrarán más de la mitad de ese esfuerzo inversor.
El ejecutivo definió este escenario como un «hiperciclo de infraestructuras», impulsado por la electrificación de la economía, la renovación de redes e instalaciones envejecidas en los países desarrollados, la construcción de nuevas infraestructuras en los mercados emergentes y la adaptación al cambio climático.
En este contexto, Entrecanales cree que los fenómenos asociados al calentamiento global, como las sequías, las inundaciones o el aumento del nivel del mar, están modificando las necesidades de inversión pública y privada. A su juicio, la resiliencia climática se ha convertido en un requisito económico que exige redes energéticas más robustas, infraestructuras hidráulicas capaces de responder a fenómenos extremos y sistemas de transporte adaptados a condiciones más exigentes.
Acciona cerró 2025 con un Ebitda récord de 3.211 millones de euros, un 31% más que el ejercicio anterior. La cartera agregada de infraestructuras supera ya los 120.000 millones de euros, más del doble que hace dos años, mientras que la ratio de deuda neta sobre Ebitda se sitúa en 2,2 veces.
Entre los principales proyectos internacionales del grupo figuran el cierre financiero de la autopista SR-400 en Atlanta, la red de transmisión eléctrica Central West Orana en Australia, el avance del túnel Western Harbour de Sídney y la próxima entrada en servicio de la Línea 6 del metro de São Paulo. La compañía también destacó el desarrollo de la desaladora de Casablanca, en Marruecos, que aspira a convertirse en la mayor planta del mundo operada íntegramente con energía renovable.
La junta general aprobó las cuentas de 2025, el informe de sostenibilidad y el reparto de un dividendo bruto de 5,65 euros por acción, que será abonado el próximo 9 de julio. Los accionistas respaldaron además la continuidad de KPMG como auditor hasta 2029 y renovaron los mandatos de las consejeras independientes María Salgado y Teresa Sanjurjo, así como del consejero externo Jerónimo Marcos Gerard Rivero.
Aunque no hay ninguna decisión tomada, cree «extremadamente improbable» esa operación y augura un «boom» inversor en infraestructuras
El presidente ejecutivo de Acciona, José Manuel Entrecanales, ha descartado hoy cualquier decisión inminente sobre el futuro de Acciona Energía y ha considerado «extremadamente improbable» una venta total de su filial energética.
Al término de la junta general de accionistas celebrada en Madrid, Entrecanales ha reconocido que existe interés de potenciales inversores por la compañía, aunque el proceso se encuentra en una fase muy preliminar. «No hay ninguna decisión tomada en absoluto», ha afirmado.
Acciona ha recibido muestras de interés tanto de inversores nacionales como internacionales, aunque por el momento únicamente se está facilitando información de carácter público, ha añadido.
La compañía estudia distintas alternativas que van desde mantener la situación actual hasta la incorporación de nuevos socios, la venta de una participación relevante o incluso una eventual integración corporativa más estrecha entre la matriz y su filial. Sin embargo, el primer ejecutivo del grupo ha querido despejar las especulaciones sobre una posible desinversión completa al señalar que una venta del 100% de Acciona Energía resulta «extremadamente improbable».
La filial energética cerró 2025 con un resultado operativo bruto (Ebitda) superior a los 1.500 millones de euros, según ha remarcado el propio Entrecanales durante su intervención ante los accionistas. El grupo considera que la compañía mantiene importantes oportunidades de crecimiento vinculadas al almacenamiento energético, la modernización de instalaciones renovables ya existentes y el suministro eléctrico a grandes centros de datos.
Precisamente, el desarrollo de centros de datos se perfila como una de las áreas de mayor interés para Acciona. Aunque el grupo ha mantenido hasta ahora una posición discreta frente a otras empresas del sector, Entrecanales ha reconocido que la expansión de estas infraestructuras está transformando el mercado eléctrico y generando nuevas oportunidades de negocio.
La compañía está revisando emplazamientos que inicialmente habían sido concebidos para proyectos de hidrógeno verde con el objetivo de evaluar su posible adaptación a centros de procesamiento de datos. Según ha indicado, ambos tipos de instalaciones comparten requisitos similares en términos de disponibilidad energética y capacidad de conexión a las redes eléctricas.
El presidente de Acciona ha justificado esta prudencia por la necesidad de comunicar únicamente proyectos con un elevado grado de madurez. Aun así, ha admitido que el grupo trabaja activamente en la identificación de oportunidades en este segmento, impulsado por el crecimiento de la inteligencia artificial y la creciente demanda de capacidad de computación.
Las perspectivas de Acciona Energía se enmarcan en una estrategia más amplia de expansión de la matriz, que prevé beneficiarse de un ciclo inversor global en infraestructuras que considera histórico. Durante su discurso ante la junta, Entrecanales ha defendido que las infraestructuras han pasado de ser un motor de crecimiento económico a convertirse en activos esenciales para la soberanía estratégica de los países y para la cohesión social.
Según sus estimaciones, la inversión mundial en infraestructuras aumentará desde los actuales 4,4 billones de dólares anuales hasta alrededor de 7 billones en 2050, lo que supondrá movilizar más de 150 billones de dólares en los próximos veinticinco años. Energía, transporte y agua concentrarán más de la mitad de ese esfuerzo inversor.
El ejecutivo definió este escenario como un «hiperciclo de infraestructuras», impulsado por la electrificación de la economía, la renovación de redes e instalaciones envejecidas en los países desarrollados, la construcción de nuevas infraestructuras en los mercados emergentes y la adaptación al cambio climático.
En este contexto, Entrecanales cree que los fenómenos asociados al calentamiento global, como las sequías, las inundaciones o el aumento del nivel del mar, están modificando las necesidades de inversión pública y privada. A su juicio, la resiliencia climática se ha convertido en un requisito económico que exige redes energéticas más robustas, infraestructuras hidráulicas capaces de responder a fenómenos extremos y sistemas de transporte adaptados a condiciones más exigentes.
Acciona cerró 2025 con un Ebitda récord de 3.211 millones de euros, un 31% más que el ejercicio anterior. La cartera agregada de infraestructuras supera ya los 120.000 millones de euros, más del doble que hace dos años, mientras que la ratio de deuda neta sobre Ebitda se sitúa en 2,2 veces.
Entre los principales proyectos internacionales del grupo figuran el cierre financiero de la autopista SR-400 en Atlanta, la red de transmisión eléctrica Central West Orana en Australia, el avance del túnel Western Harbour de Sídney y la próxima entrada en servicio de la Línea 6 del metro de São Paulo. La compañía también destacó el desarrollo de la desaladora de Casablanca, en Marruecos, que aspira a convertirse en la mayor planta del mundo operada íntegramente con energía renovable.
La junta general aprobó las cuentas de 2025, el informe de sostenibilidad y el reparto de un dividendo bruto de 5,65 euros por acción, que será abonado el próximo 9 de julio. Los accionistas respaldaron además la continuidad de KPMG como auditor hasta 2029 y renovaron los mandatos de las consejeras independientes María Salgado y Teresa Sanjurjo, así como del consejero externo Jerónimo Marcos Gerard Rivero.
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