El Ibex 35 cede a la presión de las ventas

El Ibex 35 ha cerrado la jornada con un retroceso, contagiado por las dudas que imperan a nivel internacional. Aunque la tendencia bajista ha sido la tónica general en el Viejo Continente, las alarmas reales se han encendido en Wall Street, donde el sector tecnológico, y en especial el de los semiconductores, ha vivido una jornada negra. Los inversores se mantienen ahora en vilo a la espera de dos catalizadores clave para determinar el rumbo del mercado en los próximos días: las cifras financieras de Micron y los próximos datos de inflación del PCE.

Dentro del índice español, firmas como Amadeus y Telefónica han logrado capear el temporal liderando las ganancias, a pesar de la ausencia de grandes novedades en el plano empresarial. En la otra cara de la moneda, ACS y Acciona se han situado entre los valores más castigados. El descenso de ACS se explica por su creciente vinculación al negocio de los centros de datos, lo que ha estrechado su correlación con el sector de los chips y los temores actuales en torno al desarrollo de la inteligencia artificial. Por su parte, Acciona ha corregido tras encadenar cuatro jornadas consecutivas al alza y registrar un fuerte repunte la semana pasada, por lo que estas pérdidas se atribuyen a una lógica recogida de beneficios.

La sangría ha sido todavía más severa en otros parqués europeos, donde el DAX alemán ha retrocedido en torno al 0,8% y el AEX holandés, muy ligado a la tecnología, ha cedido más de un 1%. Compañías de referencia como ASM y ASML han sufrido duros golpes con caídas del 7% y 5% respectivamente. Al otro lado del Atlántico, el pesimismo se ha desatado en el Nasdaq 100 con pérdidas superiores al 2%. El foco del castigo no se centra tanto en las grandes corporaciones de internet, sino en la industria de los componentes, personificada hoy en los fuertes descensos de Micron. Esta empresa rinde cuentas mañana y el listón está muy alto, ya que su directiva anticipó que los ingresos de este tercer trimestre fiscal batirían la facturación anual de cualquier ejercicio previo a 2024, un escenario ideal para la aparición de una fuerte volatilidad.

Los mercados alternativos tampoco se han librado de los números rojos, registrándose retrocesos del 1% en el oro y del 5% en la plata, un metal cuya fluctuación suele ser más brusca debido a su mayor apalancamiento. En el mercado cambiario, el dólar ha mostrado fortaleza y ha ganado terreno a pesar del correctivo tecnológico y del abaratamiento del crudo. Precisamente, el petróleo ha cotizado a la baja ante las previsiones de un incremento de la oferta a corto plazo, ya que se estima que Irán acumula unos 54 millones de barriles en petroleros sin destino declarado que podrían terminar impactando en el mercado al contado.

Javier Cabrera

Analista de mercados

 Dentro del índice español, firmas como Amadeus y Telefónica han logrado capear el temporal liderando las ganancias  

El Ibex 35 ha cerrado la jornada con un retroceso, contagiado por las dudas que imperan a nivel internacional. Aunque la tendencia bajista ha sido la tónica general en el Viejo Continente, las alarmas reales se han encendido en Wall Street, donde el sector tecnológico, y en especial el de los semiconductores, ha vivido una jornada negra. Los inversores se mantienen ahora en vilo a la espera de dos catalizadores clave para determinar el rumbo del mercado en los próximos días: las cifras financieras de Micron y los próximos datos de inflación del PCE.

Dentro del índice español, firmas como Amadeus y Telefónica han logrado capear el temporal liderando las ganancias, a pesar de la ausencia de grandes novedades en el plano empresarial. En la otra cara de la moneda, ACS y Acciona se han situado entre los valores más castigados. El descenso de ACS se explica por su creciente vinculación al negocio de los centros de datos, lo que ha estrechado su correlación con el sector de los chips y los temores actuales en torno al desarrollo de la inteligencia artificial. Por su parte, Acciona ha corregido tras encadenar cuatro jornadas consecutivas al alza y registrar un fuerte repunte la semana pasada, por lo que estas pérdidas se atribuyen a una lógica recogida de beneficios.

La sangría ha sido todavía más severa en otros parqués europeos, donde el DAX alemán ha retrocedido en torno al 0,8% y el AEX holandés, muy ligado a la tecnología, ha cedido más de un 1%. Compañías de referencia como ASM y ASML han sufrido duros golpes con caídas del 7% y 5% respectivamente. Al otro lado del Atlántico, el pesimismo se ha desatado en el Nasdaq 100 con pérdidas superiores al 2%. El foco del castigo no se centra tanto en las grandes corporaciones de internet, sino en la industria de los componentes, personificada hoy en los fuertes descensos de Micron. Esta empresa rinde cuentas mañana y el listón está muy alto, ya que su directiva anticipó que los ingresos de este tercer trimestre fiscal batirían la facturación anual de cualquier ejercicio previo a 2024, un escenario ideal para la aparición de una fuerte volatilidad.

Los mercados alternativos tampoco se han librado de los números rojos, registrándose retrocesos del 1% en el oro y del 5% en la plata, un metal cuya fluctuación suele ser más brusca debido a su mayor apalancamiento. En el mercado cambiario, el dólar ha mostrado fortaleza y ha ganado terreno a pesar del correctivo tecnológico y del abaratamiento del crudo. Precisamente, el petróleo ha cotizado a la baja ante las previsiones de un incremento de la oferta a corto plazo, ya que se estima que Irán acumula unos 54 millones de barriles en petroleros sin destino declarado que podrían terminar impactando en el mercado al contado.

Javier Cabrera

Analista de mercados

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