Tras el homenaje a Luis Sánchez Polack, popularmente conocido como TIP, ‘El Hormiguero’ ha llamado a la influencer RoRo para conocerla más a fondo. Su nombre completo es Rocío López Bueno y en apenas dos años ha pasado de ser una desconocida a tener millones de seguidores, mérito de sus elaborados vídeos de cocina y manualidades hechos desde cero para su novio Pablo.
Y aunque rebosa perfección en cualquier cosa que se propone, su entrada al programa de entrevistas de Antena 3 ha estado marcado por su pequeño gazapo, llamando «gusanos» a las hormigas: «En mi cabeza eran gusanos».
Tras este pequeño desliz, ha sido el momento de retroceder hasta 2024, cuando hacía vídeos de cocina y comenzó a hacerse famosa, aunque aún no entiende por qué. «Fue el primer vídeo que explotó de repente y pensaba que mi algoritmo se había roto», ha explicado, indicando que en él hacía un ragú de cuatro naranjas y «a la gente le hizo mucha gracia». «Tardé como ocho horillas y salió muy rico», ha añadido.
La creadora de contenido ha expresado que su hobby viene porque le encantan «los procesos y saber cómo se hacen las cosas de cero». De hecho, en algunas ocasiones se ha fabricado ella misma el queso que utilizará para cocinar. «Es como una terapia, te ves en la cocina y es tu momento de paz, nadie te puede molestar, estás en calma contigo misma», ha comentado.
Desde entonces, ha publicado todo tipo de vídeos en el que hace desde la catedral de Notre Dame de París con galleta, un libro para su novio Pablo o hasta «una vidriera de cristal para la nueva canción de Rosalía».
Pero antes de todo este éxito, RoRo era traductora de idiomas. Sabe hablar alemán, porque vivió de pequeña en Alemania, inglés y español, que es su idioma materno. Además, está aprendiendo chino y ha demostrado saber hablarlo durante su entrevista con Pablo Motos.
Asimismo, a los doce años ya cocinaba y se independizó culinariamente de sus padres. «Yo empecé a hacerme mi comida y ellos la suya. Yo literalmente merendaba croquetas, desayunaba pizza. Ahora sé cuánta proteína necesito cada día», ha desvelado.
Por otro lado, el presentador valenciano se ha interesado por saber cuál es su relación con sus fans. «Al principio de todo pesaba 10 kilos menos, la gente me veía tan chiquita, me encontraban por la calle y de repente me levantaban. Ellos sienten como que me conocen pero yo no les conozco de nada», ha relatado afirmando que sus seguidores la tratan como una muñeca.
En cuanto al odio y las críticas, ha sido clara: «Al principio lo llevé bastante mal porque era nueva, me consideré durante un año la becaria de los creadores de contenido. Me empezó a caer muchísimo hate y no sabía cómo llevarlo. Al principio lo leía todo, cada vez leo menos, la gente ignorante es la más feliz».
Velada de Ibai
Después de haberse lesionado el pie dos veces en la Velada del año pasado, RoRo boxeará en el próximo evento de Ibai Llanos que se celebrará el 25 de julio. Para ello lleva preparándose meses y en ‘El Hormiguero’ ha detallado su rutina.
Además, ha estado entrenando con los monjes Shaolin, un entrenamiento que no fue fácil de conseguir porque encontraron muchísimos problemas y al final se consiguió gracias a «un contacto de un contacto de un contacto». «No puedes entrar como Pedro por su casa, debes tener todo el respeto del mundo, no puedes entrar con una cámara a hacer el tono. Nos comprometimos a participar en el templo, más que aprovecharnos de ello», ha contado.
En cuanto al día a día en el templo, se despertaba a las cuatro de la mañana para desayunar fuerte porque «hasta las tres de la tarde no había parón». Además, la comida no le gustaba porque toda era picante y no le echaban sal. «Era todo sin sal, un huevo cocido y un pan sin sal, comíamos eso, nos llenábamos, entrenábamos hasta las tres de la tarde, comíamos media hora y seguíamos entrenando hasta las siete de la tarde», ha confesado.
Por otro lado, ha revelado que se ha construido un ring en su casa hace poco y que entre los planes de futuro se encuentran el de subir al Everest, así como reformar su casa después de aprender de fontanería y electricidad y así poder decirle a sus futuros hijos que fue ella misma quién la construyó.
Por último, la influencer se ha enfrentado al test rápido de las protagonistas del programa, donde ha admitido que no le gusta limpiar en casa y que de eso se encarga su pareja. También ha apuntado que de pequeña no tuvo muñecas y que su juguete preferido era un Scalextric, mientras que si pudiera tener un super poder sería sin duda el de leer la mente: «Leyendo mentes llegas a cualquier lado».
Tras ello, ha desvelado que no solo ella hace cosas por Pablo. Sin ir más lejos, cuando celebraron su primer San Valentín, Pablo le compró su libro favorito, ‘Orgullo y prejuicio’, «se lo leyó aunque él lo odiaba y me lo anotó entero con sus cositas», convirtiéndose en su «posesión más preciada».
Próximos invitados
- Miércoles 24 junio: Àngel Llàcer.
- Jueves 25 junio: Toñi Moreno.
La influencer ha hablado largo y tendido de cómo comenzó a labrarse un nombre en redes sociales, así como ha desvelado cómo se está preparando para la velada de Ibai
Tras el homenaje a Luis Sánchez Polack, popularmente conocido como TIP, ‘El Hormiguero’ ha llamado a la influencer RoRo para conocerla más a fondo. Su nombre completo es Rocío López Bueno y en apenas dos años ha pasado de ser una desconocida a tener millones de seguidores, mérito de sus elaborados vídeos de cocina y manualidades hechos desde cero para su novio Pablo.
Y aunque rebosa perfección en cualquier cosa que se propone, su entrada al programa de entrevistas de Antena 3 ha estado marcado por su pequeño gazapo, llamando «gusanos» a las hormigas: «En mi cabeza eran gusanos».
Tras este pequeño desliz, ha sido el momento de retroceder hasta 2024, cuando hacía vídeos de cocina y comenzó a hacerse famosa, aunque aún no entiende por qué. «Fue el primer vídeo que explotó de repente y pensaba que mi algoritmo se había roto», ha explicado, indicando que en él hacía un ragú de cuatro naranjas y «a la gente le hizo mucha gracia». «Tardé como ocho horillas y salió muy rico», ha añadido.
La creadora de contenido ha expresado que su hobby viene porque le encantan «los procesos y saber cómo se hacen las cosas de cero». De hecho, en algunas ocasiones se ha fabricado ella misma el queso que utilizará para cocinar. «Es como una terapia, te ves en la cocina y es tu momento de paz, nadie te puede molestar, estás en calma contigo misma», ha comentado.
Desde entonces, ha publicado todo tipo de vídeos en el que hace desde la catedral de Notre Dame de París con galleta, un libro para su novio Pablo o hasta «una vidriera de cristal para la nueva canción de Rosalía».
Pero antes de todo este éxito, RoRo era traductora de idiomas. Sabe hablar alemán, porque vivió de pequeña en Alemania, inglés y español, que es su idioma materno. Además, está aprendiendo chino y ha demostrado saber hablarlo durante su entrevista con Pablo Motos.
Asimismo, a los doce años ya cocinaba y se independizó culinariamente de sus padres. «Yo empecé a hacerme mi comida y ellos la suya. Yo literalmente merendaba croquetas, desayunaba pizza. Ahora sé cuánta proteína necesito cada día», ha desvelado.
Por otro lado, el presentador valenciano se ha interesado por saber cuál es su relación con sus fans. «Al principio de todo pesaba 10 kilos menos, la gente me veía tan chiquita, me encontraban por la calle y de repente me levantaban. Ellos sienten como que me conocen pero yo no les conozco de nada», ha relatado afirmando que sus seguidores la tratan como una muñeca.
En cuanto al odio y las críticas, ha sido clara: «Al principio lo llevé bastante mal porque era nueva, me consideré durante un año la becaria de los creadores de contenido. Me empezó a caer muchísimo hate y no sabía cómo llevarlo. Al principio lo leía todo, cada vez leo menos, la gente ignorante es la más feliz».
Velada de Ibai
Después de haberse lesionado el pie dos veces en la Velada del año pasado, RoRo boxeará en el próximo evento de Ibai Llanos que se celebrará el 25 de julio. Para ello lleva preparándose meses y en ‘El Hormiguero’ ha detallado su rutina.
Además, ha estado entrenando con los monjes Shaolin, un entrenamiento que no fue fácil de conseguir porque encontraron muchísimos problemas y al final se consiguió gracias a «un contacto de un contacto de un contacto». «No puedes entrar como Pedro por su casa, debes tener todo el respeto del mundo, no puedes entrar con una cámara a hacer el tono. Nos comprometimos a participar en el templo, más que aprovecharnos de ello», ha contado.
En cuanto al día a día en el templo, se despertaba a las cuatro de la mañana para desayunar fuerte porque «hasta las tres de la tarde no había parón». Además, la comida no le gustaba porque toda era picante y no le echaban sal. «Era todo sin sal, un huevo cocido y un pan sin sal, comíamos eso, nos llenábamos, entrenábamos hasta las tres de la tarde, comíamos media hora y seguíamos entrenando hasta las siete de la tarde», ha confesado.
Por otro lado, ha revelado que se ha construido un ring en su casa hace poco y que entre los planes de futuro se encuentran el de subir al Everest, así como reformar su casa después de aprender de fontanería y electricidad y así poder decirle a sus futuros hijos que fue ella misma quién la construyó.
Por último, la influencer se ha enfrentado al test rápido de las protagonistas del programa, donde ha admitido que no le gusta limpiar en casa y que de eso se encarga su pareja. También ha apuntado que de pequeña no tuvo muñecas y que su juguete preferido era un Scalextric, mientras que si pudiera tener un super poder sería sin duda el de leer la mente: «Leyendo mentes llegas a cualquier lado».
Tras ello, ha desvelado que no solo ella hace cosas por Pablo. Sin ir más lejos, cuando celebraron su primer San Valentín, Pablo le compró su libro favorito, ‘Orgullo y prejuicio’, «se lo leyó aunque él lo odiaba y me lo anotó entero con sus cositas», convirtiéndose en su «posesión más preciada».
Próximos invitados
Programación TV en La Razón
