La AIReF lo vuelto a decir esta semana, pero aquí no parece hacerle caso nadie. Principalmente el Gobierno, que se salta a la torera la regla de gasto de la UE, fijada en el 3,5%, subiendo la previsión de la Administración Central nada menos que el 8,8%. Las autonomías, que no quieren ser menos, y teniendo en cuenta que nadie las frena o coordina, lo han subido al 4,2%, muchísimo menos que el Gobierno del Estado, pero también por encima de la norma. La AIReF pide un recorte nada menos que de 10.000 millones, pero aquí nadie va a recortar nada. Se acogerán a la válvula de escape del gasto en Defensa para incluso superar el 9%. Buena parte del actual despelote en el gasto público se concentra en las sociedades estatales, autonómicas y provinciales, que abundan como setas. Hay en total 4.000 compañías públicas, entre sociedades, consorcios, entes autónomos, organismos y fundaciones. De ellas, sólo trescientas dependen del Gobierno central, y las 3.700 restantes, de las comunidades autónomas en su inmensa mayoría.
La ausencia de control sobre las actividades de estas empresas por parte de los gobiernos regionales es notoria. Funcionan a su aire creando firmas para gestionar los ámbitos más pintorescos de la actividad económica, haciendo en numerosas ocasiones una competencia desleal a la empresa privada.
Parece justificado un recorte, y aun así seguirá habiendo exceso de gasto público. Le tocará al Partido Popular tener que meter la tijera en las empresas públicas, pero también en el gasto corriente y los costes de personal, que se han disparado.
El Gobierno, que se salta a la torera la regla de gasto de la UE mientras la AIReF pide un recorte nada menos que de 10.000 millones
La AIReF lo vuelto a decir esta semana, pero aquí no parece hacerle caso nadie. Principalmente el Gobierno, que se salta a la torera la regla de gasto de la UE, fijada en el 3,5%, subiendo la previsión de la Administración Central nada menos que el 8,8%. Las autonomías, que no quieren ser menos, y teniendo en cuenta que nadie las frena o coordina, lo han subido al 4,2%, muchísimo menos que el Gobierno del Estado, pero también por encima de la norma. La AIReF pide un recorte nada menos que de 10.000 millones, pero aquí nadie va a recortar nada. Se acogerán a la válvula de escape del gasto en Defensa para incluso superar el 9%. Buena parte del actual despelote en el gasto público se concentra en las sociedades estatales, autonómicas y provinciales, que abundan como setas. Hay en total 4.000 compañías públicas, entre sociedades, consorcios, entes autónomos, organismos y fundaciones. De ellas, sólo trescientas dependen del Gobierno central, y las 3.700 restantes, de las comunidades autónomas en su inmensa mayoría.
La ausencia de control sobre las actividades de estas empresas por parte de los gobiernos regionales es notoria. Funcionan a su aire creando firmas para gestionar los ámbitos más pintorescos de la actividad económica, haciendo en numerosas ocasiones una competencia desleal a la empresa privada.
Parece justificado un recorte, y aun así seguirá habiendo exceso de gasto público. Le tocará al Partido Popular tener que meter la tijera en las empresas públicas, pero también en el gasto corriente y los costes de personal, que se han disparado.
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