El kit básico para la final del Mundial

Hoy, domingo, se juega la final del Mundial y, salvo que vivas alejado de la civilización, ya sabrás que la disputan España y Argentina. Lo que puede parecer un partido de fútbol es mucho más que eso: a la relevancia que tiene una final de por sí, hay que añadirle la rivalidad existente, el choque de generaciones de Lamine Yamal contra Messi y, sobre todo, la polémica reciente por la no disputa de «La Finalíssima», en la que, tras su cancelación, empezó una batalla de reproches mutuos sobre quién era el culpable de que ese encuentro no se fuera a jugar. Pero llámalo azar o llámalo destino, pero finalmente sí que se jugará y en un contexto mucho muy importante: la posibilidad de alzar la Copa del Mundo y que, o España obtenga su segunda estrella para que Lamine Yamal haga historia a los 19 años, o que Argentina revalide título y Messi agrande, todavía más, su leyenda. Hoy, domingo, se juega la final del Mundial y, salvo que vivas alejado de la civilización, ya sabrás que la disputan España y Argentina. Lo que puede parecer un partido de fútbol es mucho más que eso: a la relevancia que tiene una final de por sí, hay que añadirle la rivalidad existente, el choque de generaciones de Lamine Yamal contra Messi y, sobre todo, la polémica reciente por la no disputa de «La Finalíssima», en la que, tras su cancelación, empezó una batalla de reproches mutuos sobre quién era el culpable de que ese encuentro no se fuera a jugar. Pero llámalo azar o llámalo destino, pero finalmente sí que se jugará y en un contexto mucho muy importante: la posibilidad de alzar la Copa del Mundo y que, o España obtenga su segunda estrella para que Lamine Yamal haga historia a los 19 años, o que Argentina revalide título y Messi agrande, todavía más, su leyenda.  

Hoy, domingo, se juega la final del Mundial y, salvo que vivas alejado de la civilización, ya sabrás que la disputan España y Argentina. Lo que puede parecer un partido de fútbol es mucho más que eso: a la relevancia que tiene una final de por sí, hay que añadirle la rivalidad existente, el choque de generaciones de Lamine Yamal contra Messi y, sobre todo, la polémica reciente por la no disputa de «La Finalíssima», en la que, tras su cancelación, empezó una batalla de reproches mutuos sobre quién era el culpable de que ese encuentro no se fuera a jugar. Pero llámalo azar o llámalo destino, pero finalmente sí que se jugará y en un contexto mucho muy importante: la posibilidad de alzar la Copa del Mundo y que, o España obtenga su segunda estrella para que Lamine Yamal haga historia a los 19 años, o que Argentina revalide título y Messi agrande, todavía más, su leyenda.

Valencia. VLC.SPD. Pantallas en el Roig Arena por el partido de semifinal del mundial de fútbol
Aficionados festejando el triunfo de España frente a Francia. / Miguel Ángel Montesinos / LEV

Es por ello que lo que va a suceder hoy no se puede vivir como «es solo fútbol». La ocasión merece un día especial y, para prepararse de la manera adecuada, hay algunos aspectos que son fundamentales. Para empezar, a lo largo del día hay que estar bebiendo agua; el mate, pese a ser un buen energizante y mejorar la concentración, lo dejaremos para otra ocasión. Por la mañana, para combatir este calor, se debe ir a la playa, puesto que en España, a diferencia de Argentina, el Mundial se celebra en época de verano. A la hora de la comida, la mejor opción es una paella o un gazpacho; la milanesa se puede quedar en el congelador un par de días más y, para cenar, se deberá volver a tirar de tópicos y cenar tortilla de patatas y jamón; pese a que siempre está la opción de hacer un «asado», no es el día.

El próximo domingo es la final del Mundial entre España y Argentina
El próximo domingo es la final del Mundial entre España y Argentina / M. A. Montesinos

Se irá acercando la hora del comienzo. Amigos, familia, pareja… Da igual con quién o dónde veas el encuentro, pero lo que es seguro es que es algo que recordarás toda la vida. Pasarán los años y, aunque algunas cosas se te puedan borrar de la memoria, con quién estabas, dónde y cómo lo viviste será una anécdota que le podrás contar con todo lujo de detalles a tus hijos, sobrinos, nietos…

Algo fundamental para ver el partido de la manera correcta es la vestimenta: en la cabeza hay que llevar una gorra con el escudo de la Selección, aunque para los más atrevidos, una peluca con el famoso peinado de Cucurella también es buena idea. Las mejillas deben ir con el pintacaras de la bandera de España y sobre los hombros, o atada a la cintura, una bufanda o una bandera; con estas temperaturas no es lo ideal, pero por 90 minutos no pasa nada. Pero atención, lo más importante y como elemento imprescindible: la camiseta de España; da igual si es la primera o la segunda equipación, si es la de otros años, si la compraste en algún punto de venta oficial o a algún vendedor ambulante… Nada de eso importa, lo que es relevante es que luzcas los colores de la Selección.

Los pantalones, si también son del equipo, mejor. Pese a eso, si no lo son, que al menos combine con el resto del «outfit»; la segunda equipación para este Mundial, la blanca, es de las más fáciles de combinar, recuérdalo. Y sin olvidar los complementos como las gafas de sol de Marcos Llorente o, para los fumadores, un mechero personalizado.

El próximo domingo es la final del Mundial entre España y Argentina
El próximo domingo es la final del Mundial entre España y Argentina / M. A. Montesinos

Durante el encuentro, el móvil en silencio y apartado; cuidado con ese amigo que se deja las notificaciones encendidas y provoca un «spoiler» a todos los del grupo. Por supuesto, no faltará aquel que lleva dentro a un futbolista o a un entrenador: «Ese pase era mejor darlo por arriba» o «A ver si De La Fuente hace ya los cambios que el equipo lo necesita» son frases típicas que no pueden faltar. Y si hay un gol, será la locura máxima; abrazos, gritos, saltos… Toda celebración es poca para una final de Mundial. Los minutos serán eternos y los nervios estarán a flor de piel. Si hay prórroga o penaltis, el corazón irá a mil y algunos incluso optarán por no mirar.

Para acabar, la reacción final dependerá única y exclusivamente de lo que haya ocurrido en el terreno de juego. Si la Selección pierde, habrá un silencio sepulclal y análisis en caliente sobre si el partido o el torneo de alguien ha sido más o menos bueno. Pero si España gana… Ay, si España gana: los gritos de alegría se oirán por todas las casas, las calles se llenarán de gente y los pitidos de los coches no dejarán ni escuchar a la persona que tienes al lado. Todo eso significará que hemos vuelto a tocar el cielo 16 años después. Importante que la celebración sea en la plaza del Ayuntamiento o en Colón o en cualquiera de los sitios más míticos, pero no en el Obelisco.

No sabemos qué pasará el domingo, lo único de lo que se puede tener certeza es de que será un partidazo y de que, ocurra lo que ocurra, lo recordaremos durante mucho tiempo. El lunes será menos lunes en caso de victoria y más de uno irá a trabajar sin voz y con pocas horas de sueño, pero sobre todo, con la sensación de haber vivido un momento histórico que recordará por siempre.

El próximo domingo España y Argentina juegan la final del Mundial
El próximo domingo España y Argentina juegan la final del Mundial / M. A. Montesinos

 Diario de Mallorca – Deportes

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