Después de alcanzar un principio de acuerdo definitivo con el Manchester City, el FC Barcelona se encargó de dar a conocer prácticamente cada uno de los primeros pasos de Rodrigo Hernández en su nueva ciudad. No hace falta hacerlo con comunicados oficiales, hay otras maneras. La prensa conocía que hacia las 20.00 horas del lunes, el capitán de la selección aparecería en la terminal privada del Aeropuerto de El Prat. Después de alcanzar un principio de acuerdo definitivo con el Manchester City, el FC Barcelona se encargó de dar a conocer prácticamente cada uno de los primeros pasos de Rodrigo Hernández en su nueva ciudad. No hace falta hacerlo con comunicados oficiales, hay otras maneras. La prensa conocía que hacia las 20.00 horas del lunes, el capitán de la selección aparecería en la terminal privada del Aeropuerto de El Prat.
Después de alcanzar un principio de acuerdo definitivo con el Manchester City, el FC Barcelona se encargó de dar a conocer prácticamente cada uno de los primeros pasos de Rodrigo Hernández en su nueva ciudad. No hace falta hacerlo con comunicados oficiales, hay otras maneras. La prensa conocía que hacia las 20.00 horas del lunes, el capitán de la selección aparecería en la terminal privada del Aeropuerto de El Prat.
Y allí se congregaron los informadores y también unos cuántos aficionados que, a través de los primeros, supieron que Rodri estaba a punto de llegar a Barcelona y le brindaron su primera e improvisada bienvenida. Allí mismo, antes incluso de someterse a la revisión médica y de firmar su contrato, el mediocentro pronunció sus primeras palabras como azulgrana. «Es un sueño, estoy muy feliz de estar aquí», fue una de sus primeras frases.

Su excompañero en el Manchester City, Bernardo Silva, lleva más dos semanas en Madrid tras disputar el Mundial con Portugal y disfrutar de sus vacaciones. Nadie se enteró de su llegada a Barajas, nadie ha escuchado una sola palabra suya sin un micrófono corporativo de Real Madrid TV delante, ningún ha aficionado ha podido agasajarle, más allá de quien se lo haya podido encontrar por casualidad en la capital. Lo mismo con Diomande, Cucurella, Konaté… y con Mourinho, hasta su entrevista en El Chiringuito.
El verano, y especialmente estos últimos días, está evidenciando la enorme diferencia con la que los dos grandes clubs de la Liga están dando la bienvenida a sus nuevas incorporaciones, a los nombres propios que han de catapultar la ilusión de sus aficionados de cara a la temporada que está a punto de empezar para ellos. De los baños de masas en el Barça a la bunkerización del Real Madrid.
Volviendo a Rodri, la prensa también supo que el día de su presentación iba a comer con Joan Laporta y otros dirigentes del club en el restaurante Botafumeiro, en Gran de Gràcia. Y aquello se acabó llenando de aficionados, a los que el mediocentro firmó autógrafos antes de poner rumbo a las oficinas de club para su presentación oficial.
En el Real Madrid, en cambio, ni Mourinho ni ninguno de sus seis refuerzos han sido presentados. Ni lo van a ser. Varias semanas después de que todos ellos llegaran a la capital de España (Mou lleva mes y medio ejerciendo ya), el club decidió sustituir el protocolo habitual por actos a puerta cerrada a los que, tras llamarlos inicialmente «presentación oficial», ha optado por rebautizar por el más honesto y descriptivo término «acto oficial de bienvenida».
Consisten estos eventos, por los que ya han pasado Mourinho y Bernardo Silva, en fotografías protocolarias con el presidente, Florentino Pérez, y el presidente de honor, Pirri, además de unas breves declaraciones a Real Madrid TV, que las emite editadas y en diferido. Pero quizá lo más llamativo es que Florentino y el jugador o entrenador en cuestión aparecen firmando unos documentos en las imágenes que difunde el club.

Es un acto habitual en todas las presentaciones y rara vez es cierto. Es decir, lo que se firma nunca (o casi nunca) es el contrato real, un acto que requiere más privacidad, sosiego y supervisión legal. Pero, al menos, da el pego, sostiene cierta veracidad. ¿Qué sentido tiene simular la firma de un contrato un mes y medio después de que este haya empezado, como en el caso de Mourinho?
El Real Madrid, que mantiene a la prensa tan alejada como puede de sus protagonistas, donde ningún directivo o responsable del club da nunca explicaciones públicas de nada, no ha dado ningún razonamiento sobre la decisión de apartar a medios y aficionados de los «actos de bienvenida» de sus futbolistas y entrenador, que continuarán estos días. Con sus correspondientes firmas de documentos indeterminados.
Diario de Mallorca – Deportes
