Ais Reig mató al Mallorca con un error arbitral difícil de entender

Saúl Ais Reig, colegiado valenciano, lleva doce años en Segunda División. Quizá ese dato, siendo uno más en la categoría de plata y sin entrar en las quinielas de ascenso, explica el terrible error que cometió ayer en el Granada-Mallorca y que terminó de matar a los bermellones en el Nuevo Los Cármenes. No tuvo, ni mucho menos, la culpa de la derrota. Los bermellones fueron frágiles atrás e inocuos arriba. Pero sí que la facilitó. Saúl Ais Reig, colegiado valenciano, lleva doce años en Segunda División. Quizá ese dato, siendo uno más en la categoría de plata y sin entrar en las quinielas de ascenso, explica el terrible error que cometió ayer en el Granada-Mallorca y que terminó de matar a los bermellones en el Nuevo Los Cármenes. No tuvo, ni mucho menos, la culpa de la derrota. Los bermellones fueron frágiles atrás e inocuos arriba. Pero sí que la facilitó.  

Saúl Ais Reig, colegiado valenciano, lleva doce años en Segunda División. Quizá ese dato, siendo uno más en la categoría de plata y sin entrar en las quinielas de ascenso, explica el terrible error que cometió ayer en el Granada-Mallorca y que terminó de matar a los bermellones en el Nuevo Los Cármenes. No tuvo, ni mucho menos, la culpa de la derrota. Los bermellones fueron frágiles atrás e inocuos arriba. Pero sí que la facilitó.

Una roja a Luisvi de Miguel, tarjetas amarillas y todo un equipo desesperado. Eso provocó Ais Reig con una acción pocas veces vista y que todavía se entiende menos con el VAR. Corría el minuto 81 cuando el Granada se disponía a sacar un córner. El colegiado estaba hablando con varios futbolistas cuando los locales sacaron sin su permiso. Ais Reig, que ni estaba mirando la acción, hizo sonar el silbato cuando el balón ya estaba en el aire y todos los jugadores, los de ambos equipos, se detuvieron, como es lógico, pensando que había detenido la jugada. La pelota rebotó en Puigmal y acabó en el fondo de la red.

Y aquí llegó lo más grave. El colegiado dio por bueno el gol ante la incredulidad de todo el mundo en el campo. A partir de ese momento todos los jugadores del Mallorca persiguieron al árbitro, que se mostró incapaz —y desde el VAR tampoco le corrigieron— de enmendar su propio fallo. Un error que dio por concluido el partido a diez minutos del final.

Manu Morlanes, tras el partido, evidenció el enfado de los bermellones. «Me parece inentendible, saca el córner y pita. De hecho, menciona mi nombre y nos avisa de algo de la acción y él está viendo cuando saca la jugada. Y en vez de asumir el error, que creo que es algo que desde arriba deberían intentar ayudarles porque parece que les sale muy caro asumir que se equivocan. Él mismo lo sabe, no pasa nada, somos humanos y todos nos equivocamos y entiendo que tenemos que dejar que se equivoquen. Nosotros nos quedamos quietos porque él pita cuando ya ha sacado el córner, él evidentemente ve que acaba en gol y quizás por no asumir que se ha equivocado prefiere no adoptar ninguna consecuencia», criticó. Un error grosero para cerrar una mal noche.

 Diario de Mallorca – Deportes

Más Noticias

  • Opinió | Falta molta punteria i sobra ingenuïtat

  • Opinión | El primer disgusto

  • Opinión | Falló el balón parado

  • Luis García tras la derrota ante el Granada: “Nos vamos a casa con cara de tontos”