Xbox ofrece a Hollywood más de una docena de franquicias para nuevas películas y series

Xbox quiere dar un nuevo impulso a la explotación audiovisual de sus grandes franquicias. Microsoft ha comenzado a presentar en Hollywood un paquete con más de una docena de propiedades de videojuegos para desarrollar nuevas películas y series, en una operación que incluiría algunas de las marcas más reconocibles de su catálogo.

Entre las sagas mencionadas se encuentran ‘Halo’, ‘World of Warcraft’, ‘The Elder Scrolls’ y ‘Diablo’, aunque el paquete sería más amplio y abarcaría otras propiedades controladas por Microsoft a través de Xbox, Bethesda y Activision Blizzard.

La estrategia pasa por encontrar un único socio de Hollywood dispuesto a asumir un acuerdo de larga duración, en lugar de negociar cada franquicia por separado con estudios diferentes.

Según la información publicada por Matt Belloni en Puck, Netflix, Paramount y Universal estarían estudiando la propuesta, aunque por ahora no existe ningún acuerdo cerrado y ninguna de las compañías implicadas ha querido hacer comentarios sobre las conversaciones.

Microsoft estaría buscando además más de 300 millones de dólares por el paquete, una cifra que ya habría generado dudas entre al menos uno de los posibles compradores por considerar elevado el precio de entrada.

La operación encaja con la intención de Xbox de sacar más partido a uno de los catálogos de videojuegos más extensos de la industria. Las compras de Bethesda y Activision Blizzard dejaron bajo el paraguas de Microsoft franquicias como ‘The Elder Scrolls’, ‘Fallout’, ‘Doom’, ‘Diablo’, ‘Warcraft’, ‘Overwatch’ o ‘Call of Duty’, además de propiedades históricas propias como ‘Halo’.

No todas ellas, sin embargo, estarían disponibles dentro de este posible macroacuerdo. Algunas cuentan ya con compromisos audiovisuales previos con otros estudios y plataformas.

Es el caso de ‘Fallout’, convertida por Prime Video en una de sus grandes apuestas de ficción, o de ‘Minecraft’, cuya adaptación cinematográfica continúa vinculada a Warner Bros. después de su éxito en taquilla.

Netflix también mantiene proyectos relacionados con ‘Gears of War’, mientras Paramount ya trabaja con Microsoft en una película de ‘Call of Duty’.

Precisamente Paramount tiene además un precedente importante con ‘Halo’. La plataforma Paramount+ estrenó en 2022 una serie de acción real protagonizada por Pablo Schreiber, pero la ficción fue cancelada después de dos temporadas.

Los derechos audiovisuales de la franquicia habrían regresado posteriormente a Xbox, lo que abre la puerta a que Microsoft pueda intentar reiniciar ‘Halo’ con una nueva adaptación si finalmente alcanza un acuerdo con otro estudio o plataforma.

Universal, por su parte, también conoce bien una de las propiedades incluidas en el paquete. El estudio distribuyó en 2016 ‘Warcraft’, la película dirigida por Duncan Jones basada en el universo de Blizzard.

Aquella cinta tuvo un recorrido desigual: funcionó especialmente bien fuera de Estados Unidos y terminó recaudando cerca de 439 millones de dólares en todo el mundo, aunque su rendimiento en el mercado estadounidense fue mucho más discreto.

La posibilidad de que Universal estudie ahora el paquete abre por tanto la puerta a un eventual regreso a ese universo, aunque por el momento no se ha anunciado ningún proyecto concreto.

Otra de las marcas que podría despertar un interés especial es ‘The Elder Scrolls’, una de las grandes sagas de Bethesda que todavía no ha tenido una adaptación relevante al cine o la televisión.

Su inclusión convertiría cualquier acuerdo en una oportunidad para trasladar por primera vez a imagen real un universo de enorme popularidad entre los jugadores y con un potencial evidente para la ficción fantástica de gran presupuesto.

‘Diablo’ aparece igualmente entre las franquicias señaladas, ampliando todavía más el perfil del paquete hacia géneros como la fantasía oscura y el terror.

El movimiento llega además en un momento de transformación interna para Xbox. Microsoft ha llevado a cabo una profunda reestructuración de su división de videojuegos y busca maximizar el rendimiento de las propiedades que ha acumulado durante los últimos años.

La estrategia audiovisual ya ha demostrado que puede funcionar. Adaptaciones recientes de videojuegos como ‘Fallout’ o ‘Minecraft’ han reforzado el interés de Hollywood por convertir grandes sagas interactivas en franquicias capaces de funcionar también en cine y televisión.

En el caso de Microsoft, el potencial es especialmente amplio debido al tamaño del catálogo reunido después de sus grandes adquisiciones. La compra de ZeniMax Media, matriz de Bethesda, se cerró por unos 7.500 millones de dólares, mientras que la adquisición de Activision Blizzard alcanzó aproximadamente los 68.700 millones.

Eso dejó a la compañía con una cantidad de propiedades intelectuales difícilmente comparable dentro de la industria, muchas de ellas todavía sin una explotación audiovisual significativa.

Por ahora, sin embargo, no hay nuevas películas de ‘Halo’, ‘Warcraft’, ‘The Elder Scrolls’ o ‘Diablo’ oficialmente en marcha como consecuencia de estas conversaciones.

Lo que Microsoft está planteando es un acuerdo marco que permitiría a un gran estudio o plataforma acceder a varias de esas franquicias y desarrollar proyectos a partir de ellas durante un periodo prolongado.

Si la operación sale adelante, Xbox podría pasar de negociar adaptaciones puntuales a construir una estrategia audiovisual mucho más coordinada alrededor de sus principales universos, con películas y series convertidas en una nueva vía de expansión para algunas de las marcas más importantes del videojuego.

 El paquete incluiría sagas como ‘Halo’, ‘World of Warcraft’, ‘The Elder Scrolls’ y ‘Diablo’, entre otras propiedades de Microsoft  

Xbox quiere dar un nuevo impulso a la explotación audiovisual de sus grandes franquicias. Microsoft ha comenzado a presentar en Hollywood un paquete con más de una docena de propiedades de videojuegos para desarrollar nuevas películas y series, en una operación que incluiría algunas de las marcas más reconocibles de su catálogo.

Entre las sagas mencionadas se encuentran ‘Halo’, ‘World of Warcraft’, ‘The Elder Scrolls’ y ‘Diablo’, aunque el paquete sería más amplio y abarcaría otras propiedades controladas por Microsoft a través de Xbox, Bethesda y Activision Blizzard.

La estrategia pasa por encontrar un único socio de Hollywood dispuesto a asumir un acuerdo de larga duración, en lugar de negociar cada franquicia por separado con estudios diferentes.

Según la información publicada por Matt Belloni en Puck, Netflix, Paramount y Universal estarían estudiando la propuesta, aunque por ahora no existe ningún acuerdo cerrado y ninguna de las compañías implicadas ha querido hacer comentarios sobre las conversaciones.

Microsoft estaría buscando además más de 300 millones de dólares por el paquete, una cifra que ya habría generado dudas entre al menos uno de los posibles compradores por considerar elevado el precio de entrada.

La operación encaja con la intención de Xbox de sacar más partido a uno de los catálogos de videojuegos más extensos de la industria. Las compras de Bethesda y Activision Blizzard dejaron bajo el paraguas de Microsoft franquicias como ‘The Elder Scrolls’, ‘Fallout’, ‘Doom’, ‘Diablo’, ‘Warcraft’, ‘Overwatch’ o ‘Call of Duty’, además de propiedades históricas propias como ‘Halo’.

No todas ellas, sin embargo, estarían disponibles dentro de este posible macroacuerdo. Algunas cuentan ya con compromisos audiovisuales previos con otros estudios y plataformas.

Es el caso de ‘Fallout’, convertida por Prime Video en una de sus grandes apuestas de ficción, o de ‘Minecraft’, cuya adaptación cinematográfica continúa vinculada a Warner Bros. después de su éxito en taquilla.

Netflix también mantiene proyectos relacionados con ‘Gears of War’, mientras Paramount ya trabaja con Microsoft en una película de ‘Call of Duty’.

Precisamente Paramount tiene además un precedente importante con ‘Halo’. La plataforma Paramount+ estrenó en 2022 una serie de acción real protagonizada por Pablo Schreiber, pero la ficción fue cancelada después de dos temporadas.

Los derechos audiovisuales de la franquicia habrían regresado posteriormente a Xbox, lo que abre la puerta a que Microsoft pueda intentar reiniciar ‘Halo’ con una nueva adaptación si finalmente alcanza un acuerdo con otro estudio o plataforma.

Universal, por su parte, también conoce bien una de las propiedades incluidas en el paquete. El estudio distribuyó en 2016 ‘Warcraft’, la película dirigida por Duncan Jones basada en el universo de Blizzard.

Aquella cinta tuvo un recorrido desigual: funcionó especialmente bien fuera de Estados Unidos y terminó recaudando cerca de 439 millones de dólares en todo el mundo, aunque su rendimiento en el mercado estadounidense fue mucho más discreto.

La posibilidad de que Universal estudie ahora el paquete abre por tanto la puerta a un eventual regreso a ese universo, aunque por el momento no se ha anunciado ningún proyecto concreto.

Otra de las marcas que podría despertar un interés especial es ‘The Elder Scrolls’, una de las grandes sagas de Bethesda que todavía no ha tenido una adaptación relevante al cine o la televisión.

Su inclusión convertiría cualquier acuerdo en una oportunidad para trasladar por primera vez a imagen real un universo de enorme popularidad entre los jugadores y con un potencial evidente para la ficción fantástica de gran presupuesto.

‘Diablo’ aparece igualmente entre las franquicias señaladas, ampliando todavía más el perfil del paquete hacia géneros como la fantasía oscura y el terror.

El movimiento llega además en un momento de transformación interna para Xbox. Microsoft ha llevado a cabo una profunda reestructuración de su división de videojuegos y busca maximizar el rendimiento de las propiedades que ha acumulado durante los últimos años.

La estrategia audiovisual ya ha demostrado que puede funcionar. Adaptaciones recientes de videojuegos como ‘Fallout’ o ‘Minecraft’ han reforzado el interés de Hollywood por convertir grandes sagas interactivas en franquicias capaces de funcionar también en cine y televisión.

En el caso de Microsoft, el potencial es especialmente amplio debido al tamaño del catálogo reunido después de sus grandes adquisiciones. La compra de ZeniMax Media, matriz de Bethesda, se cerró por unos 7.500 millones de dólares, mientras que la adquisición de Activision Blizzard alcanzó aproximadamente los 68.700 millones.

Eso dejó a la compañía con una cantidad de propiedades intelectuales difícilmente comparable dentro de la industria, muchas de ellas todavía sin una explotación audiovisual significativa.

Por ahora, sin embargo, no hay nuevas películas de ‘Halo’, ‘Warcraft’, ‘The Elder Scrolls’ o ‘Diablo’ oficialmente en marcha como consecuencia de estas conversaciones.

Lo que Microsoft está planteando es un acuerdo marco que permitiría a un gran estudio o plataforma acceder a varias de esas franquicias y desarrollar proyectos a partir de ellas durante un periodo prolongado.

Si la operación sale adelante, Xbox podría pasar de negociar adaptaciones puntuales a construir una estrategia audiovisual mucho más coordinada alrededor de sus principales universos, con películas y series convertidas en una nueva vía de expansión para algunas de las marcas más importantes del videojuego.

 Programación TV en La Razón

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