En el año 2000 aterrizó en nuestra vida una comedia de situación salvaje sobre una familia de clase media americana. Hal (¿Wilkerson?) y Lois son la cabeza visible de la más desastrosa unión de niños, jóvenes y adultos de la historia de la televisión. ¿Disfuncionales o normales? Allá cada cual. Creada por Linwood Boomer, nos enseñaba el día a día del matrimonio y sus hijos, Malcolm, Francis, Reese, Dewey, Jamie y Kelly. Ahora, la nostalgia y el éxito en el pasado han vuelto para traer «Malcolm: de mal en peor» («Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair»), cuatro episodios de corta duración que intentan (y consiguen en parte) recuperar el espíritu de la serie original y sus 151 capítulos.
Y «Malcolm» no puede empezar sino dando al César lo que es del César, bajo el epígrafe «Anteriormente… con una sucesión de los mejores golpes de la ficción original y momentos épicos que ya forman parte de la historia de la pequeña pantalla. «Y alguien ha preguntado por más de esto», dice Hal (Bryan Cranston) con voz en off. Y nuestro primer contacto es el siempre sorprendente Malcolm (Frankie Muniz), un exitoso hombre de negocios que parece diferente, «feliz, exitoso. El secreto es mantenerme alejado de mi familia». Y ese será el leitmotiv de estos cuatro miniepisodios que funcionan más como un homenaje a la serie, sus actores y sus espectadores, que como una continuación o un punto y aparte. Todo empieza con un buen afeitado del cuerpo desnudo del patriarca, perfectamente ejecutado por la siempre dispuesta Lois (Jane Kaczmarek). Ahí es cuando nos enteramos de que la familia está volcada en la preparación de la inminente fiesta de aniversario de la pareja. Parece que Dewey se perderá la celebración y le veremos vía videollamada, igual que será Caleb Ellsworth el actor, y no el original Erik Per. Reese sigue viviendo en casa y lo sobrelleva estableciendo una relación nueva con su padre, arreglando cosas que no hace falta arreglar. Francis (Christopher Masterson) se ha establecido definitivamente en el garaje junto a su mujer Piama (Emy Coligado) y busca su lugar en el corazón de su madre. Jamie (Anthony Timpano, tampoco el actor original) está en el ejército. Y se desarrolla más la vida de la recién llegada, el personaje no binario de Kelly (Vaughan Murrae), que parece ajena al caos con su propia calma interior. Pero volviendo a Malcolm, su vida ha tenido muchos cambios desde que se alejó del contacto directo, ahora vía emails y llamadas, de su familia. Después de tener una aventura con una tal Dreamer, se quedó solo para criar a su hija adolescente, Leah (Keeley Karsten), cuya existencia es un secreto desencadenante de la nueva reunión familiar. También tiene a una nueva mujer (definitiva) en su vida, Tristan, interpretada por Kiana Madeira. Además, les esperan muchas sorpresas a los espectadores con la vuelta en algún episodio de personajes míticos muy queridos, que ahondarán en este homenaje en miniserie.
Hay muchos spoilers que no han de desvelarse, pero sí diremos que la serie se siente como si no hubieran pasado décadas desde que terminó la serie original. Es cierto que hay muchas cosas a las que la serie no se atreve, pero nadie quedará decepcionado por las situaciones en las que la familia volverá a comportarse como tal. Destacar especialmente el trabajo de Hal y Lois, verdaderos protagonistas de estos episodios, ya que vertebran algo que parece imposible. Una familia muy normal. La pena es que este estreno parece aislado completamente de recuperar el espíritu de «Malcolm». Aunque una hija...
Disney+ recupera en cuatro capítulos nuevos el tono y humor de una de las mejores sitcoms de los años 2000
En el año 2000 aterrizó en nuestra vida una comedia de situación salvaje sobre una familia de clase media americana. Hal (¿Wilkerson?) y Lois son la cabeza visible de la más desastrosa unión de niños, jóvenes y adultos de la historia de la televisión. ¿Disfuncionales o normales? Allá cada cual. Creada por Linwood Boomer, nos enseñaba el día a día del matrimonio y sus hijos, Malcolm, Francis, Reese, Dewey, Jamie y Kelly. Ahora, la nostalgia y el éxito en el pasado han vuelto para traer «Malcolm: de mal en peor» («Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair»), cuatro episodios de corta duración que intentan (y consiguen en parte) recuperar el espíritu de la serie original y sus 151 capítulos.
Y «Malcolm» no puede empezar sino dando al César lo que es del César, bajo el epígrafe «Anteriormente… con una sucesión de los mejores golpes de la ficción original y momentos épicos que ya forman parte de la historia de la pequeña pantalla. «Y alguien ha preguntado por más de esto», dice Hal (Bryan Cranston) con voz en off. Y nuestro primer contacto es el siempre sorprendente Malcolm (Frankie Muniz), un exitoso hombre de negocios que parece diferente, «feliz, exitoso. El secreto es mantenerme alejado de mi familia». Y ese será el leitmotiv de estos cuatro miniepisodios que funcionan más como un homenaje a la serie, sus actores y sus espectadores, que como una continuación o un punto y aparte. Todo empieza con un buen afeitado del cuerpo desnudo del patriarca, perfectamente ejecutado por la siempre dispuesta Lois (Jane Kaczmarek). Ahí es cuando nos enteramos de que la familia está volcada en la preparación de la inminente fiesta de aniversario de la pareja. Parece que Dewey se perderá la celebración y le veremos vía videollamada, igual que será Caleb Ellsworth el actor, y no el original Erik Per. Reese sigue viviendo en casa y lo sobrelleva estableciendo una relación nueva con su padre, arreglando cosas que no hace falta arreglar. Francis (Christopher Masterson) se ha establecido definitivamente en el garaje junto a su mujer Piama (Emy Coligado) y busca su lugar en el corazón de su madre. Jamie (Anthony Timpano, tampoco el actor original) está en el ejército. Y se desarrolla más la vida de la recién llegada, el personaje no binario de Kelly (Vaughan Murrae), que parece ajena al caos con su propia calma interior. Pero volviendo a Malcolm, su vida ha tenido muchos cambios desde que se alejó del contacto directo, ahora vía emails y llamadas, de su familia. Después de tener una aventura con una tal Dreamer, se quedó solo para criar a su hija adolescente, Leah (Keeley Karsten), cuya existencia es un secreto desencadenante de la nueva reunión familiar. También tiene a una nueva mujer (definitiva) en su vida, Tristan, interpretada por Kiana Madeira. Además, les esperan muchas sorpresas a los espectadores con la vuelta en algún episodio de personajes míticos muy queridos, que ahondarán en este homenaje en miniserie.
Hay muchos spoilers que no han de desvelarse, pero sí diremos que la serie se siente como si no hubieran pasado décadas desde que terminó la serie original. Es cierto que hay muchas cosas a las que la serie no se atreve, pero nadie quedará decepcionado por las situaciones en las que la familia volverá a comportarse como tal. Destacar especialmente el trabajo de Hal y Lois, verdaderos protagonistas de estos episodios, ya que vertebran algo que parece imposible. Una familia muy normal. La pena es que este estreno parece aislado completamente de recuperar el espíritu de «Malcolm». Aunque una hija...
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