Vinícius sigue siendo el elefante en el vestuario de este Real Madrid “naif” de Mourinho

Solo cuatro jornadas ha necesitado el Real Madrid de José Mourinho para encajar la primera derrota de la temporada. Un tropiezo en La Cartuja ante un Betis a medio gas que por ocasiones y juego podía no haber llegado, ya que los madridistas dispusieron de más oportunidades y más claras. Mbappé falló un penalti en el descuento y Espí vio cómo se le anulaba un gol por fuera de gol previo en un final de partido muy controvertido por las decisiones de un Hernández Hernández errático y pusilánime en sus decisiones. Solo cuatro jornadas ha necesitado el Real Madrid de José Mourinho para encajar la primera derrota de la temporada. Un tropiezo en La Cartuja ante un Betis a medio gas que por ocasiones y juego podía no haber llegado, ya que los madridistas dispusieron de más oportunidades y más claras. Mbappé falló un penalti en el descuento y Espí vio cómo se le anulaba un gol por fuera de gol previo en un final de partido muy controvertido por las decisiones de un Hernández Hernández errático y pusilánime en sus decisiones.  

Solo cuatro jornadas ha necesitado el Real Madrid de José Mourinho para encajar la primera derrota de la temporada. Un tropiezo en La Cartuja ante un Betis a medio gas que por ocasiones y juego podía no haber llegado, ya que los madridistas dispusieron de más oportunidades y más claras. Mbappé falló un penalti en el descuento y Espí vio cómo se le anulaba un gol por fuera de gol previo en un final de partido muy controvertido por las decisiones de un Hernández Hernández errático y pusilánime en sus decisiones.

El colegiado mostró una amarilla a Arda Guler gratuita en la primera parte para compensar en realidad la amonestación que debió ver Huijsen minutos antes y no lo hizo. Y en la segunda mitad no se atrevió a echar al turco por una falta que era mucho más ‘amonestable’ que la jugada en la que vio la primera. Un pésimo arbitraje del canario que enfadó a unos y a otros.

Pero más allá de la actuación arbitral y del resultado, el partido deja síntomas inquietantes en el bando madridista. El primero es que el nuevo Mourinho es lo mismo que Ancelotti, Xabi Alonso y Arbeloa en lo referente a Vinícius y sus estrellas. El portugués, que llegó para poner firme a un vestuario que se amotinó contra Alonso, hasta el punto de provocar su despido, ha mostrado la misma sumisión con las estrellas blancas que sus predecesores. Especialmente en el caso de Vinícius.

El brasileño volvió a completar 85 minutos intrascendentes en los que no fue capaz de superar a Bellerín, además de desperdiciar ocasiones claras para adelantar al Real Madrid. Solo en los instantes finales, con el partido ya perdido, pareció activarse sirviendo el pase del gol en fuera de juego de Espí y provocando el penalti que falló Mbappé. Mourinho volvió a hacer los cambios ‘fáciles’ dejando en el campo a unos pesos pesados que no estaban aportando nada y sacando del mismo al mejor jugador del Real Madrid en el encuentro, Arda Guler. Y lo hizo con coartada de su amonestación, obviando que Vinícius también había visto la amarilla. “Arda ha hecho una faltita y ha visto la tarjeta amarilla. Pero después estaban a cazarlo, obviamente. Y he tenido que sacarlo del campo porque he tenido ese feeling de que estaba en una situación de riesgo. Y ha sido difícil cambiarlo, sí”, declaró Mourinho en sala de prensa después.

El luso, que por el momento vive arrodillado ante las estrellas del vestuario igual que lo hicieron los entrenadores previos, ha dejado en el campo los 90 minutos a Vinícius en tres de los cuatro partidos, retirándolo solo los seis últimos del encuentro ante la Real Sociedad con 4-1 en el marcador. Cuatro partidos en los que el brasileño ha sumado un gol y dos asistencias, exhibiendo un nivel de juego deficiente en el que destaca la pérdida de desequilibrio en el uno contra uno ante los rivales. Por su parte, Kylian Mbappé también jugó los 90 minutos en Sevilla completando su peor actuación de la temporada al desperdiciar ocasiones muy claras, entre ellas un penalti. El francés, que ha jugado todos los minutos de Liga anotando cuatro goles, solo marca en el Bernabéu. De Málaga y Sevilla se fue de vacío confirmando que no se le da bien jugar de visitante por el momento.

En la rueda de prensa posterior al partido Mourinho se mostró comedido, pero volvió a mostrar ese lado más afilado que se había cuidado de guardar en este inicio de Liga en el que pretende mostrar un semblante más reflexivo. El portugués llamó “naif” a sus jugadores, destacando su ingenuidad por no tirarse al suelo cuando les hacían faltas, para después comentar sin ningún ápice de autocrítica lo siguiente: “No sé por qué hemos perdido. No lo sé justificar porque colectivamente el equipo ha jugado muy bien, muy bien en todos los aspectos. Individualmente también, no tengo nada que reprochar a ningún jugador con su actitud. La gente lo ha dejado todo. Merecimos ganar, pero el merecer no te da puntos. Enhorabuena al Betis, que jugó para empatar y le salió el Gordo”. El Real Madrid vuelve a perder, Mourinho vuelve a ser Mourinho y Vinícius sigue siendo el elefante en el vestuario blanco.

 Diario de Mallorca – Deportes

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