La jubilación está a un paso de cambiar de manera definitiva. A partir de 2027, la edad ordinaria de jubilación pasará a situarse definitivamente en los 67 años para aquellos trabajadores que no reúnan el periodo mínimo de cotización exigido. Los únicos trabajadores que podrán seguir retirándose a los 65 sin sufrir ninguna reducción serán aquellos que hayan cotizado al menos 38 años y seis meses. Sin embargo no es solo así.
La jubilación en España puede alcanzarse por distintas modalidades, no únicamente al cumplir la edad ordinaria fijada por la ley. El sistema de la Seguridad Social contempla varias fórmulas para adaptarse a la situación de cada trabajador y a sus circunstancias personales. Entre ellas se encuentra la jubilación anticipada, una opción que permite poner fin a la vida laboral antes de la edad ordinaria. Esta posibilidad puede solicitarse de manera voluntaria o producirse cuando el trabajador pierde su empleo por causas ajenas a su voluntad, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
Algunos españoles deciden optar por esta vía, pero tiene diferentes condicionantes que pueden acabar resultando perjudiciales. Alfonso Muñoz, un funcionario de la Seguridad Social que comparte información a través de vídeos en sus redes sociales, alertó sobre las consecuencias que puede haber por solicitarla de forma previa y cómo solicitarla de manera ideal.
Cuidado con jubilarse anticipadamente: estos son los problemas
Este funcionario fue muy directo con aquellos que quieren jubilarse antes de tiempo tras toda una vida dedicada al mundo profesional, acumulando una gran cantidad de años cotizados a la Seguridad Social,: «Hay tres cuestiones que deberías considerar a la hora de solicitar una jubilación anticipada voluntaria». El primer aspecto a tener en cuenta es la situación personal: «Debes saber, en el supuesto de que estés cobrando una prestación contributiva por desempleo, que el SEPE cotiza por ti más o menos lo mismo que si estuvieras trabajando».
Esto tiene una consecuencia directa: «Tus cotizaciones en desempleo no afectarán a tu futura jubilación, por tanto quizás te interese solicitar tu jubilación anticipada voluntaria una vez agotada la prestación contributiva por desempleo«.
El mes importa: cuándo solicitar la jubilación anticipada
«La segunda consideración es solicitar en el mes de diciembre», afirma contundentemente. Aquí cobran especial importancia los coeficientes reductores, que son los porcentajes que aplica la Seguridad Social para reducir la cuantía de la pensión cuando una persona decide jubilarse antes de alcanzar la edad ordinaria de jubilación como aclara: «Las jubilaciones anticipadas voluntarias tienen unos coeficientes reductores, unas penalizaciones, es decir, el importe de nuestra jubilación se verá reducida por cada mes que adelantemos nuestra jubilación con respecto a la edad ordinaria de jubilación que nos correspondería».
Aquí lanza su consejo: «Es importante elegir bien el momento en el que solicitamos nuestra jubilación anticipada y un buen momento puede ser el mes de diciembre«. El motivo es el siguiente: «Porque todas las pensiones cuyos hechos causantes sean antes de que termine el año, se revalorizarán al año siguiente conforme al IPC, es decir, si por ejemplo te jubilas el 31 de diciembre, a partir del día siguiente a tu pensión se le aplicará la subida».
Las consecuencias son palpables y puede tener un notable efecto en la pensión final: «El importe de tu pensión podría ser superior a la que te hubiera correspondido en el caso de que te hubieras jubilado meses más tarde, aunque bien, eso sí, para ser más exacto eso dependerá del porcentaje de revalorización que se aplique en ese año en cuestión».
Esperar tiene premio
El último consejo es muy tajante: «No solicitar la jubilación justo dos años antes de nuestra edad ordinaria de jubilación». Señala el motivo: «Porque aunque la ley permite adelantar la jubilación dos años antes, es cierto que los coeficientes reductores que se aplican durante los tres primeros meses son más elevados, por tanto quizás te interese solicitar la jubilación justo un año y nueve meses antes de tu edad ordinaria de jubilación». Finaliza con un nuevo mensaje de aviso: «Los coeficientes reductores que se te aplican serán durante toda la vida».
Alfonso Muñoz explicó un común error a la hora de solicitar este trámite para dejar de trabajar y empezar a cobrar la pensión
La jubilación está a un paso de cambiar de manera definitiva. A partir de 2027, la edad ordinaria de jubilación pasará a situarse definitivamente en los 67 años para aquellos trabajadores que no reúnan el periodo mínimo de cotización exigido. Los únicos trabajadores que podrán seguir retirándose a los 65 sin sufrir ninguna reducción serán aquellos que hayan cotizado al menos 38 años y seis meses. Sin embargo no es solo así.
La jubilación en España puede alcanzarse por distintas modalidades, no únicamente al cumplir la edad ordinaria fijada por la ley. El sistema de la Seguridad Social contempla varias fórmulas para adaptarse a la situación de cada trabajador y a sus circunstancias personales. Entre ellas se encuentra la jubilación anticipada, una opción que permite poner fin a la vida laboral antes de la edad ordinaria. Esta posibilidad puede solicitarse de manera voluntaria o producirse cuando el trabajador pierde su empleo por causas ajenas a su voluntad, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
Algunos españoles deciden optar por esta vía, pero tiene diferentes condicionantes que pueden acabar resultando perjudiciales. Alfonso Muñoz, un funcionario de la Seguridad Social que comparte información a través de vídeos en sus redes sociales, alertó sobre las consecuencias que puede haber por solicitarla de forma previa y cómo solicitarla de manera ideal.
Cuidado con jubilarse anticipadamente: estos son los problemas
Este funcionario fue muy directo con aquellos que quieren jubilarse antes de tiempo tras toda una vida dedicada al mundo profesional, acumulando una gran cantidad de años cotizados a la Seguridad Social,: «Hay tres cuestiones que deberías considerar a la hora de solicitar una jubilación anticipada voluntaria». El primer aspecto a tener en cuenta es la situación personal: «Debes saber, en el supuesto de que estés cobrando una prestación contributiva por desempleo, que el SEPE cotiza por ti más o menos lo mismo que si estuvieras trabajando».
Esto tiene una consecuencia directa: «Tus cotizaciones en desempleo no afectarán a tu futura jubilación, por tanto quizás te interese solicitar tu jubilación anticipada voluntaria una vez agotada la prestación contributiva por desempleo«.
El mes importa: cuándo solicitar la jubilación anticipada
«La segunda consideración es solicitar en el mes de diciembre», afirma contundentemente. Aquí cobran especial importancia los coeficientes reductores, que son los porcentajes que aplica la Seguridad Social para reducir la cuantía de la pensión cuando una persona decide jubilarse antes de alcanzar la edad ordinaria de jubilación como aclara: «Las jubilaciones anticipadas voluntarias tienen unos coeficientes reductores, unas penalizaciones, es decir, el importe de nuestra jubilación se verá reducida por cada mes que adelantemos nuestra jubilación con respecto a la edad ordinaria de jubilación que nos correspondería».
Aquí lanza su consejo: «Es importante elegir bien el momento en el que solicitamos nuestra jubilación anticipada y un buen momento puede ser el mes de diciembre«. El motivo es el siguiente: «Porque todas las pensiones cuyos hechos causantes sean antes de que termine el año, se revalorizarán al año siguiente conforme al IPC, es decir, si por ejemplo te jubilas el 31 de diciembre, a partir del día siguiente a tu pensión se le aplicará la subida».
Las consecuencias son palpables y puede tener un notable efecto en la pensión final: «El importe de tu pensión podría ser superior a la que te hubiera correspondido en el caso de que te hubieras jubilado meses más tarde, aunque bien, eso sí, para ser más exacto eso dependerá del porcentaje de revalorización que se aplique en ese año en cuestión».
Esperar tiene premio
El último consejo es muy tajante: «No solicitar la jubilación justo dos años antes de nuestra edad ordinaria de jubilación». Señala el motivo: «Porque aunque la ley permite adelantar la jubilación dos años antes, es cierto que los coeficientes reductores que se aplican durante los tres primeros meses son más elevados, por tanto quizás te interese solicitar la jubilación justo un año y nueve meses antes de tu edad ordinaria de jubilación». Finaliza con un nuevo mensaje de aviso: «Los coeficientes reductores que se te aplican serán durante toda la vida».
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