Repostar será más caro desde este 1 de agosto. El Gobierno ha reducido la bonificación aplicada al Impuesto Especial de Hidrocarburos, que pasa de 15 a 10 céntimos por litro para la gasolina y el gasóleo. La medida, aprobada dentro del paquete de ayudas para mitigar el impacto económico de la guerra entre Israel e Irán sobre los precios de la energía, supone un nuevo paso en la retirada progresiva de este alivio fiscal.
La reducción de la bonificación coincide, además, con el inicio de uno de los periodos de mayor movilidad del año. Según la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), el incremento del impuesto, unido al IVA que se aplica sobre esa subida, provocará un encarecimiento de más de seis céntimos por litro en el precio final que pagan los conductores.
Ante este escenario, la confederación solicitó la extensión de esta reducción fiscal hasta que terminara el verano para «no lastrar el poder adquisitivo de los ciudadanos en sus desplazamientos vacacionales, evitar presiones inflacionistas adicionales sobre el transporte y proteger la competitividad de la actividad turística».
Retirada gradual de la ayuda
El calendario diseñado por el Ejecutivo contempla una retirada gradual de la ayuda. Tras los 15 céntimos aplicados durante julio, el descuento queda reducido a 10 céntimos en agosto y, si no se producen nuevos repuntes de los precios de los carburantes, disminuirá hasta cinco céntimos por litro a partir de septiembre.
No obstante, el decreto incluye una cláusula de salvaguarda para hacer frente a posibles tensiones en los mercados energéticos. Si el Índice de Precios de Consumo (IPC) de la gasolina o del gasóleo registra incrementos superiores al 15% respecto al mismo mes del año anterior, el Gobierno podrá mantener una rebaja fiscal más elevada. En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicará el próximo 13 de agosto los datos correspondientes a julio, que determinarán si el descuento previsto para septiembre debe revisarse.
Fin de parte de las ayudas fiscales
La reducción de la bonificación llega después de que el Ejecutivo eliminara, a finales de junio, la rebaja del IVA de los carburantes al 10%, una medida incluida inicialmente en el paquete de respuesta a la crisis energética y cuya retirada respondía a las recomendaciones de la Comisión Europea para normalizar las ayudas extraordinarias.
Desde la CEEES recuerdan que las estaciones de servicio han aplicado las rebajas fiscales con «absoluta transparencia» durante todo el periodo de vigencia de las medidas, un comportamiento que, según la patronal, ha sido avalado tanto por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como por el propio Gobierno.
Pese al recorte de las bonificaciones para los conductores particulares, el Gobierno mantiene hasta el 30 de septiembre las ayudas extraordinarias destinadas al transporte profesional por carretera. Estas compensaciones seguirán beneficiando tanto a los transportistas que tienen derecho a la devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos como a otros profesionales del sector, entre ellos autónomos, empresas con licencias de transporte y operadores de autobuses urbanos.
La rebaja fiscal sobre el impuesto de hidrocarburos pasará de 15 a 10 céntimos por litro
Repostar será más caro desde este 1 de agosto. El Gobierno ha reducido la bonificación aplicada al Impuesto Especial de Hidrocarburos, que pasa de 15 a 10 céntimos por litro para la gasolina y el gasóleo. La medida, aprobada dentro del paquete de ayudas para mitigar el impacto económico de la guerra entre Israel e Irán sobre los precios de la energía, supone un nuevo paso en la retirada progresiva de este alivio fiscal.
La reducción de la bonificación coincide, además, con el inicio de uno de los periodos de mayor movilidad del año. Según la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), el incremento del impuesto, unido al IVA que se aplica sobre esa subida, provocará un encarecimiento de más de seis céntimos por litro en el precio final que pagan los conductores.
Ante este escenario, la confederación solicitó la extensión de esta reducción fiscal hasta que terminara el verano para «no lastrar el poder adquisitivo de los ciudadanos en sus desplazamientos vacacionales, evitar presiones inflacionistas adicionales sobre el transporte y proteger la competitividad de la actividad turística».
Retirada gradual de la ayuda
El calendario diseñado por el Ejecutivo contempla una retirada gradual de la ayuda. Tras los 15 céntimos aplicados durante julio, el descuento queda reducido a 10 céntimos en agosto y, si no se producen nuevos repuntes de los precios de los carburantes, disminuirá hasta cinco céntimos por litro a partir de septiembre.
No obstante, el decreto incluye una cláusula de salvaguarda para hacer frente a posibles tensiones en los mercados energéticos. Si el Índice de Precios de Consumo (IPC) de la gasolina o del gasóleo registra incrementos superiores al 15% respecto al mismo mes del año anterior, el Gobierno podrá mantener una rebaja fiscal más elevada. En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicará el próximo 13 de agosto los datos correspondientes a julio, que determinarán si el descuento previsto para septiembre debe revisarse.
Fin de parte de las ayudas fiscales
La reducción de la bonificación llega después de que el Ejecutivo eliminara, a finales de junio, la rebaja del IVA de los carburantes al 10%, una medida incluida inicialmente en el paquete de respuesta a la crisis energética y cuya retirada respondía a las recomendaciones de la Comisión Europea para normalizar las ayudas extraordinarias.
Desde la CEEES recuerdan que las estaciones de servicio han aplicado las rebajas fiscales con «absoluta transparencia» durante todo el periodo de vigencia de las medidas, un comportamiento que, según la patronal, ha sido avalado tanto por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como por el propio Gobierno.
Pese al recorte de las bonificaciones para los conductores particulares, el Gobierno mantiene hasta el 30 de septiembre las ayudas extraordinarias destinadas al transporte profesional por carretera. Estas compensaciones seguirán beneficiando tanto a los transportistas que tienen derecho a la devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos como a otros profesionales del sector, entre ellos autónomos, empresas con licencias de transporte y operadores de autobuses urbanos.
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