Salir al extranjero es una opción muy habitual cuando llegan las deseadas vacaciones de verano. Es la época del año con mayor cantidad de días libres para una gran parte de los trabajadores españoles y un sector de ellos opta por utilizar los días de descanso para conocer otro país y otras culturas. Es una opción válida, pero se debe tener especial cuidado y revisar todos los detalles, especialmente si el destino es fuera de Europa.
Los países de la Unión Europea apenas tienen diferencias con España, siendo el DNI válido para viajar y utilizando también el euro para operar. La moneda es una de las grandes preocupaciones de los españoles a la hora de salir al exterior porque un tipo de cambio desfavorable o las comisiones que aplican bancos, cajeros y casas de cambio pueden encarecer considerablemente los pagos y las retiradas de efectivo, provocando que el viaje salga claramente más caro de lo planeado. El economista Gonzalo Bernardos, profesor titulado de la Universidad de Barcelona, alertó sobre esta habitual situación.
El peligro del cambio de moneda
Gonzalo Bernardos explicó lo que puede ocurrir al salir al exterior: «En verano, las vacaciones son más largas y un mayor número de viajes se dirige a países de otros continentes donde el euro no es la moneda nacional. Si uno no se fija, los pagos en una divisa extranjera pueden hacer que gastes más de lo necesario». Hay siete peligros principales que los españoles se pueden encontrar al viajar a otros países y que multiplican el precio de la estancia. Son los siguientes:
- Tipo de cambio desfavorable: Cambiar dinero en aeropuertos, hoteles o zonas turísticas suele implicar comisiones más altas y un peor tipo de cambio, lo que encarece el viaje.
- Comisiones bancarias: Muchos bancos cobran por sacar dinero en cajeros extranjeros o por pagar con tarjeta en otra moneda.
- Confusión con los precios: Al convertir mentalmente el importe a la moneda de origen, es fácil gastar más de lo previsto o interpretar mal el coste de un producto o servicio.
- Aceptación limitada de medios de pago: En algunos destinos no todas las tarjetas son aceptadas o se prioriza el efectivo, lo que obliga a llevar moneda local.
- Riesgo de fraudes: Algunos comercios ofrecen cobrar en la moneda del país de origen del viajero (conversión dinámica de divisas), pero el cambio suele ser menos favorable que el que aplica el banco de la tarjeta.
- Fluctuaciones del tipo de cambio: Si la moneda local se aprecia frente a la del viajero antes o durante el viaje, el presupuesto puede aumentar sin haber cambiado los precios.
- Dificultad para conseguir efectivo: En determinados países puede ser complicado encontrar cajeros compatibles o cambiar divisas fuera de las principales ciudades.
Cómo realizar el cambio de moneda de forma más rentable
El reconocido economista explicó sus opciones favoritas a la hora de realizar el cambio de moneda para evitar cualquiera de los mencionados problemas que pueden surgir. Su primer consejo es muy claro: «Cambiar muy poco dinero a la divisa extranjera». Explica el motivo: «Un importe destinado a imprevistos y que mantengo hasta el último día. Lo utilizo para comprar algunos regalos o pagar los consumos efectuados en el aeropuerto antes de coger el avión».
Esto es así porque anuncia que el grueso de los pagos debe hacerse con tarjeta, que no debe ser una cualquiera. Este es su segundo consejo: «Escoger bien la tarjeta de crédito que usaré, pues con ella pagaré casi todos mis gastos en el lugar de destino». La escogida debe cumplir los siguientes condicionantes, según Gonzalo Bernardos: «Aplicar un tipo de cambio similar al de mercado y no cobrar comisiones por el cambio de divisas y la retirada de efectivo».
Sentencia que ha evolucionado y que cada vez hay más oferta disponible: «Dichas condiciones antes solo las tenían las tarjetas de algunos neobancos extranjeros. Ahora, también las ofrece la banca española. En algunos casos la tarjeta también permite obtener una eSIM (acceso a Internet en el país de destino) y un seguro médico«. Encontrar condiciones beneficiosas no es tan complicado como años atrás, simplemente hay que informarse y elegir de manera adecuada.
Cada vez son más habituales las vacaciones en países que no utilizan el euro y el cambio de moneda puede generar problemas
Salir al extranjero es una opción muy habitual cuando llegan las deseadas vacaciones de verano. Es la época del año con mayor cantidad de días libres para una gran parte de los trabajadores españoles y un sector de ellos opta por utilizar los días de descanso para conocer otro país y otras culturas. Es una opción válida, pero se debe tener especial cuidado y revisar todos los detalles, especialmente si el destino es fuera de Europa.
Los países de la Unión Europea apenas tienen diferencias con España, siendo el DNI válido para viajar y utilizando también el euro para operar. La moneda es una de las grandes preocupaciones de los españoles a la hora de salir al exterior porque un tipo de cambio desfavorable o las comisiones que aplican bancos, cajeros y casas de cambio pueden encarecer considerablemente los pagos y las retiradas de efectivo, provocando que el viaje salga claramente más caro de lo planeado. El economista Gonzalo Bernardos, profesor titulado de la Universidad de Barcelona, alertó sobre esta habitual situación.
El peligro del cambio de moneda
Gonzalo Bernardos explicó lo que puede ocurrir al salir al exterior: «En verano, las vacaciones son más largas y un mayor número de viajes se dirige a países de otros continentes donde el euro no es la moneda nacional. Si uno no se fija, los pagos en una divisa extranjera pueden hacer que gastes más de lo necesario». Hay siete peligros principales que los españoles se pueden encontrar al viajar a otros países y que multiplican el precio de la estancia. Son los siguientes:
- Tipo de cambio desfavorable: Cambiar dinero en aeropuertos, hoteles o zonas turísticas suele implicar comisiones más altas y un peor tipo de cambio, lo que encarece el viaje.
- Comisiones bancarias: Muchos bancos cobran por sacar dinero en cajeros extranjeros o por pagar con tarjeta en otra moneda.
- Confusión con los precios: Al convertir mentalmente el importe a la moneda de origen, es fácil gastar más de lo previsto o interpretar mal el coste de un producto o servicio.
- Aceptación limitada de medios de pago: En algunos destinos no todas las tarjetas son aceptadas o se prioriza el efectivo, lo que obliga a llevar moneda local.
- Riesgo de fraudes: Algunos comercios ofrecen cobrar en la moneda del país de origen del viajero (conversión dinámica de divisas), pero el cambio suele ser menos favorable que el que aplica el banco de la tarjeta.
- Fluctuaciones del tipo de cambio: Si la moneda local se aprecia frente a la del viajero antes o durante el viaje, el presupuesto puede aumentar sin haber cambiado los precios.
- Dificultad para conseguir efectivo: En determinados países puede ser complicado encontrar cajeros compatibles o cambiar divisas fuera de las principales ciudades.
Cómo realizar el cambio de moneda de forma más rentable
El reconocido economista explicó sus opciones favoritas a la hora de realizar el cambio de moneda para evitar cualquiera de los mencionados problemas que pueden surgir. Su primer consejo es muy claro: «Cambiar muy poco dinero a la divisa extranjera». Explica el motivo: «Un importe destinado a imprevistos y que mantengo hasta el último día. Lo utilizo para comprar algunos regalos o pagar los consumos efectuados en el aeropuerto antes de coger el avión».
Esto es así porque anuncia que el grueso de los pagos debe hacerse con tarjeta, que no debe ser una cualquiera. Este es su segundo consejo: «Escoger bien la tarjeta de crédito que usaré, pues con ella pagaré casi todos mis gastos en el lugar de destino». La escogida debe cumplir los siguientes condicionantes, según Gonzalo Bernardos: «Aplicar un tipo de cambio similar al de mercado y no cobrar comisiones por el cambio de divisas y la retirada de efectivo».
Sentencia que ha evolucionado y que cada vez hay más oferta disponible: «Dichas condiciones antes solo las tenían las tarjetas de algunos neobancos extranjeros. Ahora, también las ofrece la banca española. En algunos casos la tarjeta también permite obtener una eSIM (acceso a Internet en el país de destino) y un seguro médico«. Encontrar condiciones beneficiosas no es tan complicado como años atrás, simplemente hay que informarse y elegir de manera adecuada.
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