Florentino se harta de las condiciones de Vinicius

Hace un año, desde el entorno del Real Madrid se trasladaba la renovación de Vinicius como un hecho. Solo faltaba ponerle fecha, pero se daba por segura. La rotundidad de esa afirmación sorprendía a los allegados del brasileño, que siempre han tenido muy claro lo que podían exigir por un futbolista al que consideran clave en las dos últimas Champions conquistadas por el club. Un año después, la realidad es otra: el extremo ha entrado en su último año de contrato sin renovar y las posturas están muy alejadas. Hace un año, desde el entorno del Real Madrid se trasladaba la renovación de Vinicius como un hecho. Solo faltaba ponerle fecha, pero se daba por segura. La rotundidad de esa afirmación sorprendía a los allegados del brasileño, que siempre han tenido muy claro lo que podían exigir por un futbolista al que consideran clave en las dos últimas Champions conquistadas por el club. Un año después, la realidad es otra: el extremo ha entrado en su último año de contrato sin renovar y las posturas están muy alejadas.  

Hace un año, desde el entorno del Real Madrid se trasladaba la renovación de Vinicius como un hecho. Solo faltaba ponerle fecha, pero se daba por segura. La rotundidad de esa afirmación sorprendía a los allegados del brasileño, que siempre han tenido muy claro lo que podían exigir por un futbolista al que consideran clave en las dos últimas Champions conquistadas por el club. Un año después, la realidad es otra: el extremo ha entrado en su último año de contrato sin renovar y las posturas están muy alejadas.

Se da la circunstancia de que Vinicius comparte agencia con Yan Diomandé, extremo derecho del RB Leipzig por el que el Real Madrid está a punto de cerrar una operación cifrada en 120 millones, la cantidad que Florentino Pérez había anunciado durante su campaña electoral. Roc Nation aterriza este lunes en Madrid para tratar de oficializar el traspaso del atacante costamarfileño al club blanco. Y lo hace con la carpeta de Vinicius también abierta, en un momento de profunda transformación en el Real Madrid.

El ingrediente que faltaba en la ecuación apareció este sábado. Según ‘The Athletic’, el Arsenal explora la posibilidad de fichar al brasileño al entender que las negociaciones entre el futbolista y el Real Madrid se encuentran en punto muerto. Vinicius aterrizó en Valdebebas en 2018 por algo más de 60 millones. Aunque públicamente siempre ha manifestado su intención de renovar, su etapa en el club pende ahora de un hilo que Florentino Pérez podría cortar si no rebaja sus exigencias.

La situación del Real Madrid es compleja porque el club trabaja simultáneamente en varias operaciones. Por un lado, busca cerrar cuanto antes los fichajes de Diomandé y Rodri. El primero aportaría un extremo natural para la banda derecha; con el segundo, Mourinho ganaría un futbolista capaz de convertirse en un sistema por sí mismo. Desde el entorno del técnico portugués se traslada que la del costamarfileño será la primera operación en cerrarse, sobre todo porque se trata de un perfil polivalente que puede actuar por las dos bandas.

Vinicius llegará la próxima semana a Madrid junto a su agente, después de disfrutar de sus vacaciones mientras su futuro continúa en juego. El brasileño tuvo que encajar la dura eliminación de Brasil ante Noruega en un Mundial durante el cual entró en su último año de contrato. La situación incomoda al club blanco porque plantea un escenario inasumible para sus intereses: que uno de los jugadores más importantes para el madridismo durante los últimos años pueda marcharse gratis.

El tira y afloja entre las partes viene de lejos. El primer acercamiento se produjo en el verano de 2024, después de la conquista de la Decimoquinta. Los contactos se intensificaron tras la gala del Balón de Oro y, sobre todo, ante el interés de Arabia Saudí, que llegó a concretarse en una reunión formal. Vinicius no ha vuelto a ser el mismo desde la frustración que le provocó no ganar el máximo galardón individual ante Rodri, quien, paradójicamente, podría regresar a Madrid procedente de la Premier mientras la competición inglesa aparece como posible destino del brasileño.

El principal punto de fricción entre los representantes del jugador y el Real Madrid está en las condiciones económicas. Reclaman una prima de fidelidad de 15 millones, que Vinicius cobraría al completar íntegramente el nuevo contrato, además de un salario cercano al de Mbappé, estimado en unos 30 millones brutos por temporada. Vinicius acaba de cumplir 26 años y entiende que se encuentra en el momento ideal para firmar un gran contrato, aunque su rendimiento no haya sido el mismo desde la llegada del francés.

El acuerdo entre Vinicius y el Real Madrid no está roto, pero sí al límite. Si no renueva, el club tiene intención de venderlo. Desde la Premier, el Arsenal ha sido el primero en mover ficha y plantea una operación que podría alcanzar los 160 millones. Un movimiento que, a su vez, apartaría a uno de los principales rivales del Barça en la carrera por Julián Álvarez. Con las operaciones de Diomandé y Rodri en marcha y el futuro de Vinicius en el aire, el Real Madrid puede provocar un efecto dominó, tanto interno como externo, del que están pendientes todos los grandes de Europa.

Fuente: Sport

 Diario de Mallorca – Deportes

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