Esperansa Grasia sorprende a Pablo Motos en ‘El Hormiguero’: «A ti te tengo bloqueado en el Instagram»

La temporada 20 de ‘El Hormiguero’ llega este miércoles a su fin, pero hasta entonces aún quedan tres días de risas y momentos hilarantes como en la entrega de esta noche con la visita de Esperansa Grasia, que se estrenó como colaboradora del programa el pasado mes de septiembre. Su nombre real es Gemma Palacio y se dio a conocer en redes sociales gracias a sus vídeos y parodias sobre las diferencias culturales entre las familias españolas y las estadounidenses.

La también exconcursante de ‘Tu cara me suena’ ha arrancado su conversación con Pablo Motos mostrando su sorpresa por acudir como invitada y tirando de ironía: «Digo le ha fallado alguien y me ha llamado».

Tras ello, ha puesto de manifiesto el giro que ha dado su vida tras comenzar a trabajar en el programa de entrevistas de Antena 3, pues ha pasado de ser conocida por sus vídeos en Internet a ser popular también en televisión, donde llega a otro tipo de público: «Esto es un nivel muy grande de exposición».

En ese sentido, ha confesado que ya ha vivido situaciones surrealistas debido a la fama en su vida diaria, como un día que iba en ambulancia debido a una situación de emergencia y «el de la ambulancia pedirme fotos y mi hermano ahí desangrado».

El presentador valenciano tampoco se ha quedado atrás y ha compartido con la influencer una situación parecida que vivió en el hospital hace tiempo al sufrir un ataque de asma: «Me llevan a urgencias, me estoy muriendo, me ponen el oxígeno y digo: ‘Qué manera más patética de morir’. Se acercan dos enfermeras y me dicen: ‘Eres igual que en la tele».

La creadora de contenido ha confesado ser una persona bastante vergonzosa, motivo por el cual no acude a los eventos con otras celebridades, pero también despistada, hasta el punto que ha perdido las llaves más de diez veces: «Siempre salgo cargada de cosas. Lo primero que hago es tirar la basura y me ha pasado que he tirado las llaves».

Asimismo, Esperansa Grasia ha admitido que bloquea cualquier cosa que tenga que ver con alguno de sus trabajos, para no leer ni comentarios buenos ni malos y no sentirse mal: A ti te tengo bloqueado en el Instagram, a ‘El Hormiguero’… Las críticas me afectan mucho y luego me veo y no me reconozco. A cada cosa que hago de trabajo lo bloqueo».

 

Por otro lado, ha rememorado sus inicios, relatando que subía vídeos de sus perros a TikTok en una cuenta que se llamaba Patrullacanina3, pero un día decidió grabar un vídeo suyo y cuando lo subió a la red social consiguió «un millón de visitas». Por aquel entonces, la plataforma pagaba alrededor de 20 euros por cada millón de visualizaciones y pensó que podía sacar algo, pero «al final me dieron 74 céntimos».

 

Por ello siguió trabajando en el supermercado en el que tenía un contrato indefinido, aunque seguía grabando y editando vídeos fuera de él, incluso a altas horas de la madrugada. «Yo era encargada de bazar, tenía mi pasillo de cojines, tuppers, chanclas… Seguí hasta que me llamó Netflix. Me levantaba alas cuatro de mañana para editar vídeos, me metía en el baño para mandar vídeos, aguanté un año… Ahorré dinero y luego ahorré más con el TikTok», ha explicado.

La idea de dejar el supermercado llegó cuando le ofrecieron oportunidades como la de Netflix, pero su familia «tenía un poco de miedo», pues no entendía lo que hacía. Hasta que un día, mientras comían, Antena 3 sacó un vídeo de ella: «A partir de ahí entendieron todo»

Ahora trabaja junto a su hermano pequeño, su madre y su primo, con quienes graba los vídeos en su pueblo. Allí hasta la policía les conoce y a veces hasta les ayudan a conseguir entrar a lugares insospechados como la cárcel: «Una vez nos dejaron grabar en el calabozo de Liria. En las paredes había mocos pegados. Había con mierda escrito ¡volveré 100%’. Mi madre se apoyó y se le quedó mierda en la espalda».

 

Durante la entrevista también ha salido a colación la relación con su madre, quien parece ser que tiene un «superpoder». «Cada vez que llegamos a los sitios se va la luz», ha comentado entre risas, indicando que durante su estancia en ‘Tu cara me suena’, cuando grabaron la gala en la que cantaban juntas, se produjo el apagón de 2025 que dejó a toda la Península Ibérica sin luz.

 

La creadora de contenido ha admitido que se lo pasa muy bien grabando los vídeos y ha confesado que el día que «deje de pasármelo bien, creo que pararé», así como ha descrito su jornada ideal: «Me levantaría sin alarma, arreglo la casa, saco a los perritos… Estar en casa y que me traigan un buffet libre de sushi a mi casa sin salir yo de casa».

 

En el plano personal, Gemma ha desvelado que está yendo al psicólogo y ha trasladado algunas de las cosas que le ocurren y para las que no tiene explicación: «Me pasan cosas con los olores, los anuncios de colonia no puedo escucharlos».

Próximos invitados

  • Martes 30 junio: El chef José Andrés.
  • Miércoles 1 julio: Antonio Resines y Quim Gutiérrez.

 La creadora de contenido y colaboradora del programa de Antena 3 ha confesado que le afectan mucho las críticas, por lo que bloquea cualquier cosa que tenga que ver con alguno de sus trabajos  

La temporada 20 de ‘El Hormiguero’ llega este miércoles a su fin, pero hasta entonces aún quedan tres días de risas y momentos hilarantes como en la entrega de esta noche con la visita de Esperansa Grasia, que se estrenó como colaboradora del programa el pasado mes de septiembre. Su nombre real es Gemma Palacio y se dio a conocer en redes sociales gracias a sus vídeos y parodias sobre las diferencias culturales entre las familias españolas y las estadounidenses.

La también exconcursante de ‘Tu cara me suena’ ha arrancado su conversación con Pablo Motos mostrando su sorpresa por acudir como invitada y tirando de ironía: «Digo le ha fallado alguien y me ha llamado».

Tras ello, ha puesto de manifiesto el giro que ha dado su vida tras comenzar a trabajar en el programa de entrevistas de Antena 3, pues ha pasado de ser conocida por sus vídeos en Internet a ser popular también en televisión, donde llega a otro tipo de público: «Esto es un nivel muy grande de exposición».

En ese sentido, ha confesado que ya ha vivido situaciones surrealistas debido a la fama en su vida diaria, como un día que iba en ambulancia debido a una situación de emergencia y «el de la ambulancia pedirme fotos y mi hermano ahí desangrado».

El presentador valenciano tampoco se ha quedado atrás y ha compartido con la influencer una situación parecida que vivió en el hospital hace tiempo al sufrir un ataque de asma: «Me llevan a urgencias, me estoy muriendo, me ponen el oxígeno y digo: ‘Qué manera más patética de morir’. Se acercan dos enfermeras y me dicen: ‘Eres igual que en la tele».

La creadora de contenido ha confesado ser una persona bastante vergonzosa, motivo por el cual no acude a los eventos con otras celebridades, pero también despistada, hasta el punto que ha perdido las llaves más de diez veces: «Siempre salgo cargada de cosas. Lo primero que hago es tirar la basura y me ha pasado que he tirado las llaves».

Asimismo, Esperansa Grasia ha admitido que bloquea cualquier cosa que tenga que ver con alguno de sus trabajos, para no leer ni comentarios buenos ni malos y no sentirse mal: A ti te tengo bloqueado en el Instagram, a ‘El Hormiguero’… Las críticas me afectan mucho y luego me veo y no me reconozco. A cada cosa que hago de trabajo lo bloqueo».

Por otro lado, ha rememorado sus inicios, relatando que subía vídeos de sus perros a TikTok en una cuenta que se llamaba Patrullacanina3, pero un día decidió grabar un vídeo suyo y cuando lo subió a la red social consiguió «un millón de visitas». Por aquel entonces, la plataforma pagaba alrededor de 20 euros por cada millón de visualizaciones y pensó que podía sacar algo, pero «al final me dieron 74 céntimos».

Por ello siguió trabajando en el supermercado en el que tenía un contrato indefinido, aunque seguía grabando y editando vídeos fuera de él, incluso a altas horas de la madrugada. «Yo era encargada de bazar, tenía mi pasillo de cojines, tuppers, chanclas… Seguí hasta que me llamó Netflix. Me levantaba alas cuatro de mañana para editar vídeos, me metía en el baño para mandar vídeos, aguanté un año… Ahorré dinero y luego ahorré más con el TikTok», ha explicado.

La idea de dejar el supermercado llegó cuando le ofrecieron oportunidades como la de Netflix, pero su familia «tenía un poco de miedo», pues no entendía lo que hacía. Hasta que un día, mientras comían, Antena 3 sacó un vídeo de ella: «A partir de ahí entendieron todo»

Ahora trabaja junto a su hermano pequeño, su madre y su primo, con quienes graba los vídeos en su pueblo. Allí hasta la policía les conoce y a veces hasta les ayudan a conseguir entrar a lugares insospechados como la cárcel: «Una vez nos dejaron grabar en el calabozo de Liria. En las paredes había mocos pegados. Había con mierda escrito ¡volveré 100%’. Mi madre se apoyó y se le quedó mierda en la espalda».

Durante la entrevista también ha salido a colación la relación con su madre, quien parece ser que tiene un «superpoder». «Cada vez que llegamos a los sitios se va la luz», ha comentado entre risas, indicando que durante su estancia en ‘Tu cara me suena’, cuando grabaron la gala en la que cantaban juntas, se produjo el apagón de 2025 que dejó a toda la Península Ibérica sin luz.

La creadora de contenido ha admitido que se lo pasa muy bien grabando los vídeos y ha confesado que el día que «deje de pasármelo bien, creo que pararé», así como ha descrito su jornada ideal: «Me levantaría sin alarma, arreglo la casa, saco a los perritos… Estar en casa y que me traigan un buffet libre de sushi a mi casa sin salir yo de casa».

En el plano personal, Gemma ha desvelado que está yendo al psicólogo y ha trasladado algunas de las cosas que le ocurren y para las que no tiene explicación: «Me pasan cosas con los olores, los anuncios de colonia no puedo escucharlos».

  • Martes 30 junio: El chef José Andrés.
  • Miércoles 1 julio: Antonio Resines y Quim Gutiérrez.

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