El producto interior bruto (PIB) de los países de la OCDE creció un 0,5% en el segundo trimestre del año, una décima más que en el primero pese al impacto de la guerra en Irán, que estalló el pasado 28 de febrero. El avance es moderado pero sostenido, siendo el segundo trimestre consecutivo de aceleración.
Según los datos agregados publicados este lunes por la OCDE, España volvió a situarse entre las economías más dinámicas. Su PIB creció un 0,7% entre abril y junio, una décima más que en el trimestre anterior y dos décimas por encima de la media de la OCDE. Ningún país del G7 alcanzó ese ritmo de crecimiento. De hecho, el crecimiento de la economía española superó ampliamente a la zona euro, cuyo PIB creció un 0,4% tras no registrar avance en el primer trimestre.
El comportamiento del G7, el grupo de las siete economías más avanzadas, fue el principal freno del dato global. Su crecimiento trimestral bajó del 0,4% al 0,3%. Estados Unidos, la mayor economía del grupo, pasó de crecer un 0,5% a un 0,4%, en un trimestre condicionado por la guerra en Irán y la subida de los precios energéticos que ha provocado el conflicto. Alemania redujo su ritmo del 0,4% al 0,2% y Japón, del 0,5% al 0,3%.
Con respecto a los países latinoamericanos de la OCDE, el avance de la actividad fue particularmente dinámico en el segundo trimestre en México (1,5%, aunque tras una caída del 0,6% en el primero), Colombia (1,3%) y en Costa Rica (1,2%), mientras que Chile sufrió un estancamiento (0%, tras un retroceso del 0,3% en el primer trimestre).
En términos interanuales, el PIB del conjunto de la OCDE aumentó un 2,3%, frente al 1,7% del primer trimestre. La distancia se mantiene en la comparación interanual: la economía española creció un 2,7% respecto al segundo trimestre de 2025, más del doble que el 1% de la zona euro, apoyada en el consumo de los hogares. El país más cercano dentro del G7 fue Estados Unidos, con un 2,1%, seis décimas menos que en el primer trimestre. Así, aunque la economía española no es ajena a la guerra, su menor dependencia de la industria y de las exportaciones le han permitido amortiguar el impacto.
En cuanto a los países latinoamericanos, sólo Colombia (3,4%) sobrepasó el 2,3% de media de la OCDE, mientras que se quedaron por debajo Costa Rica (2,2%), México (1,5%) y sobre todo Chile, cuyo PIB entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026 se redujo un 0,3%.
La evolución de los próximos meses dependerá en buena parte de si el conflicto en Irán se prolonga y de cómo evolucionen los precios de la energía, un factor que ya pesa sobre las economías más dependientes de la industria y las exportaciones. Asimismo, la guerra arancelaria de Donald Trump será otro factor determinante para el crecimiento de las grandes economías.
Estados Unidos, Alemania y Japón desaceleran en un trimestre marcado por la guerra en Irán y el encarecimiento de la energía
El producto interior bruto (PIB) de los países de la OCDE creció un 0,5% en el segundo trimestre del año, una décima más que en el primero pese al impacto de la guerra en Irán, que estalló el pasado 28 de febrero. El avance es moderado pero sostenido, siendo el segundo trimestre consecutivo de aceleración.
Según los datos agregados publicados este lunes por la OCDE, España volvió a situarse entre las economías más dinámicas. Su PIB creció un 0,7% entre abril y junio, una décima más que en el trimestre anterior y dos décimas por encima de la media de la OCDE. Ningún país del G7 alcanzó ese ritmo de crecimiento. De hecho, el crecimiento de la economía española superó ampliamente a la zona euro, cuyo PIB creció un 0,4% tras no registrar avance en el primer trimestre.
El comportamiento del G7, el grupo de las siete economías más avanzadas, fue el principal freno del dato global. Su crecimiento trimestral bajó del 0,4% al 0,3%. Estados Unidos, la mayor economía del grupo, pasó de crecer un 0,5% a un 0,4%, en un trimestre condicionado por la guerra en Irán y la subida de los precios energéticos que ha provocado el conflicto. Alemania redujo su ritmo del 0,4% al 0,2% y Japón, del 0,5% al 0,3%.
Con respecto a los países latinoamericanos de la OCDE, el avance de la actividad fue particularmente dinámico en el segundo trimestre en México (1,5%, aunque tras una caída del 0,6% en el primero), Colombia (1,3%) y en Costa Rica (1,2%), mientras que Chile sufrió un estancamiento (0%, tras un retroceso del 0,3% en el primer trimestre).
En términos interanuales, el PIB del conjunto de la OCDE aumentó un 2,3%, frente al 1,7% del primer trimestre. La distancia se mantiene en la comparación interanual: la economía española creció un 2,7% respecto al segundo trimestre de 2025, más del doble que el 1% de la zona euro, apoyada en el consumo de los hogares. El país más cercano dentro del G7 fue Estados Unidos, con un 2,1%, seis décimas menos que en el primer trimestre. Así, aunque la economía española no es ajena a la guerra, su menor dependencia de la industria y de las exportaciones le han permitido amortiguar el impacto.
En cuanto a los países latinoamericanos, sólo Colombia (3,4%) sobrepasó el 2,3% de media de la OCDE, mientras que se quedaron por debajo Costa Rica (2,2%), México (1,5%) y sobre todo Chile, cuyo PIB entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026 se redujo un 0,3%.
La evolución de los próximos meses dependerá en buena parte de si el conflicto en Irán se prolonga y de cómo evolucionen los precios de la energía, un factor que ya pesa sobre las economías más dependientes de la industria y las exportaciones. Asimismo, la guerra arancelaria de Donald Trump será otro factor determinante para el crecimiento de las grandes economías.
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