El Arsenal se cita con el Atlético entre polémicas y bostezos

El Arsenal tenía un trabajo. Y lo hizo. ¿Los medios? Ya se discutirán. Pero los de Mikel Arteta querían ir a las semifinales de la Champions League y, si ello requería un partido en el que no pasara nada, así sería. El 0-0 soporífero del Emirates Stadium valió para que los londinenses se valieran del 0-1 de la ida y se citarán con el Atlético de Madrid en la próxima ronda del certamen. El Arsenal tenía un trabajo. Y lo hizo. ¿Los medios? Ya se discutirán. Pero los de Mikel Arteta querían ir a las semifinales de la Champions League y, si ello requería un partido en el que no pasara nada, así sería. El 0-0 soporífero del Emirates Stadium valió para que los londinenses se valieran del 0-1 de la ida y se citarán con el Atlético de Madrid en la próxima ronda del certamen.  

El Arsenal tenía un trabajo. Y lo hizo. ¿Los medios? Ya se discutirán. Pero los de Mikel Arteta querían ir a las semifinales de la Champions League y, si ello requería un partido en el que no pasara nada, así sería. El 0-0 soporífero del Emirates Stadium valió para que los londinenses se valieran del 0-1 de la ida y se citarán con el Atlético de Madrid en la próxima ronda del certamen.

Llegaba el conjunto de Arteta con el objetivo de meterse a su segunda semifinal de Champions consecutiva. La pasada, dejando al Real Madrid en el camino, fue el PSG el verdugo hasta esa instancia. Pero no era tarea fácil contra un Sporting que ‘solo’ concedió un gol en la ida y que viajaba a Londres sin nada que perder, con los ingleses como conocidos favoritos. En la ida no hubo ley del ex con Gyökeres, que también fue titular para esta vuelta. Pero ni el sueco ni nadie logró romper el cero en la primera parte.

Y quizá no hubo goles, pero sí polémica: Catamo cayó en el área tras un pisotón de Hincapié y todo el Sporting pidió penalti. La repetición parecía clara y el VAR llamó a François Letexier para la revisión. Pero el francés, sin embargo, consideró que no era suficiente para sancionarlo, provocando la indignación lusa. Dio la talla el equipo de Rui Borges, tanto en la primera parte como después del descanso. Ya en la segunda, de hecho, tuvo Maxi Araujo el gol en sus botas con sendo remate desde la zona izquierda que pasó rozando la portería defendida por Raya.

Siguió apretando el Sporting y, con él, la segunda polémica cayó: un centro de costado del ex del Barça Trincao (que completó 200 partidos con el Sporting) para que Maxi Araujo llegara al remate en el área, pero no pudo rematar al ser empujado desde atrás por Mosquera. Otra vez, nada para Letexier. Y todos desesperaban, Mikel Arteta incluido. El técnico ‘gunner’ vio incluso la amarilla.

Aún así, a su equipo le convenía que el partido tuviera más bostezos que goles. Nada que ver con el partidazo trepidante de la otra semifinal en Múnich. Entre jugada y jugada, incluida una oportunidad de córner que casi tiene un blooper de Rui Silva, el Arsenal consumió el reloj y llegó el 0-0 hasta el final. A semifinales de la Champions otra vez, quizá con más problemas de los que les habría gustado admitir -y tener- ante un Sporting CP que era el rival más débil de la fase de cuartos.

 Diario de Mallorca – Deportes

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