Descubren cómo la leucemia invade los pulmones y una estrategia para evitarlo

Un equipo liderado por el investigador español Manel Esteller identifica las claves de una complicación frecuente de la leucemia mieloide aguda y halla posibles dianas para evitarla Leer Un equipo liderado por el investigador español Manel Esteller identifica las claves de una complicación frecuente de la leucemia mieloide aguda y halla posibles dianas para evitarla Leer  

La leucemia mieloide aguda (también conocida como leucemia mieloblástica aguda) es el tipo de leucemia más común en adultos. Este cáncer de la sangre se produce por una alteración en la maduración y la proliferación de las células madre de la médula ósea que producen las células hematológicos y en la mayoría de los casos aparecen después de los 60 años.

Se trata de un tumor agresivo y aunque las opciones de tratamiento y pronóstico han mejorado mucho en los últimos años, sigue produciendo complicaciones graves, como la insuficiencia respiratoria que se genera por la infiltración de células malignas en el pulmón.

Los mecanismos que explican esta infiltración del tejido pulmonar seguían siendo bastante desconocidos. Pero una investigación liderada por Manel Esteller, profesor de investigación ICREA en el Instituto de Investigación del Hospital de Sant Pau (IRSantPau) y Catedrático de Genética en Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona yque publica este lunes la revista Natur Inmunology acaba de destapar sus claves y una estrategia para poder frenarla. La investigación también ha sido codirigida por Iannis Aifantis, catedrático del departamento de Patología de la Facultad de Medicina de la New York University (NYU, EEUU).

La investigación detalla en primer lugar las vías que usa la leucemia para abrirse camino en el pulmón. Así, ha descubierto cómo la enfermedad transforma el tejido pulmonar para crear un entorno inflamatorio proclive a la diseminación de las células tumorales.

«Lo primero que vimos es que cuando las células de la leucemia llegan al pulmón cambian la función de los tipos celulares sanos de este órgano respiratorio. Es decir, crean un nicho acogedor donde son bien recibidas. Entre los trucos que usan es engañar al sistema immune local para que no las reconozca como extrañas ni pueda atacarlas, creando vecindarios celulares amables», explica Esteller, cuyo equipo ha localizado posibles dianas a la que dirigir los tratamientos y evitar los problemas respiratorios asociados a esta infiltración.

Se trata de la proteína galectina-9 y en el eje formado por la citocina IL-33 y su receptor IL1RL1, también conocido como ST2, dos herramientas de las que el tumor se vale para mantenerse y expandirse en el pulmón.

«Quizás éste sea el talón de Aquiles donde podemos actuar. Nuestros estudios preclínicos demuestran que la administración de un anticuerpo contra la Galectina-9 restablece un patrón celular relativamente normal al pulmón, frenando la penetración de la leucemia y aliviando los problemas respiratorios. De este modo el estudio proporciona las bases científicas para probar esta novedosa estrategia terapéutica en ensayos clínicos dirigidos a evitar esta complicación tan nefasta de la leucemia.»

Los investigadores también analizaron el papel el eje IL-33/IL1RL1. Tal como comprobaron en estudios en modelos de animales, su bloqueo redujo igualmente la carga leucémica en los pulmones, disminuyó la fibrosis y modificó la actividad de las células tumorales: se redujo la expresión de genes inflamatorios y aumentó la de programas relacionados con el estrés celular y la apoptosis.

«Nuestros estudios preclínicos en animales demuestran que interferir en estas vías puede alterar el nicho que favorece a la leucemia y reducir su capacidad para infiltrar el pulmón», destaca en un comunicado Esteller, quien recuerda que si bien los resultados proporcionan una base científica para seguir explorando estas estrategias en estudios clínicos, hay que tener en cuenta que estos resultados terapéuticos se obtuvieron en modelos animales y, por lo tanto, «será necesario evaluar la seguridad y la eficacia de estas intervenciones en estudios específicamente diseñados en pacientes».

Por otro lado, la investigación también evaluó la utilidad de la prednisona, un glucocorticoide que reduce la inflamación y que ya se utiliza, a partir de la experiencia clínica, en algunos pacientes con LMA e insuficiencia respiratoria atribuida a infiltración pulmonar.

En los modelos animales, el tratamiento redujo significativamente la presencia de células leucémicas en los pulmones y disminuyó su acumulación tanto en los capilares alveolares como en el tejido situado entre las estructuras pulmonares. Además, los investigadores también analizaron de forma retrospectiva la evolución de ocho pacientes con LMA recién diagnosticada que presentaban insuficiencia respiratoria y sospecha de infiltración pulmonar. Tras recibir prednisona, todos experimentaron una mejoría respiratoria y redujeron significativamente sus necesidades de oxígeno en menos de doce horas.

«La infiltración pulmonar es el resultado de una relación compleja entre las células leucémicas y las células del tejido. Comprender esta comunicación permite identificar puntos vulnerables y plantea la posibilidad de actuar sobre el microambiente para limitar una complicación especialmente grave de la enfermedad», señala Esteller, quien hace hincapié en que la investigación ha utilizado tecnologías de nueva generación para estudiar las células de forma individual, analizar su localización dentro del tejido pulmonar y realizar experimentos funcionales tanto en modelos animales como en muestras humanas. «Nos planteamos un estudio amplio porque se trataba de una cuestión compleja, que requería combinar investigación básica y posible traslación clínica», concluye.

 Salud // elmundo

Más Noticias