La afición del Real Mallorca no ha tardado en mostrar su descontento, ya sea en forma de enfado o ironía, por la escasa rebaja que ha sufrido el precio de los abonos tras el descenso del equipo a Segunda División, una categoría que dista años luz de Primera en todos los aspectos. La afición del Real Mallorca no ha tardado en mostrar su descontento, ya sea en forma de enfado o ironía, por la escasa rebaja que ha sufrido el precio de los abonos tras el descenso del equipo a Segunda División, una categoría que dista años luz de Primera en todos los aspectos.
La afición del Real Mallorca no ha tardado en mostrar su descontento, ya sea en forma de enfado o ironía, por la escasa rebaja que ha sufrido el precio de los abonos tras el descenso del equipo a Segunda División, una categoría que dista años luz de Primera en todos los aspectos.
Así, las renovaciones solo cuestan, aproximadamente, un 20% menos que la temporada pasada. En el mejor de los casos, supone poco más de cien euros de descuento, aunque en otros la rebaja es mucho menor. Son muchos los aficionados que esperaban un coste mucho menor (el Girona ha rebajado un 50% el coste tras el descenso).
En redes sociales, donde el club ha ido presentando una serie de vídeos para culminar con uno bajo el lema de la campaña “Volem sentir”, son muchos los aficionados que no han dudado en mostrar su rechazo a los precios de la campaña de abonados, considerándolos abusivos teniendo en cuenta la categoría en la que competirá el equipo este curso. Incluso a nivel nacional se han hecho eco de los altos precios.
“Es una vergüenza”, “campaña de desabonados” y “no queréis hacer mallorquinismo” son algunos de los mensajes que se repiten con asiduidad en la red social X, especialmente en el tuit en el que el club ha publicado el enlace a la campaña de abonados.
Lo cierto es que el aficionado del Mallorca acumula un mes difícil de digerir. Desde que se confirmó el descenso a Segunda División, las malas noticias no han dejado de acumularse y la falta de transparencia de la entidad, que ha optado por guardar silencio durante gran parte del mes de junio, no ha ayudado a que el trauma del descenso se rebaje un ápice.
La relación del Mallorca con sus aficionados atraviesa horas muy bajas, casi críticas, y el club tiene mucho camino por remontar cuando en poco más de un mes y medio dé inicio la competición liguera. Todo lo que no sea luchar por el ascenso directo desde el inicio no hará sino agravar una situación muy delicada ya de por sí.
Diario de Mallorca – Deportes
