Betty Gilpin ha aprovechado uno de los momentos más importantes de su carrera para lanzar un mensaje en defensa de los actores y de la creación humana. La intérprete recogió su primer Emmy por ‘Widow’s Bay’ y cerró su discurso con una pulla a Sam Altman, cofundador y CEO de OpenAI.
Gilpin se impuso en la categoría de mejor actriz invitada en una serie de comedia por su participación en la ficción de Apple TV. Era su cuarta nominación a los premios y la primera vez que conseguía llevarse la estatuilla después de haber optado anteriormente al Emmy en tres ocasiones por ‘GLOW’.
En lugar de preparar un agradecimiento convencional, la actriz decidió leer desde su teléfono un poema humorístico escrito por ella misma, mezclando bromas sobre su profesión con mensajes dedicados a compañeros, familiares y personas que han marcado su trayectoria.
El momento más comentado llegó al final.
«Más Sam Shepard y menos Sam Altman», lanzó Gilpin como remate a su intervención, contraponiendo al célebre dramaturgo y actor estadounidense con una de las figuras más reconocibles de la expansión de la inteligencia artificial generativa.
La frase provocó una reacción especialmente entusiasta entre los asistentes al Peacock Theater de Los Ángeles, donde se estaba celebrando la segunda noche de los Emmy.
Gilpin no desarrolló posteriormente una crítica detallada hacia OpenAI ni explicó exactamente hasta dónde llegaba su mensaje, por lo que la frase funciona principalmente como una reivindicación del trabajo creativo de actores, escritores y artistas frente al creciente protagonismo de la inteligencia artificial en la industria.
El contexto del resto del discurso apuntaba precisamente en esa dirección. La actriz dedicó buena parte de sus palabras a ensalzar la profesión interpretativa, aunque lo hizo desde el humor y sin tomarse demasiado en serio a sí misma.
Su discurso terminó convirtiéndose así en una mezcla de agradecimiento, declaración de amor a la actuación y comentario sobre el momento que atraviesa Hollywood, donde el papel de la inteligencia artificial continúa siendo una de las cuestiones más discutidas entre intérpretes, guionistas y estudios.
El premio reconoció su trabajo en ‘Widow’s Bay’, donde Gilpin interpreta a Sarah Westcott Warren en un episodio que retrocede hasta 1702 para profundizar en los orígenes de la misteriosa localidad que da nombre a la serie.
La comedia de terror de Apple TV gira alrededor de una comunidad de Nueva Inglaterra marcada por fenómenos extraños y una historia plagada de sucesos aparentemente inexplicables.
El episodio protagonizado por Gilpin funciona prácticamente como una historia independiente dentro de la temporada y amplía la mitología del pueblo desde varios siglos antes de los acontecimientos principales.
Su victoria llegó además en una noche especialmente buena para la producción. ‘Widow’s Bay’ terminó la segunda jornada de los Emmy con ocho premios, convirtiéndose en la serie más galardonada de esa ceremonia.
Además del reconocimiento a Gilpin, la ficción se impuso en categorías como casting, diseño de producción, fotografía, edición y mezcla de sonido, supervisión musical y composición.
El galardón supone un cambio importante en la relación de Betty Gilpin con los Emmy. Hasta ahora acumulaba tres nominaciones consecutivas como actriz secundaria por ‘GLOW’, pero nunca había conseguido ganar. Su participación como invitada en ‘Widow’s Bay’ ha terminado dándole la primera estatuilla de su carrera.
Gilpin competía además en una categoría con nombres como Jamie Lee Curtis por ‘The Bear’ y Leslie Bibb, Cherry Jones, Laurie Metcalf, Kaitlin Olson y Lauren Weedman por ‘Hacks’.
La actriz logró finalmente imponerse y convirtió su primer discurso como ganadora en uno de los momentos más comentados de la noche.
No hizo falta una larga reflexión sobre la inteligencia artificial. Una sola comparación entre Sam Shepard y Sam Altman bastó para dejar clara su preferencia por poner a los artistas en el centro de la industria, y para ganarse además una de las reacciones más sonoras de la ceremonia.
La actriz aprovechó su primer premio para pedir “más Sam Shepard y menos Sam Altman” en un discurso celebrado por el público
Betty Gilpin ha aprovechado uno de los momentos más importantes de su carrera para lanzar un mensaje en defensa de los actores y de la creación humana. La intérprete recogió su primer Emmy por ‘Widow’s Bay’ y cerró su discurso con una pulla a Sam Altman, cofundador y CEO de OpenAI.
Gilpin se impuso en la categoría de mejor actriz invitada en una serie de comedia por su participación en la ficción de Apple TV. Era su cuarta nominación a los premios y la primera vez que conseguía llevarse la estatuilla después de haber optado anteriormente al Emmy en tres ocasiones por ‘GLOW’.
En lugar de preparar un agradecimiento convencional, la actriz decidió leer desde su teléfono un poema humorístico escrito por ella misma, mezclando bromas sobre su profesión con mensajes dedicados a compañeros, familiares y personas que han marcado su trayectoria.
El momento más comentado llegó al final.
«Más Sam Shepard y menos Sam Altman», lanzó Gilpin como remate a su intervención, contraponiendo al célebre dramaturgo y actor estadounidense con una de las figuras más reconocibles de la expansión de la inteligencia artificial generativa.
La frase provocó una reacción especialmente entusiasta entre los asistentes al Peacock Theater de Los Ángeles, donde se estaba celebrando la segunda noche de los Emmy.
Gilpin no desarrolló posteriormente una crítica detallada hacia OpenAI ni explicó exactamente hasta dónde llegaba su mensaje, por lo que la frase funciona principalmente como una reivindicación del trabajo creativo de actores, escritores y artistas frente al creciente protagonismo de la inteligencia artificial en la industria.
El contexto del resto del discurso apuntaba precisamente en esa dirección. La actriz dedicó buena parte de sus palabras a ensalzar la profesión interpretativa, aunque lo hizo desde el humor y sin tomarse demasiado en serio a sí misma.
Su discurso terminó convirtiéndose así en una mezcla de agradecimiento, declaración de amor a la actuación y comentario sobre el momento que atraviesa Hollywood, donde el papel de la inteligencia artificial continúa siendo una de las cuestiones más discutidas entre intérpretes, guionistas y estudios.
El premio reconoció su trabajo en ‘Widow’s Bay’, donde Gilpin interpreta a Sarah Westcott Warren en un episodio que retrocede hasta 1702 para profundizar en los orígenes de la misteriosa localidad que da nombre a la serie.
La comedia de terror de Apple TV gira alrededor de una comunidad de Nueva Inglaterra marcada por fenómenos extraños y una historia plagada de sucesos aparentemente inexplicables.
El episodio protagonizado por Gilpin funciona prácticamente como una historia independiente dentro de la temporada y amplía la mitología del pueblo desde varios siglos antes de los acontecimientos principales.
Su victoria llegó además en una noche especialmente buena para la producción. ‘Widow’s Bay’ terminó la segunda jornada de los Emmy con ocho premios, convirtiéndose en la serie más galardonada de esa ceremonia.
Además del reconocimiento a Gilpin, la ficción se impuso en categorías como casting, diseño de producción, fotografía, edición y mezcla de sonido, supervisión musical y composición.
El galardón supone un cambio importante en la relación de Betty Gilpin con los Emmy. Hasta ahora acumulaba tres nominaciones consecutivas como actriz secundaria por ‘GLOW’, pero nunca había conseguido ganar. Su participación como invitada en ‘Widow’s Bay’ ha terminado dándole la primera estatuilla de su carrera.
Gilpin competía además en una categoría con nombres como Jamie Lee Curtis por ‘The Bear’ y Leslie Bibb, Cherry Jones, Laurie Metcalf, Kaitlin Olson y Lauren Weedman por ‘Hacks’.
La actriz logró finalmente imponerse y convirtió su primer discurso como ganadora en uno de los momentos más comentados de la noche.
No hizo falta una larga reflexión sobre la inteligencia artificial. Una sola comparación entre Sam Shepard y Sam Altman bastó para dejar clara su preferencia por poner a los artistas en el centro de la industria, y para ganarse además una de las reacciones más sonoras de la ceremonia.
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