La asistencia jurídica tras un accidente laboral grave no debe limitarse al cálculo y cobro de una compensación económica final. Así lo ha argumentado el abogado laboralista Víctor Arpa a través de una publicación en sus redes sociales (@abogadovictorarpa), en la que aborda la compleja situación a la que se enfrenta la familia de un trabajador en Lanzarote que ha sufrido una lesión medular completa a causa de un siniestro.
Según explica el letrado, este tipo de contingencias repentinas transforman la vida del afectado y de su entorno en cuestión de segundos, generando necesidades inmediatas que van mucho más allá del ámbito puramente monetario. En palabras del propio Arpa, el compromiso profesional implica asumir una función de acompañamiento integral desde la fase inicial: «Hay accidentes que no se arreglan únicamente con un cheque. ¿De qué sirve conseguir una indemnización si cuando te dan el alta ni siquiera puedes entrar en tu propia casa?», cuestiona.
Cobertura de necesidades básicas y adaptación del entorno
El profesional enfatiza que la intervención jurídica inicial debe resolver interrogantes logísticos e institucionales clave sobre los cuales las familias suelen carecer de orientación. Cuestiones como el pago de sillas de ruedas, la reforma de la vivienda habitual, la adaptación de vehículos o la solicitud de prestaciones públicas de dependencia resultan críticas durante el periodo de recuperación.
En este sentido, Arpa subraya que el rol del letrado exige implicarse activamente en la gestión cotidiana y no aguardar pasivamente a la resolución del litigio. «Ante un accidente grave, un abogado no debería aparecer únicamente al final para hablar de dinero; debe estar desde el principio, cuando una familia no sabe ni por dónde empezar», afirma el abogado tras coordinar la intervención directa de la mutua laboral para la asunción de prestaciones inmediatas.
Activación de la Inspección de Trabajo y reclamación de responsabilidades
De forma paralela al abordaje de las necesidades de movilidad y autonomía, la representación legal ha promovido la actuación de la Inspección de Trabajo con el fin de investigar de manera detallada las circunstancias del siniestro y depurar las posibles responsabilidades empresariales en materia de prevención de riesgos.
Respecto al objetivo final de las acciones emprendidas, el letrado remarca que la meta principal trasciende la cuantía económica recuperada. «Lucharemos por toda la indemnización que legalmente le corresponda, pero nuestro objetivo no es conseguirle solamente una cifra, es ayudarle a reconstruir su vida con la máxima autonomía y dignidad posible», concluye Arpa al recomendar a las familias afectadas por contingencias graves que se informen de la totalidad de sus derechos.
El letrado Víctor Arpa defiende la necesidad de gestionar la adaptación de la vivienda, la movilidad y las prestaciones de dependencia de forma paralela a la indemnización
La asistencia jurídica tras un accidente laboral grave no debe limitarse al cálculo y cobro de una compensación económica final. Así lo ha argumentado el abogado laboralista Víctor Arpa a través de una publicación en sus redes sociales (@abogadovictorarpa), en la que aborda la compleja situación a la que se enfrenta la familia de un trabajador en Lanzarote que ha sufrido una lesión medular completa a causa de un siniestro.
Según explica el letrado, este tipo de contingencias repentinas transforman la vida del afectado y de su entorno en cuestión de segundos, generando necesidades inmediatas que van mucho más allá del ámbito puramente monetario. En palabras del propio Arpa, el compromiso profesional implica asumir una función de acompañamiento integral desde la fase inicial: «Hay accidentes que no se arreglan únicamente con un cheque. ¿De qué sirve conseguir una indemnización si cuando te dan el alta ni siquiera puedes entrar en tu propia casa?», cuestiona.
Cobertura de necesidades básicas y adaptación del entorno
El profesional enfatiza que la intervención jurídica inicial debe resolver interrogantes logísticos e institucionales clave sobre los cuales las familias suelen carecer de orientación. Cuestiones como el pago de sillas de ruedas, la reforma de la vivienda habitual, la adaptación de vehículos o la solicitud de prestaciones públicas de dependencia resultan críticas durante el periodo de recuperación.
En este sentido, Arpa subraya que el rol del letrado exige implicarse activamente en la gestión cotidiana y no aguardar pasivamente a la resolución del litigio. «Ante un accidente grave, un abogado no debería aparecer únicamente al final para hablar de dinero; debe estar desde el principio, cuando una familia no sabe ni por dónde empezar», afirma el abogado tras coordinar la intervención directa de la mutua laboral para la asunción de prestaciones inmediatas.
Activación de la Inspección de Trabajo y reclamación de responsabilidades
De forma paralela al abordaje de las necesidades de movilidad y autonomía, la representación legal ha promovido la actuación de la Inspección de Trabajo con el fin de investigar de manera detallada las circunstancias del siniestro y depurar las posibles responsabilidades empresariales en materia de prevención de riesgos.
Respecto al objetivo final de las acciones emprendidas, el letrado remarca que la meta principal trasciende la cuantía económica recuperada. «Lucharemos por toda la indemnización que legalmente le corresponda, pero nuestro objetivo no es conseguirle solamente una cifra, es ayudarle a reconstruir su vida con la máxima autonomía y dignidad posible», concluye Arpa al recomendar a las familias afectadas por contingencias graves que se informen de la totalidad de sus derechos.
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