Ambiente muy distinto al del ‘stage’ en Austria

Está por ver cómo finaliza la pretemporada, pero lo que está claro es que el ambiente que se respira en el Mallorca está muy lejos del del curso anterior. Nada queda de los conflictos que generaba el futuro de Larin, Greif o Maffeo hace justo un año en Bad Haring que enrarecieron el día a día del ‘stage’ dirigido por Jagoba Arrasate. Ahora existe el de Jan Virgili, pero con mucho menos influencia en la armonía del grupo. Está por ver cómo finaliza la pretemporada, pero lo que está claro es que el ambiente que se respira en el Mallorca está muy lejos del del curso anterior. Nada queda de los conflictos que generaba el futuro de Larin, Greif o Maffeo hace justo un año en Bad Haring que enrarecieron el día a día del ‘stage’ dirigido por Jagoba Arrasate. Ahora existe el de Jan Virgili, pero con mucho menos influencia en la armonía del grupo.  

Está por ver cómo finaliza la pretemporada, pero lo que está claro es que el ambiente que se respira en el Mallorca está muy lejos del del curso anterior. Nada queda de los conflictos que generaba el futuro de Larin, Greif o Maffeo hace justo un año en Bad Haring que enrarecieron el día a día del ‘stage’ dirigido por Jagoba Arrasate. Ahora existe el de Jan Virgili, pero con mucho menos influencia en la armonía del grupo.

El extremo catalán, que todavía no es seguro que vaya a seguir en el Mallorca, cumplió ayer veinte años y sus compañeros lo celebraron con el tradicional pasillo de collejas. Alguna fue más fuerte que la otra, las cosas como son.

El máximo accionista del Mallorca, Andy Kohlberg, acompañado por su esposa, así como también el CEO, Alfonso Díaz, regresaron ayer a la isla tras el entrenamiento matinal en el Marbella Football Center. El director deportivo, Pablo Ortells, se queda como máxima autoridad en la concentración de pretemporada en tierras andaluzas.

El Mallorca está soportando temperaturas muy elevadas, que rondan los 35 grados, durante sus sesiones de trabajo en el Marbella Football Center. No había consuelo posible para los jugadores, pero tampoco para los enviados especiales de los medios de comunicación de la isla, que tenían que guardar sus cámaras y móviles para que no se calentaran demasiado por la exposición al sol.

 Diario de Mallorca – Deportes

Más Noticias