Tadej Pogacar se decanta en estos momentos por correr la Vuelta. En dos semanas anunciará lo que el domingo, al terminar el Tour, quinta victoria consecutiva, no quiso hacer público en París y sólo dejó una frase que tampoco tenía mucho enigma: “Seguramente, si la Vuelta empezase mañana diría que no, pero en 15 días puedo decidirme”. Primero se tomará unos días de descanso. Tadej Pogacar se decanta en estos momentos por correr la Vuelta. En dos semanas anunciará lo que el domingo, al terminar el Tour, quinta victoria consecutiva, no quiso hacer público en París y sólo dejó una frase que tampoco tenía mucho enigma: “Seguramente, si la Vuelta empezase mañana diría que no, pero en 15 días puedo decidirme”. Primero se tomará unos días de descanso.
Tadej Pogacar se decanta en estos momentos por correr la Vuelta. En dos semanas anunciará lo que el domingo, al terminar el Tour, quinta victoria consecutiva, no quiso hacer público en París y sólo dejó una frase que tampoco tenía mucho enigma: “Seguramente, si la Vuelta empezase mañana diría que no, pero en 15 días puedo decidirme”. Primero se tomará unos días de descanso.
Es la única gran ronda que le falta. La corrió en 2019 y terminó tercero por detrás de su compatriota Primoz Roglic y de Alejandro Valverde, ya retirado de la competición profesional. En 2024 ganó el Giro y ahora busca alicientes diferentes, una forma de entretenerse una vez conquistado un nuevo Tour.
Y, sobre todo, he aquí la cuestión, porque quiere ganar el tercer mundial de forma consecutiva, en Montreal, el 27 de septiembre, y necesita competición. No puede estar parado desde el 26 de julio, lo que representa dos meses sin colocarse un dorsal a la espalda. Necesita rodaje y el único lugar donde lo puede encontrar con calidad es en la ronda española.
El príncipe Alberto II ya adelantó hace unos días que Pogacar estaría en la salida de la Vuelta. La prueba comienza el 22 de agosto en Mónaco. Curiosamente, Pogacar reside a pocos metros del hotel donde la ronda española montará el dispositivo en el principado. No tendrá una ocasión tan redonda para participar en la prueba. La carrera se estrena con una contrarreloj que recorre el circuito de F-1 Ahí ya dispondrá de opciones para vestir el primer jersey de líder.
Hace un año renunció a la carrera porque se sintió agotado psíquicamente al acabar el Tour. No lo pasó bien por los Alpes y cada vez se confirma más la teoría de que tuvo problemas en una de sus rodillas lo que le hizo adoptar una posición muy conservadora en la última fase de montaña en 2025. Ahora ha terminado fresco como una rosa, alegre, motivado y feliz porque su amigo y compañero Isaac del Toro lo acompañó en el podio de París.
No tiene ningún sentido, por otra parte, que dejara la puerta abierta a la Vuelta cuando lo sencillo era decir no a preguntas de los periodistas después de ganar el Tour. Es más, una persona muy relacionada con uno de los patrocinadores de Pogacar preguntó el domingo por la mañana, antes de comenzar la última etapa, que como era mejor moverse durante la ronda española.
Su equipo nunca le forzará a disputar la Vuelta, pero siempre se han mostrado más favorables a contar con Pogacar para la carrera. También creen que es la mejor manera de que llegue en buena forma al Mundial. Evidentemente será el gran candidato al triunfo final y ya a la cuarta etapa, donde se afrontan los puertos de Andorra, puede asaltar el jersey rojo de líder al margen de lo que vaya a hacer en la contrarreloj inicial de Mónaco.
Esta temporada siempre dejaron claro que el anuncio se produciría al terminar el Tour y valorar el estado de forma después de batallar por el triunfo que le ha resultado más fácil que en victorias precedentes.
Diario de Mallorca – Deportes
