Lewis Hamilton ha llegado a su circuito talismán de Silverstone en un momento dulce, pletórico de confianza con el Ferrari SF-26, después de brillar en sus últimas actuaciones y celebrar su primera victoria con Ferrari en Barcelona. Y este viernes el heptacampeón ha hecho rugir las gradas del trazado británico como en sus tiempos de gloria, anotándose la cuarta pole sprint de la temporada en una ajustada lucha con Kimi Antonelli, líder del Mundial, que se ha decidido por apenas 11 milésimas. Lewis Hamilton ha llegado a su circuito talismán de Silverstone en un momento dulce, pletórico de confianza con el Ferrari SF-26, después de brillar en sus últimas actuaciones y celebrar su primera victoria con Ferrari en Barcelona. Y este viernes el heptacampeón ha hecho rugir las gradas del trazado británico como en sus tiempos de gloria, anotándose la cuarta pole sprint de la temporada en una ajustada lucha con Kimi Antonelli, líder del Mundial, que se ha decidido por apenas 11 milésimas.
Lewis Hamilton ha llegado a su circuito talismán de Silverstone en un momento dulce, pletórico de confianza con el Ferrari SF-26, después de brillar en sus últimas actuaciones y celebrar su primera victoria con Ferrari en Barcelona. Y este viernes el heptacampeón ha hecho rugir las gradas del trazado británico como en sus tiempos de gloria, anotándose la cuarta pole sprint de la temporada en una ajustada lucha con Kimi Antonelli, líder del Mundial, que se ha decidido por apenas 11 milésimas.
No es casualidad que Hamilton sea el piloto más laureado de la historia en Silverstone, con 9 victorias y 14 podios. Los tiempos le salen fáciles, más que a sus rivales. Se ha visto ya en los primeros y únicos libres matinales, que ha dominado sin esfuerzo y se ha confirmado en la sprint shootout, la clasificación sprint, en la que han saltado chispas, pero de nuevo el heptacampeón ha sido el más rápido.
Y eso que la gestión de energía es una pesada losa en el escenario del GP de Gran Bretaña, cuna de la F1. Silverstone es tradicionalmente un desafío constante de curvas rápidas. El 82% del tiempo se va a fondo, sin pisar el freno, pero en 2026, con el nuevo reglamento la situación cambia drásticamente. El motor eléctrico deja de empujar al no poder recargarse y eso se traduce en una alarmante pérdida de velocidad en las mejores curvas, Copse, Chapel, Maggotts o Becketts. El primero que avisó fue Verstappen: “Dí unas vueltas en el simulador y no pude evitar reírme”. Sus temores se han intuído en la primera jornada, pero no para Hamilton, que a sus 41 años y tras confirmarse que seguirá en Maranello en 2027, se adapta sin problemas al nuevo contexto.
Max y Leclerc, tercero y cuarto, respectivamente en la SQ3, arrancarán el sábado en la segunda fila, también con posibilidades en la carrera sprint, aunque a una vuelta no han podido con la velocidad de Hamilton y Antonelli. Su compañero George Russell, ganador en Austria el pasado domingo, arrancará quinto después de una decepcionante actuación, secundado por los McLaren del campeón Lando Norris y Oscar Piastri.
Para Carlos Sainz y Fernando Alonso las perspectivas no son muy optimistas, aunque el madrileño, que estrena alerón delantero, espera ser más competitivo con Williams y saldrá 15º en parrilla. El asturiano, que sigue a la espera de las prometidas mejoras de Aston Martin, previstas entre Hungría y Zandvoort, saldrá penúltimo, solo por delante de su compañero Lance Stroll.
Fuente: Sport
Diario de Mallorca – Deportes
