El Sporting de Gijón dice adiós a un histórico: fallece a los 82 años José Manuel Díaz Novoa

El Real Sporting de Gijón está de luto por el fallecimiento de José Manuel Díaz Novoa. El que fuera futbolista y entrenador rojiblanco, etapa en la que marcó una época siendo el técnico que más veces dirigió al equipo en la historia del Sporting, ha muerto a los 82 años de edad. El club rojiblanco comunicó su muerte este domingo. El Real Sporting de Gijón está de luto por el fallecimiento de José Manuel Díaz Novoa. El que fuera futbolista y entrenador rojiblanco, etapa en la que marcó una época siendo el técnico que más veces dirigió al equipo en la historia del Sporting, ha muerto a los 82 años de edad. El club rojiblanco comunicó su muerte este domingo.  

El Real Sporting de Gijón está de luto por el fallecimiento de José Manuel Díaz Novoa. El que fuera futbolista y entrenador rojiblanco, etapa en la que marcó una época siendo el técnico que más veces dirigió al equipo en la historia del Sporting, ha muerto a los 82 años de edad. El club rojiblanco comunicó su muerte este domingo.

Novoa, exfutbolista, exentrenador y exdirector deportivo del Sporting, «es una figura insustituible en la historia rojiblanca», señala el club en un comunicado. «El entrenador que más veces ha dirigido a nuestro equipo y protagonista en muchos de los días más gloriosos. Su legado en El Molinón y en la Escuela de Fútbol de Mareo perdurará para siempre», añade. 

Novoa marcó una época en el banquillo siendo además uno de los entrenadores más influyentes en la carrera de históricos como Joaquín y Jiménez, entre otros. También entrenó a clubes como el RC Celta, el Real Burgos CF, el RCD Espanyol o el Málaga CF. Y dirigió a la Selección de Asturias.

José Manuel Díaz Novoa se pasó más de media vida en el Sporting. Llegó como jugador en el año 1960 y se fue desde el banquillo en 1998. En medio tuvo una etapa mágica como entrenador, en la época dorada, y otro momento muy especial, como director técnico de Mareo, cuando se lanzó la escuela de fútbol rojiblanca. Esa etapa fue la que quizás más le emocionó.

Novoa fue el técnico que se estrenó como nadie en el banquillo del Sporting, con siete triunfos seguidos en la campaña 1979-1980. Tomó el testigo de Vicente Miera, de quien fue su segundo previamente. Antes había realizado una destacada labor como entrenador del filial del Sporting. «Para un gijonés es lo máximo jugar en el Sporting, y en mi caso fue soñado ese día, porque marqué gol”, rememoraba el propio Novoa a LA NUEVA ESPAÑA sobre su debut como futbolista rojiblanco.

Novoa fue un interior de perfil ofensivo, con visión de juego y trabajo, y que a veces jugaba de delantero, como se definía él mismo. Jugó en el Atlantic, con Montes y Alonso, hasta que el Sporting le requirió para el juvenil. Y esa misma temporada ya le llamaron Amadeo Sánchez y Jesús Barrio para entrenar. “Me impactó entrar en aquel vestuario, con Altisent, Medina o Biempica”, recodaba. Luego se fue cedido al Siero, volvió, y debutó en Copa ante el Valladolid. Ese día fue el de su estreno y el de su primer gol.

En Liga repitió la misma jugada, ya que en su estreno le hizo un tanto a Osasuna. Disfrutó de su etapa, pero también se quedó con el sabor agridulce de no haber jugado más. “De aquella no se rotaba como ahora, estaban Puente y Eraña fijos en el centro del campo”, señalaba el exrojiblanca. En esa década de los setenta se quedó con la espina de no subir con el Sporting, algo que sí logró después, como jugador, en el Celta de Vigo.

Su carrera futbolística concluyó en el Avilés, donde una lesión del talón de alquiles le cortó su carrera. Pero no su vinculación al fútbol, porque Novoa rápidamente se sacó el título de entrenador y aterrizó en el Sporting para ascender de Preferente a Tercera al filial, y de ahí a Segunda B, mientras compaginaba la labor de segundo entrenador con Miera. “En 1979 Vega-Arango me dio la oportunidad para coger el banquillo del primer equipo, ganamos siete partidos seguidos, pero no se veía como algo excepcional, teníamos la exigencia de ganar a cualquiera y jugar bien. Cuando empatamos en Almería la octava jornada el disgusto fue enorme”, comentaba Novoa haciendo balance de su carrera.

Novoa vio además como el Sporting perdía una final de Copa del Rey en Valladolid ante el Madrid. “Tuvimos menos descanso que ellos, y la mala suerte de llegar a dos finales y que nos tocase el Barcelona y el Madrid. No teníamos el mismo fondo de armario que ellos. Aquella generación se merecía un título”, explicaba de aquel partido.

“Haber llegado al primer equipo del Sporting, para jugar y para entrenar, es un sueño hecho realidad, pero me quedo con el filial, y contribuir a formar jugadores. Cuando se abrió Mareo trazamos una línea que se mantiene. Se han mejorado muchas cosas, pero estoy contento de que esa base que plantamos ha dado sus frutos y aún los sigue dando”, apuntaba Novoa de su recorrido en el club.

En 1988, tras cuatro temporadas seguidas en el banquillo, dejó Gijón y puso rumbo a Vigo para dirigir al Celta. Pero aún volvió en 1995, tras la promoción ante el Lleida, y en 1998. “Me cogieron para ser director deportivo, pero no fue posible sacar al equipo del pozo en un mal año, y ya decidí dejarlo”, resumía Novoa de aquella etapa. “Llegó la hora de descansar, disfruté mucho, pero tenía claro que no iba a morir en un banquillo”, decía en una entrevista a este periódico en 2020.

 Diario de Mallorca – Deportes

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