Uno de cada tres trabajadores cambiaría de empleo

El 33% de los trabajadores en España contempla cambiar de empleo durante los próximos 12 meses. De ellos, un 9% se encuentra en búsqueda activa de nuevas oportunidades, mientras que otro 24% no busca actualmente, pero estaría dispuesto a valorar un cambio.

Así lo refleja un estudio de InfoJobs elaborado a partir de más de 4.600 encuestas, que analiza la intención de los trabajadores de abandonar su puesto actual y las circunstancias que pueden llevarles a tomar esa decisión.

El sueldo sigue siendo el principal incentivo para cambiar de empresa. Casi la mitad (48%) de quienes buscan activamente otro empleo o están abiertos a hacerlo señala la mejora salarial como uno de los motivos para dar el paso.

Sin embargo, las razones económicas comparten protagonismo con otras relacionadas con el bienestar y el desarrollo profesional. El 23% menciona la salud mental, mientras que un 22% busca un proyecto que le resulte más motivador y le permita continuar avanzando en su carrera.

La conciliación también pesa en la decisión: un 20% de los trabajadores que contempla un cambio busca mejorar el equilibrio entre su vida personal y laboral, el mismo porcentaje que aspira a reducir su nivel de estrés.

Las condiciones asociadas al lugar y al entorno de trabajo completan el mapa de motivaciones. Un 18% prioriza trabajar más cerca de casa, mientras que un 17% pretende abandonar un ambiente laboral considerado tóxico. Otro 17% identifica el teletrabajo como un factor relevante a la hora de buscar una nueva oportunidad.

Los datos muestran así que la movilidad laboral responde a un conjunto de factores que va más allá de la nómina. La posibilidad de mejorar la calidad de vida, encontrar un entorno más saludable o acceder a un proyecto con mejores perspectivas también puede ser determinante para abandonar un puesto.

Los jóvenes, a la cabeza

La edad constituye uno de los elementos que más condiciona la predisposición a cambiar de trabajo. El 65% de los ocupados de entre 16 y 24 años estaría dispuesto a hacerlo durante el próximo año. En este grupo, un 22% busca empleo de manera activa y un 43% permanece abierto a recibir propuestas.

La intención disminuye de forma progresiva en los siguientes tramos de edad. Entre los trabajadores de 25 a 34 años alcanza el 46%; baja al 38% entre los 35 y 44; se sitúa en el 31% entre los 45 y 54, y queda reducida al 17% entre quienes tienen entre 55 y 65 años.

La mayor predisposición de los jóvenes coincide con una mayor presencia de modalidades contractuales temporales o formativas. El 20% de los trabajadores de 16 a 24 años cuenta con este tipo de contrato, frente al 11% del grupo de 25 a 34 años. El porcentaje continúa descendiendo entre los trabajadores de más edad: 8% entre los 35 y 44 años, 6% entre los 45 y 54 y 5% entre los 55 y 65.

También cambian las razones para buscar una nueva empresa según la etapa profesional. Entre los trabajadores más jóvenes destaca especialmente el interés por redefinir su trayectoria. El 28% de los ocupados de 16 a 24 años que contempla cambiar de empleo apunta como motivo la posibilidad de incorporarse a otro sector o dar un giro a su carrera, frente al 17% del conjunto de trabajadores.

La salud mental adquiere igualmente una relevancia especial en este colectivo y es mencionada por el 24% de los jóvenes que se plantean cambiar de puesto.

En las primeras etapas profesionales, por tanto, la movilidad está más vinculada a la exploración de alternativas y a la búsqueda de un camino profesional que encaje con las expectativas personales. A medida que aumenta la edad y se consolida la trayectoria laboral, el cambio puede implicar renunciar a un mayor grado de estabilidad, por lo que la nueva oportunidad debe ofrecer un atractivo suficiente para compensarlo.

Madrid lidera la movilidad

La predisposición a cambiar de empleo tampoco es homogénea entre comunidades autónomas. Madrid lidera tanto la búsqueda activa como la apertura a nuevas oportunidades.

Un 13% de los trabajadores madrileños está buscando activamente otro empleo, mientras que el 37% estaría dispuesto a valorar un cambio, frente al 34% registrado como media nacional.

Cataluña ocupa la segunda posición en cuanto a trabajadores abiertos a cambiar de puesto, con un 36%, seguida del País Vasco, con un 35%. Andalucía y la Comunidad Valenciana registran ambas un 34%, el mismo porcentaje que la media española.

 Casi la mitad de quienes buscan activamente otro empleo lo hace para mejorar su sueldo, pero el bienestar y el desarrollo profesional crecen como motores  

El 33% de los trabajadores en España contempla cambiar de empleo durante los próximos 12 meses. De ellos, un 9% se encuentra en búsqueda activa de nuevas oportunidades, mientras que otro 24% no busca actualmente, pero estaría dispuesto a valorar un cambio.

Así lo refleja un estudio de InfoJobs elaborado a partir de más de 4.600 encuestas, que analiza la intención de los trabajadores de abandonar su puesto actual y las circunstancias que pueden llevarles a tomar esa decisión.

El sueldo sigue siendo el principal incentivo para cambiar de empresa. Casi la mitad (48%) de quienes buscan activamente otro empleo o están abiertos a hacerlo señala la mejora salarial como uno de los motivos para dar el paso.

Sin embargo, las razones económicas comparten protagonismo con otras relacionadas con el bienestar y el desarrollo profesional. El 23% menciona la salud mental, mientras que un 22% busca un proyecto que le resulte más motivador y le permita continuar avanzando en su carrera.

La conciliación también pesa en la decisión: un 20% de los trabajadores que contempla un cambio busca mejorar el equilibrio entre su vida personal y laboral, el mismo porcentaje que aspira a reducir su nivel de estrés.

Las condiciones asociadas al lugar y al entorno de trabajo completan el mapa de motivaciones. Un 18% prioriza trabajar más cerca de casa, mientras que un 17% pretende abandonar un ambiente laboral considerado tóxico. Otro 17% identifica el teletrabajo como un factor relevante a la hora de buscar una nueva oportunidad.

Los datos muestran así que la movilidad laboral responde a un conjunto de factores que va más allá de la nómina. La posibilidad de mejorar la calidad de vida, encontrar un entorno más saludable o acceder a un proyecto con mejores perspectivas también puede ser determinante para abandonar un puesto.

Los jóvenes, a la cabeza

La edad constituye uno de los elementos que más condiciona la predisposición a cambiar de trabajo. El 65% de los ocupados de entre 16 y 24 años estaría dispuesto a hacerlo durante el próximo año. En este grupo, un 22% busca empleo de manera activa y un 43% permanece abierto a recibir propuestas.

La intención disminuye de forma progresiva en los siguientes tramos de edad. Entre los trabajadores de 25 a 34 años alcanza el 46%; baja al 38% entre los 35 y 44; se sitúa en el 31% entre los 45 y 54, y queda reducida al 17% entre quienes tienen entre 55 y 65 años.

La mayor predisposición de los jóvenes coincide con una mayor presencia de modalidades contractuales temporales o formativas. El 20% de los trabajadores de 16 a 24 años cuenta con este tipo de contrato, frente al 11% del grupo de 25 a 34 años. El porcentaje continúa descendiendo entre los trabajadores de más edad: 8% entre los 35 y 44 años, 6% entre los 45 y 54 y 5% entre los 55 y 65.

También cambian las razones para buscar una nueva empresa según la etapa profesional. Entre los trabajadores más jóvenes destaca especialmente el interés por redefinir su trayectoria. El 28% de los ocupados de 16 a 24 años que contempla cambiar de empleo apunta como motivo la posibilidad de incorporarse a otro sector o dar un giro a su carrera, frente al 17% del conjunto de trabajadores.

La salud mental adquiere igualmente una relevancia especial en este colectivo y es mencionada por el 24% de los jóvenes que se plantean cambiar de puesto.

En las primeras etapas profesionales, por tanto, la movilidad está más vinculada a la exploración de alternativas y a la búsqueda de un camino profesional que encaje con las expectativas personales. A medida que aumenta la edad y se consolida la trayectoria laboral, el cambio puede implicar renunciar a un mayor grado de estabilidad, por lo que la nueva oportunidad debe ofrecer un atractivo suficiente para compensarlo.

Madrid lidera la movilidad

La predisposición a cambiar de empleo tampoco es homogénea entre comunidades autónomas. Madrid lidera tanto la búsqueda activa como la apertura a nuevas oportunidades.

Un 13% de los trabajadores madrileños está buscando activamente otro empleo, mientras que el 37% estaría dispuesto a valorar un cambio, frente al 34% registrado como media nacional.

Cataluña ocupa la segunda posición en cuanto a trabajadores abiertos a cambiar de puesto, con un 36%, seguida del País Vasco, con un 35%. Andalucía y la Comunidad Valenciana registran ambas un 34%, el mismo porcentaje que la media española.

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