El abogado laboralista Víctor Arpa ha mostrado públicamente su indignación después de salir de un juicio celebrado en Manresa relacionado con un grave accidente laboral sufrido por un trabajador del sector industrial. Según explicó en redes sociales, el caso gira en torno a un soldador que sufrió la amputación de parte del dedo pulgar de su mano dominante mientras desempeñaba su trabajo.
Nada más abandonar el juzgado, Arpa grabó un vídeo en el que criticó duramente la postura de la aseguradora implicada en el procedimiento. «Salgo ahora mismo del juzgado de Manresa y todavía sigo indignado», comenzó diciendo el abogado, visiblemente molesto por la situación.
El letrado considera insuficiente la cantidad económica que se habría planteado para cerrar el caso. «Tenemos delante a una aseguradora que pretende cerrar esto pagando 35.000 euros», explicó. Para este profesional, y seguramente para muchas personas también, el problema está en lo que supone una lesión de este tipo para una persona cuyo oficio depende completamente de sus manos, algo que dicha cantidad de dinero no sería suficiente.
«Estoy harto de que se normalice ofrecer indemnizaciones ridículas esperando que la gente se canse»
Y es precisamente ahí donde Arpa se ha detenido unos pocos segundos. El abogado recordó que detrás de una amputación «no hay solo una cicatriz», sino una serie de consecuencias permanentes que afectan directamente a la vida personal y profesional del trabajador.
«Hay dolor, hay limitaciones, hay secuelas para toda la vida», afirmó. Además, insistió en que no se trata de cualquier empleo. Este hombre debe mantener una destreza perfecta, así como una precisión, fuerza y movilidad constante, por lo que la falta de un dedo en su totalidad le perjudica en gran medida.
Tras ello, el abogado laboralista denunció el hecho que cumplen varias empresas que está marcado por la oferta de indemnizaciones bajas esperando que el trabajador termine aceptando por agotamiento o necesidad económica. «Estoy harto de que se normalice ofrecer indemnizaciones ridículas esperando que la gente se canse, tenga miedo o necesite el dinero rápido», lamentó.
«No voy a consentir que un trabajador que ha perdido parte de su dedo pulgar cobre una miseria»
Incluso ha defendido que fue precisamente por eso por lo que decidió llevar el asunto hasta juicio. «No voy a consentir que un trabajador que ha perdido parte de su dedo pulgar cobre una miseria mientras otros intentan ahorrarse dinero a costa de su lesión», señaló. Siendo así las cosas, Arpa seguirá peleando este tipo de casos «sea en Manresa, en Barcelona o donde haga falta».
«Cuando alguien ha sufrido un daño así, lo mínimo que merece es pelear para que reciba la indemnización que realmente le corresponde», concluyó en su última publicación en redes.
El abogado laboralista Víctor Arpa denuncia tras un juicio en Manresa una muy repetida en estos casos: cerrar accidentes laborales graves con indemnizaciones bajas pese a las secuelas
El abogado laboralista Víctor Arpa ha mostrado públicamente su indignación después de salir de un juicio celebrado en Manresa relacionado con un grave accidente laboral sufrido por un trabajador del sector industrial. Según explicó en redes sociales, el caso gira en torno a un soldador que sufrió la amputación de parte del dedo pulgar de su mano dominante mientras desempeñaba su trabajo.
Nada más abandonar el juzgado, Arpa grabó un vídeo en el que criticó duramente la postura de la aseguradora implicada en el procedimiento. «Salgo ahora mismo del juzgado de Manresa y todavía sigo indignado», comenzó diciendo el abogado, visiblemente molesto por la situación.
El letrado considera insuficiente la cantidad económica que se habría planteado para cerrar el caso. «Tenemos delante a una aseguradora que pretende cerrar esto pagando 35.000 euros», explicó. Para este profesional, y seguramente para muchas personas también, el problema está en lo que supone una lesión de este tipo para una persona cuyo oficio depende completamente de sus manos, algo que dicha cantidad de dinero no sería suficiente.
«Estoy harto de que se normalice ofrecer indemnizaciones ridículas esperando que la gente se canse»
Y es precisamente ahí donde Arpa se ha detenido unos pocos segundos. El abogado recordó que detrás de una amputación «no hay solo una cicatriz», sino una serie de consecuencias permanentes que afectan directamente a la vida personal y profesional del trabajador.
«Hay dolor, hay limitaciones, hay secuelas para toda la vida», afirmó. Además, insistió en que no se trata de cualquier empleo. Este hombre debe mantener una destreza perfecta, así como una precisión, fuerza y movilidad constante, por lo que la falta de un dedo en su totalidad le perjudica en gran medida.
Tras ello, el abogado laboralista denunció el hecho que cumplen varias empresas que está marcado por la oferta de indemnizaciones bajas esperando que el trabajador termine aceptando por agotamiento o necesidad económica. «Estoy harto de que se normalice ofrecer indemnizaciones ridículas esperando que la gente se canse, tenga miedo o necesite el dinero rápido», lamentó.
«No voy a consentir que un trabajador que ha perdido parte de su dedo pulgar cobre una miseria»
Incluso ha defendido que fue precisamente por eso por lo que decidió llevar el asunto hasta juicio. «No voy a consentir que un trabajador que ha perdido parte de su dedo pulgar cobre una miseria mientras otros intentan ahorrarse dinero a costa de su lesión», señaló. Siendo así las cosas, Arpa seguirá peleando este tipo de casos «sea en Manresa, en Barcelona o donde haga falta».
«Cuando alguien ha sufrido un daño así, lo mínimo que merece es pelear para que reciba la indemnización que realmente le corresponde», concluyó en su última publicación en redes.
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