Luis Castillo, representante de la patronal hotelera de Alicante, acudió a laSexta Xplica para debatir sobre el Salario Mínimo Interprofesional. Su primera reacción en el plató fue irónica: «Venimos a hablar del Salario Mínimo Interprofesional y, de nuevo, el turismo tenemos la culpa».
El hotelero reconoció comprender a los trabajadores que aspiran a una subida del SMI, y también a los empresarios que buscan aumentar beneficios. «Mis padres eran trabajadores y querían», explicó, antes de señalar que ese deseo legítimo no debería resolverse únicamente a costa de las empresas.
La subida del SMI y el peso del gasto público
El representante patronal sostiene que el único dato objetivo en este debate es que el gasto público sube sin límite. «Cada vez hay más asesores y chóferes», afirmó.
A su juicio, esa partida debería poder evitarse y regularse, y ahí reside una de las claves para aliviar los costes sin perjudicar al trabajador. «El gasto público se podría evitar y regular y podría ser la clave», insistió. Castillo también recordó que los convenios colectivos siguen firmándose y actualizándose. Puso como ejemplo el acuerdo del sector de servicios en la Comunidad Valenciana, con un incremento del 4,41 por ciento sobre un IPC previo del 2,8. «Los convenios colectivos se acaban sacando adelante», señaló.
Redirigir parte de lo que se paga al Estado
Su propuesta no pasa por reducir impuestos, sino por lograr que una parte de lo que el empresario ya paga al Estado llegue de forma directa al trabajador. «Yo estaría encantado de si los 100 euros que le pago al Estado, vaya al trabajador», declaró. En la misma línea, defendió que el trabajador tiene que cobrar más, pero no siempre a costa del empresario.
«Hay problemas más allá de que solo el empresario sea el culpable o el trabajador quiera más», apuntó. Para él, España arrastra un gasto público desproporcionado y una regulación en ese ámbito debería beneficiar exclusivamente a los empleados. «Estamos en un país el gasto público está desorbitado y una regulación del gasto público debería ir en beneficio exclusivo del trabajador», remarcó.
El hotelero quiso dejar claro que no se opone a la mejora salarial. «Yo no quiero pagar menos, lo que quiero es que haya una parte que vaya directamente al trabajador», concluyó. En su opinión, una reordenación del gasto permitiría que los salarios suban sin que los precios o la contratación se resientan, algo que preocupa especialmente al sector hotelero.
El representante de la patronal hotelera de Alicante defendió en laSexta Xplica que el SMI debe subir, pero pide que el gasto público se regule para que el incremento no recaiga solo en los empresarios
Luis Castillo, representante de la patronal hotelera de Alicante, acudió a laSexta Xplica para debatir sobre el Salario Mínimo Interprofesional. Su primera reacción en el plató fue irónica: «Venimos a hablar del Salario Mínimo Interprofesional y, de nuevo, el turismo tenemos la culpa».
El hotelero reconoció comprender a los trabajadores que aspiran a una subida del SMI, y también a los empresarios que buscan aumentar beneficios. «Mis padres eran trabajadores y querían», explicó, antes de señalar que ese deseo legítimo no debería resolverse únicamente a costa de las empresas.
La subida del SMI y el peso del gasto público
El representante patronal sostiene que el único dato objetivo en este debate es que el gasto público sube sin límite. «Cada vez hay más asesores y chóferes», afirmó.
A su juicio, esa partida debería poder evitarse y regularse, y ahí reside una de las claves para aliviar los costes sin perjudicar al trabajador. «El gasto público se podría evitar y regular y podría ser la clave», insistió. Castillo también recordó que los convenios colectivos siguen firmándose y actualizándose. Puso como ejemplo el acuerdo del sector de servicios en la Comunidad Valenciana, con un incremento del 4,41 por ciento sobre un IPC previo del 2,8. «Los convenios colectivos se acaban sacando adelante», señaló.
Redirigir parte de lo que se paga al Estado
Su propuesta no pasa por reducir impuestos, sino por lograr que una parte de lo que el empresario ya paga al Estado llegue de forma directa al trabajador. «Yo estaría encantado de si los 100 euros que le pago al Estado, vaya al trabajador», declaró. En la misma línea, defendió que el trabajador tiene que cobrar más, pero no siempre a costa del empresario.
«Hay problemas más allá de que solo el empresario sea el culpable o el trabajador quiera más», apuntó. Para él, España arrastra un gasto público desproporcionado y una regulación en ese ámbito debería beneficiar exclusivamente a los empleados. «Estamos en un país el gasto público está desorbitado y una regulación del gasto público debería ir en beneficio exclusivo del trabajador», remarcó.
El hotelero quiso dejar claro que no se opone a la mejora salarial. «Yo no quiero pagar menos, lo que quiero es que haya una parte que vaya directamente al trabajador», concluyó. En su opinión, una reordenación del gasto permitiría que los salarios suban sin que los precios o la contratación se resientan, algo que preocupa especialmente al sector hotelero.
Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón
