Transportes fija servicios mínimos del 73% en el AVE para la huelga de Renfe del 31 de julio

El transporte ferroviario vuelve a enfrentarse a otra jornada de huelga. El próximo 31 de julio el Sindicato Ferroviario ha convocado un paro de 24 horas que coincide con el inicio de la operación salida de agosto. Ante este escenario, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha fijado una prestación mínima del 73% en los servicios de alta velocidad con el objetivo de garantizar la movilidad de los viajeros durante una de las jornadas con mayor demanda del verano.

Según ha informado Renfe, los trenes de Media Distancia deberán operar al 65% de su servicio habitual. En el caso de Cercanías, los servicios mínimos serán del 75% durante las horas punta y del 50% en el resto de la jornada.

La operadora recuerda que estos porcentajes representan el nivel mínimo de servicio que debe garantizarse, por lo que los trenes no incluidos en esta planificación no tienen por qué ser cancelados automáticamente. Su circulación dependerá, en última instancia, del seguimiento que registre la huelga.

Tercera jornada de paros en un mes

El paro ha sido convocado en solitario por el Sindicato Ferroviario y supone la tercera jornada de huelga impulsada por esta organización en el último mes. Las dos convocatorias anteriores tuvieron un seguimiento del 1,8% y del 2,1%, respectivamente.

La organización sindical justifica la convocatoria por la «peligrosa situación» que se vive a bordo de numerosos trenes debido a las deficiencias en los sistemas de climatización, un problema que, asegura, se ha agravado en un verano marcado por las sucesivas olas de calor.

El Sindicato Ferroviario sostiene que estas averías están afectando tanto a los trabajadores como a los pasajeros y denuncia que el personal ya está teniendo «graves consecuencias» para su salud con episodios de dolores de cabeza, procesos de ansiedad, ahogo y fatiga. Además, señala que estas condiciones podrían derivar en problemas mayores «de no darse una solución».

«Si, por desgracia, ocurriese algún desenlace fatal, producto de las altas temperaturas a bordo de los trenes, no se podrá ocultar la responsabilidad detrás de ninguna “cabeza de turco” como acostumbran a intentar», explica la organización sindical.

Además, critica que la gestión de las incidencias y la externalización del mantenimiento de los equipos de aire acondicionado han contribuido a prolongar el problema. En este sentido, reclama la sustitución urgente de los sistemas de climatización obsoletos y la retirada temporal de los trenes que no puedan garantizar unas condiciones adecuadas de seguridad y confort.

Piden un plan de choque

El sindicato también propone poner en marcha un plan de choque para renovar los equipos de climatización de la flota y reforzar el mantenimiento con el objetivo de evitar que continúen circulando trenes con averías en plena temporada estival.

Según la organización, la plantilla trabaja en ocasiones en condiciones similares a las de «una sauna», sin protocolos de actuación suficientes y con cientos de pasajeros expuestos a temperaturas elevadas durante los trayectos.

Las incidencias relacionadas con la climatización también han sido denunciadas en las últimas semanas por el sindicato de maquinistas Semaf y por CC OO, que han reclamado soluciones para garantizar tanto la seguridad laboral como la calidad del servicio ofrecido a los viajeros.

A la huelga del 31 de julio están llamados los trabajadores de conducción e intervención de Renfe Viajeros en todo el territorio nacional.

 El Sindicato Ferroviario justifica la convocatoria por la «peligrosa situación» que se vive a bordo de numerosos trenes debido a las deficiencias en los sistemas de climatización  

El transporte ferroviario vuelve a enfrentarse a otra jornada de huelga. El próximo 31 de julio el Sindicato Ferroviario ha convocado un paro de 24 horas que coincide con el inicio de la operación salida de agosto. Ante este escenario, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha fijado una prestación mínima del 73% en los servicios de alta velocidad con el objetivo de garantizar la movilidad de los viajeros durante una de las jornadas con mayor demanda del verano.

Según ha informado Renfe, los trenes de Media Distancia deberán operar al 65% de su servicio habitual. En el caso de Cercanías, los servicios mínimos serán del 75% durante las horas punta y del 50% en el resto de la jornada.

La operadora recuerda que estos porcentajes representan el nivel mínimo de servicio que debe garantizarse, por lo que los trenes no incluidos en esta planificación no tienen por qué ser cancelados automáticamente. Su circulación dependerá, en última instancia, del seguimiento que registre la huelga.

Tercera jornada de paros en un mes

El paro ha sido convocado en solitario por el Sindicato Ferroviario y supone la tercera jornada de huelga impulsada por esta organización en el último mes. Las dos convocatorias anteriores tuvieron un seguimiento del 1,8% y del 2,1%, respectivamente.

La organización sindical justifica la convocatoria por la «peligrosa situación» que se vive a bordo de numerosos trenes debido a las deficiencias en los sistemas de climatización, un problema que, asegura, se ha agravado en un verano marcado por las sucesivas olas de calor.

El Sindicato Ferroviario sostiene que estas averías están afectando tanto a los trabajadores como a los pasajeros y denuncia que el personal ya está teniendo «graves consecuencias» para su salud con episodios de dolores de cabeza, procesos de ansiedad, ahogo y fatiga. Además, señala que estas condiciones podrían derivar en problemas mayores «de no darse una solución».

«Si, por desgracia, ocurriese algún desenlace fatal, producto de las altas temperaturas a bordo de los trenes, no se podrá ocultar la responsabilidad detrás de ninguna “cabeza de turco” como acostumbran a intentar», explica la organización sindical.

Además, critica que la gestión de las incidencias y la externalización del mantenimiento de los equipos de aire acondicionado han contribuido a prolongar el problema. En este sentido, reclama la sustitución urgente de los sistemas de climatización obsoletos y la retirada temporal de los trenes que no puedan garantizar unas condiciones adecuadas de seguridad y confort.

Piden un plan de choque

El sindicato también propone poner en marcha un plan de choque para renovar los equipos de climatización de la flota y reforzar el mantenimiento con el objetivo de evitar que continúen circulando trenes con averías en plena temporada estival.

Según la organización, la plantilla trabaja en ocasiones en condiciones similares a las de «una sauna», sin protocolos de actuación suficientes y con cientos de pasajeros expuestos a temperaturas elevadas durante los trayectos.

Las incidencias relacionadas con la climatización también han sido denunciadas en las últimas semanas por el sindicato de maquinistas Semaf y por CC OO, que han reclamado soluciones para garantizar tanto la seguridad laboral como la calidad del servicio ofrecido a los viajeros.

A la huelga del 31 de julio están llamados los trabajadores de conducción e intervención de Renfe Viajeros en todo el territorio nacional.

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