Telecinco ha vuelto a tocar fondo. La principal cadena de Mediaset cayó el lunes 6 de julio hasta un 5,9% de cuota de pantalla, el peor dato diario de toda su historia. El resultado la dejó claramente por detrás de La 1 y Antena 3 y peligrosamente cerca de los registros de Cuatro.
La retransmisión en La 1 del partido entre Portugal y España correspondiente al Mundial condicionó por completo la jornada. El encuentro reunió a 10,985 millones de espectadores y alcanzó a 12,5 millones de personas durante al menos un minuto, desordenando el consumo televisivo nocturno y penalizando al resto de las cadenas.
Sin embargo, el fútbol no basta para explicar el desplome. El mínimo histórico llega después de meses de pérdida de audiencia, cambios constantes en la programación y una evidente crisis de identidad. El Mundial agravó el problema, pero no lo creó.
Solo un día antes, en una jornada menos excepcional, Telecinco se había quedado en un 6,5%, incluso por debajo del 7,4% obtenido por el conjunto de las cadenas autonómicas. La debilidad se extiende ya a prácticamente todas sus franjas y no se limita a una noche marcada por un gran acontecimiento deportivo.
La cadena cerró junio con un 8,3%, su peor resultado durante una temporada regular, pese a contar todavía con la recta final de ‘Supervivientes’. El curso completo terminó con un 8,9% y Telecinco encadena ya doce meses consecutivos sin alcanzar el 10% mensual.
La situación también resulta especialmente preocupante en los informativos, uno de los pilares históricos de cualquier cadena generalista. ‘Informativos Telecinco 15:00’ registró un 8%, muy lejos del 22,3% de ‘Antena 3 Noticias 1’ y del 14% del ‘Telediario’ de La 1.
Por la noche, el informativo se hundió hasta un 1,8%, afectado directamente por el partido. Pero ni siquiera durante el resto del día, sin una competencia deportiva tan extraordinaria, Telecinco logró evitar el peor resultado de su historia.
En este contexto se produjo el estreno de ‘De lunes a viernes’, el nuevo magacín presentado por Santi Acosta y Beatriz Archidona. El programa consiguió un 9% y 695.000 espectadores, convirtiéndose en el mejor estreno de los nuevos formatos estivales de la cadena y mejorando los datos recientes de esa franja.
El espacio superó los debuts de ‘Amor… ¡lo que surja!’, ‘El verano se mueve’ y ‘El show de Paz’, que se habían instalado entre el 6,8% y el 7,8%. Aun así, su resultado apenas sirvió para contener la caída general de una cadena que necesita mucho más que una mejora puntual.
Telecinco lleva meses encadenando sustituciones sin encontrar un formato con recorrido. Los programas cambian, pero ninguno logra sostener la programación diaria ni devolver una identidad reconocible a una parrilla cada vez más dependiente de los realities y de marcas del pasado.
‘De lunes a viernes’ representa precisamente el último intento de recuperar una fórmula conocida. Mediaset ha vuelto a apostar por los colaboradores vinculados al antiguo universo de ‘Sálvame’, las tertulias de corazón, las exclusivas y los apellidos que durante años alimentaron los contenidos de la cadena: Pantoja, Jurado, Ortega Cano, Matamoros o Flores.
Cambian el título, el decorado y parte del enfoque editorial, pero el mecanismo resulta familiar. La recuperación del interés por Antonio David Flores confirma ese regreso a territorios que Telecinco había intentado abandonar tras el desgaste de su anterior etapa.
Cinco años después de la docuserie protagonizada por Rocío Carrasco, ‘De viernes’ convirtió en exclusiva unas imágenes de Antonio David junto a Olga Moreno y devolvió a un antiguo colaborador al centro de la crónica social. No se trata únicamente de una noticia puntual, sino de la constatación de que Mediaset ha decidido reabrir universos que había cerrado al no encontrar otros capaces de generar conversación.
Desde la cancelación de ‘Sálvame’ en 2023, Telecinco no ha conseguido estabilizar sus tardes. ‘Así es la vida’ fue cancelado, ‘TardeAR’ terminó sin consolidarse y Ana Rosa Quintana regresó a las mañanas. En el horario nocturno tampoco funcionaron apuestas como ‘Cuentos chinos’ o ‘Babylon Show’, retiradas después de sus pobres resultados.
La cadena conserva rostros conocidos, capacidad de promoción y algunas de las marcas más reconocibles de la televisión española. Lo que no ha encontrado es una estrategia capaz de frenar la pérdida de espectadores y construir un relevo sólido.
El 5,9% no es solamente un mínimo provocado por el Mundial. Es el resultado de una cadena que ha perdido relevancia, depende de fórmulas desgastadas y vuelve a sus antiguas tramas ante la ausencia de ideas nuevas.
‘De lunes a viernes’ puede contener parcialmente el desplome, pero difícilmente resolverá por sí solo una crisis que afecta a toda la parrilla. La gran duda es si el regreso al modelo que Telecinco decidió abandonar conseguirá recuperar a una audiencia que, durante los últimos años, se ha trasladado a otras cadenas.
La cadena de Mediaset firma el peor dato diario de su historia y queda claramente por detrás de La 1 y Antena 3
Telecinco ha vuelto a tocar fondo. La principal cadena de Mediaset cayó el lunes 6 de julio hasta un 5,9% de cuota de pantalla, el peor dato diario de toda su historia. El resultado la dejó claramente por detrás de La 1 y Antena 3 y peligrosamente cerca de los registros de Cuatro.
La retransmisión en La 1 del partido entre Portugal y España correspondiente al Mundial condicionó por completo la jornada. El encuentro reunió a 10,985 millones de espectadores y alcanzó a 12,5 millones de personas durante al menos un minuto, desordenando el consumo televisivo nocturno y penalizando al resto de las cadenas.
Sin embargo, el fútbol no basta para explicar el desplome. El mínimo histórico llega después de meses de pérdida de audiencia, cambios constantes en la programación y una evidente crisis de identidad. El Mundial agravó el problema, pero no lo creó.
Solo un día antes, en una jornada menos excepcional, Telecinco se había quedado en un 6,5%, incluso por debajo del 7,4% obtenido por el conjunto de las cadenas autonómicas. La debilidad se extiende ya a prácticamente todas sus franjas y no se limita a una noche marcada por un gran acontecimiento deportivo.
La cadena cerró junio con un 8,3%, su peor resultado durante una temporada regular, pese a contar todavía con la recta final de ‘Supervivientes’. El curso completo terminó con un 8,9% y Telecinco encadena ya doce meses consecutivos sin alcanzar el 10% mensual.
La situación también resulta especialmente preocupante en los informativos, uno de los pilares históricos de cualquier cadena generalista. ‘Informativos Telecinco 15:00’ registró un 8%, muy lejos del 22,3% de ‘Antena 3 Noticias 1’ y del 14% del ‘Telediario’ de La 1.
Por la noche, el informativo se hundió hasta un 1,8%, afectado directamente por el partido. Pero ni siquiera durante el resto del día, sin una competencia deportiva tan extraordinaria, Telecinco logró evitar el peor resultado de su historia.
En este contexto se produjo el estreno de ‘De lunes a viernes’, el nuevo magacín presentado por Santi Acosta y Beatriz Archidona. El programa consiguió un 9% y 695.000 espectadores, convirtiéndose en el mejor estreno de los nuevos formatos estivales de la cadena y mejorando los datos recientes de esa franja.
El espacio superó los debuts de ‘Amor… ¡lo que surja!’, ‘El verano se mueve’ y ‘El show de Paz’, que se habían instalado entre el 6,8% y el 7,8%. Aun así, su resultado apenas sirvió para contener la caída general de una cadena que necesita mucho más que una mejora puntual.
Telecinco lleva meses encadenando sustituciones sin encontrar un formato con recorrido. Los programas cambian, pero ninguno logra sostener la programación diaria ni devolver una identidad reconocible a una parrilla cada vez más dependiente de los realities y de marcas del pasado.
‘De lunes a viernes’ representa precisamente el último intento de recuperar una fórmula conocida. Mediaset ha vuelto a apostar por los colaboradores vinculados al antiguo universo de ‘Sálvame’, las tertulias de corazón, las exclusivas y los apellidos que durante años alimentaron los contenidos de la cadena: Pantoja, Jurado, Ortega Cano, Matamoros o Flores.
Cambian el título, el decorado y parte del enfoque editorial, pero el mecanismo resulta familiar. La recuperación del interés por Antonio David Flores confirma ese regreso a territorios que Telecinco había intentado abandonar tras el desgaste de su anterior etapa.
Cinco años después de la docuserie protagonizada por Rocío Carrasco, ‘De viernes’ convirtió en exclusiva unas imágenes de Antonio David junto a Olga Moreno y devolvió a un antiguo colaborador al centro de la crónica social. No se trata únicamente de una noticia puntual, sino de la constatación de que Mediaset ha decidido reabrir universos que había cerrado al no encontrar otros capaces de generar conversación.
Desde la cancelación de ‘Sálvame’ en 2023, Telecinco no ha conseguido estabilizar sus tardes. ‘Así es la vida’ fue cancelado, ‘TardeAR’ terminó sin consolidarse y Ana Rosa Quintana regresó a las mañanas. En el horario nocturno tampoco funcionaron apuestas como ‘Cuentos chinos’ o ‘Babylon Show’, retiradas después de sus pobres resultados.
La cadena conserva rostros conocidos, capacidad de promoción y algunas de las marcas más reconocibles de la televisión española. Lo que no ha encontrado es una estrategia capaz de frenar la pérdida de espectadores y construir un relevo sólido.
El 5,9% no es solamente un mínimo provocado por el Mundial. Es el resultado de una cadena que ha perdido relevancia, depende de fórmulas desgastadas y vuelve a sus antiguas tramas ante la ausencia de ideas nuevas.
‘De lunes a viernes’ puede contener parcialmente el desplome, pero difícilmente resolverá por sí solo una crisis que afecta a toda la parrilla. La gran duda es si el regreso al modelo que Telecinco decidió abandonar conseguirá recuperar a una audiencia que, durante los últimos años, se ha trasladado a otras cadenas.
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