Talgo competirá por fabricar los trenes de alta velocidad de la futura red que está construyendo el país vecino. Combois de Portugal (CP), la Renfe portuguesa, ha comunicado que tras concluir la fase de precalificación de la licitación para el suministro y mantenimiento de trenes de alta velocidad para servicios de pasajeros, el comité de selección ha aprobado la admisión a la licitación de Talgo y la francesa Alstom, por lo que invitará a ambas empresas a presentar ofertas para el suministro del material rodante que CP adquirirá.
El contrato abarca la compra de 12 unidades múltiples de alta velocidad, sus correspondientes repuestos y herramientas especializadas, así como una opción para adquirir ocho unidades múltiples adicionales. La licitación, con un precio base de 504 millones de euros, también incluye un servicio de mantenimiento integral, que el adjudicatario llevará a cabo durante los dos años siguientes a la recepción del primer tren.
Las siguientes fases del proceso, según ha detallado CP, son la presentación y evaluación de las ofertas, seguidas de la decisión. El calendario de la licitación prevé la firma del contrato en el primer trimestre de 2027, con la entrega del primer tren prevista para el primer trimestre de 2031.
Los coches que se entregarán a CP contarán con más de 500 plazas, estarán adaptados para personas con movilidad reducida e incluirán espacio para bicicletas, Wi-Fi, tomas USB-C y un sistema de videovigilancia.
CP está llevando a cabo su mayor inversión en material rodante hasta la fecha. Cabe destacar que, junto con la adquisición de estos nuevos vagones de alta velocidad, CP firmó un contrato con Alstom para el suministro de 153 trenes para servicios urbanos y regionales, cuya entrega comenzará en 2029. Las 22 unidades destinadas al servicio regional, en virtud del contrato de adquisición firmado con Stadler, ya han comenzado a llegar a Portugal y se encuentran actualmente en proceso de homologación y certificación.
Portugal está inmerso en el proyecto de construcción de la línea ferroviaria de alta velocidad, que primero conectará Lisboa con Oporto y después se ampliará hasta Vigo (Galicia, España), y que está prevista para 2032. También hay proyectada una conexión de alta velocidad Lisboa-Madrid, que se espera que esté lista para 2034.
Talgo, después de varios años de inestabilidad accionarial que desembocaron en la toma de control de la empresa por un consorcio vasco que lidera José María Jainaga (Sidenor) lucha por recuperar la rentabilidad que perdió fruto de este turbulento periodo. La compañía recortó sus pérdidas hasta los 27 millones de euros en el primer semestre del año, menos de la mitad que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Durante el primer semestre, Talgo elevó su cartera de pedidos hasta un nuevo máximo histórico de 6.239 millones de euros, con nuevas adjudicaciones por valor de 2.149 millones de euros. Aunque en un principio la compañía aseguró que no buscaría ningún socio para afrontar tal volumen de encargos, en julio, el ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró en una entrevista a Bloomberg que el Ejecutivo trabaja junto a Talgo para ampliar su capacidad de fabricación mediante nuevas instalaciones y una expansión internacional que previsiblemente pasará por asociarse con fabricantes de otros países y producir fuera de España.
La empresa pública de ferrocarril lusa invita a la compañía a presentar una oferta. Extiende su petición a Alstom
Talgo competirá por fabricar los trenes de alta velocidad de la futura red que está construyendo el país vecino. Combois de Portugal (CP), la Renfe portuguesa, ha comunicado que tras concluir la fase de precalificación de la licitación para el suministro y mantenimiento de trenes de alta velocidad para servicios de pasajeros, el comité de selección ha aprobado la admisión a la licitación de Talgo y la francesa Alstom, por lo que invitará a ambas empresas a presentar ofertas para el suministro del material rodante que CP adquirirá.
El contrato abarca la compra de 12 unidades múltiples de alta velocidad, sus correspondientes repuestos y herramientas especializadas, así como una opción para adquirir ocho unidades múltiples adicionales. La licitación, con un precio base de 504 millones de euros, también incluye un servicio de mantenimiento integral, que el adjudicatario llevará a cabo durante los dos años siguientes a la recepción del primer tren.
Las siguientes fases del proceso, según ha detallado CP, son la presentación y evaluación de las ofertas, seguidas de la decisión. El calendario de la licitación prevé la firma del contrato en el primer trimestre de 2027, con la entrega del primer tren prevista para el primer trimestre de 2031.
Los coches que se entregarán a CP contarán con más de 500 plazas, estarán adaptados para personas con movilidad reducida e incluirán espacio para bicicletas, Wi-Fi, tomas USB-C y un sistema de videovigilancia.
CP está llevando a cabo su mayor inversión en material rodante hasta la fecha. Cabe destacar que, junto con la adquisición de estos nuevos vagones de alta velocidad, CP firmó un contrato con Alstom para el suministro de 153 trenes para servicios urbanos y regionales, cuya entrega comenzará en 2029. Las 22 unidades destinadas al servicio regional, en virtud del contrato de adquisición firmado con Stadler, ya han comenzado a llegar a Portugal y se encuentran actualmente en proceso de homologación y certificación.
Portugal está inmerso en el proyecto de construcción de la línea ferroviaria de alta velocidad, que primero conectará Lisboa con Oporto y después se ampliará hasta Vigo (Galicia, España), y que está prevista para 2032. También hay proyectada una conexión de alta velocidad Lisboa-Madrid, que se espera que esté lista para 2034.
Talgo, después de varios años de inestabilidad accionarial que desembocaron en la toma de control de la empresa por un consorcio vasco que lidera José María Jainaga (Sidenor) lucha por recuperar la rentabilidad que perdió fruto de este turbulento periodo. La compañía recortó sus pérdidas hasta los 27 millones de euros en el primer semestre del año, menos de la mitad que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Durante el primer semestre, Talgo elevó su cartera de pedidos hasta un nuevo máximo histórico de 6.239 millones de euros, con nuevas adjudicaciones por valor de 2.149 millones de euros. Aunque en un principio la compañía aseguró que no buscaría ningún socio para afrontar tal volumen de encargos, en julio, el ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró en una entrevista a Bloomberg que el Ejecutivo trabaja junto a Talgo para ampliar su capacidad de fabricación mediante nuevas instalaciones y una expansión internacional que previsiblemente pasará por asociarse con fabricantes de otros países y producir fuera de España.
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