Renfe se queda sin el hombre que estaba pilotando la creación de su nueva empresa de autobuses. Josep Enric García Alemany ha abandonado la operadora ferroviaria pública para incorporarse como director de movilidad de Direxis, compañía de transporte terrestre con sede en Badalona. La propia empresa catalana ha anunciado la contratación de García Alemany a través de Linkedin.
García Alemany es uno de los varios directivos procedentes del sector del autobús que ha fichado Álvaro Fernández Heredia desde que ha sido elegido para el cargo de presidente de Renfe en enero de 2025. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, entre 2015 y 2020 fue gerente de la Empresa Municipal de Autobuses de Valencia. Después, trabajó como consultor de movilidad antes de incorporarse a Renfe, donde desempeñó el cargo de director operativo de Rodalies, el servicio de Cercanías de Cataluña. En este cargo permaneció hasta finales de enero de este año, cuando fue destituido después de varios días de colapso del servicio tras elaccidente mortal de Gelida del pasado 21 de enero en el que falleció un maquinista.
Una vez relevado del cargo, sin embargo, permaneció en la compañía pública asumiendo después la planificación de los transportes alternativos de Renfe.
La marcha del directivo llega en mitad del proceso de creación de la empresa mixta de autobuses con la que Renfe pretende operar sus planes alternativos de transporte (PAT) por carretera cuando surjan incidencias que le obliguen a suspender sus servicios ferroviarios.
La creación de la filial de autobuses no está resultando nada sencilla para Renfe, que como informó LA RAZÓN, ya se planteó un par de veces en el pasado su lanzamiento, descartándolo en ambos casos por las dificultades que entraña el proyecto y que está pudiendo comprobar en primera persona. El mero anuncio de la creación de la compañía generó un fuerte malestar en el sector del transporte de viajeros por carretera, que acusó a la operadora de entrometerse en su negocio.
Frenazo a la empresa
De hecho, tan fuerte ha sido la contestación que tres patronales de compañías de autobuses, Direbús, Fenadismer y Anetra, presentaron recursos ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) para frenarla. Las patronales argumentaron que la nueva empresa proyectada por Renfe limitaba en la práctica a las grandes compañías de autobuses a las potenciales candidatas para formar la sociedad mixta al introducir exigencias como disponer de una flota propia de 500 autobuses o una facturación mínima anual de 75 millones de euros.
En julio, el TACRC falló a favor de estas patronales decretando la anulación total de las cláusulas impugnadas y la retroacción del procedimiento.
La decisión del organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, sin embargo, no ha arredrado a Renfe, que ha anunciado que lanzará un nuevo proceso de licitación cuando finalice el verano. Un concurso que, según asegura, permitirá una mayor participación.
Según Renfe, el tribunal respalda los fundamentos principales del proyecto, pero considera necesario rediseñar algunos puntos concretos de la licitación para garantizar una mayor concurrencia empresarial. Entre ellos, señala la necesidad de revisar con mayor detalle cuestiones como la configuración del contrato en un único lote de ámbito nacional, los requisitos de solvencia económica y técnica exigidos a las empresas, la disponibilidad mínima de vehículos y la duración prevista para el proyecto.
El coste estimado del proyecto es de 61,5 millones de euros, lo que, según Renfe, le permitirá un ahorro en el gasto de PAT de entre el 10% y el 15%, lo que se traduce en un ahorro de entre 9 y 13 millones de euros al año.
Josep Enric García Alemany, que había sido antes director operativo de Rodalies, abandona la operadora pública
Renfe se queda sin el hombre que estaba pilotando la creación de su nueva empresa de autobuses. Josep Enric García Alemany ha abandonado la operadora ferroviaria pública para incorporarse como director de movilidad de Direxis, compañía de transporte terrestre con sede en Badalona. La propia empresa catalana ha anunciado la contratación de García Alemany a través de Linkedin.
García Alemany es uno de los varios directivos procedentes del sector del autobús que ha fichado Álvaro Fernández Heredia desde que ha sido elegido para el cargo de presidente de Renfe en enero de 2025. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, entre 2015 y 2020 fue gerente de la Empresa Municipal de Autobuses de Valencia. Después, trabajó como consultor de movilidad antes de incorporarse a Renfe, donde desempeñó el cargo de director operativo de Rodalies, el servicio de Cercanías de Cataluña. En este cargo permaneció hasta finales de enero de este año, cuando fue destituido después de varios días de colapso del servicio tras elaccidente mortal de Gelida del pasado 21 de enero en el que falleció un maquinista.
Una vez relevado del cargo, sin embargo, permaneció en la compañía pública asumiendo después la planificación de los transportes alternativos de Renfe.
La marcha del directivo llega en mitad del proceso de creación de la empresa mixta de autobuses con la que Renfe pretende operar sus planes alternativos de transporte (PAT) por carretera cuando surjan incidencias que le obliguen a suspender sus servicios ferroviarios.
La creación de la filial de autobuses no está resultando nada sencilla para Renfe, que como informó LA RAZÓN, ya se planteó un par de veces en el pasado su lanzamiento, descartándolo en ambos casos por las dificultades que entraña el proyecto y que está pudiendo comprobar en primera persona. El mero anuncio de la creación de la compañía generó un fuerte malestar en el sector del transporte de viajeros por carretera, que acusó a la operadora de entrometerse en su negocio.
De hecho, tan fuerte ha sido la contestación que tres patronales de compañías de autobuses, Direbús, Fenadismer y Anetra, presentaron recursos ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) para frenarla. Las patronales argumentaron que la nueva empresa proyectada por Renfe limitaba en la práctica a las grandes compañías de autobuses a las potenciales candidatas para formar la sociedad mixta al introducir exigencias como disponer de una flota propia de 500 autobuses o una facturación mínima anual de 75 millones de euros.
En julio, el TACRC falló a favor de estas patronales decretando la anulación total de las cláusulas impugnadas y la retroacción del procedimiento.
La decisión del organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, sin embargo, no ha arredrado a Renfe, que ha anunciado que lanzará un nuevo proceso de licitación cuando finalice el verano. Un concurso que, según asegura, permitirá una mayor participación.
Según Renfe, el tribunal respalda los fundamentos principales del proyecto, pero considera necesario rediseñar algunos puntos concretos de la licitación para garantizar una mayor concurrencia empresarial. Entre ellos, señala la necesidad de revisar con mayor detalle cuestiones como la configuración del contrato en un único lote de ámbito nacional, los requisitos de solvencia económica y técnica exigidos a las empresas, la disponibilidad mínima de vehículos y la duración prevista para el proyecto.
El coste estimado del proyecto es de 61,5 millones de euros, lo que, según Renfe, le permitirá un ahorro en el gasto de PAT de entre el 10% y el 15%, lo que se traduce en un ahorro de entre 9 y 13 millones de euros al año.
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