¿Qué ha pasado con el popular «Encantador de Perros» tras salir de la televisión?

La trayectoria de César Millán es el reflejo de un ascenso mediático tan vertiginoso como accidentado. Criado en una zona rural de Culiacán, el adiestrador cruzó la frontera con Estados Unidos en 1991 con apenas cien dólares y sin dominio del idioma, iniciando un recorrido en el ámbito del entrenamiento canino que acabaría por convertirlo en un rostro global de la televisión tras captar la atención de perfiles influyentes en Los Ángeles como la actriz Jada Pinkett Smith.

El respaldo de la industria del entretenimiento facilitó la apertura de su primer centro de adiestramiento y el salto a la pantalla en 2004 con «El encantador de perros» en National Geographic. El formato, estructurado en torno a la reeducación de mascotas con problemas de conducta, se mantuvo en antena durante doce temporadas y 189 entregas, proyectando una marca personal que le abrió las puertas de los platós internacionales y de las residencias de celebridades como Virginia Madsen o Patti LaBelle.

El impacto del personaje derivó en nuevas franquicias como «El líder de la manada», espacio que incluso lo trajo a España para promocionar su metodología en formatos de máxima audiencia como «El Hormiguero». Sin embargo, la sobreexposición mediática y el cierre de ese primer ciclo televisivo coincidieron con un periodo personal crítico, marcado por el duelo tras la muerte de su célebre perro Daddy y un colapso emocional que el propio adiestrador ha reconocido abiertamente en diversas ocasiones.

Lejos de la dinámica de las grandes producciones de estudio, la actividad actual de Millán se concentra en un rancho de rehabilitación ubicado en Santa Clarita, California. En este complejo rural, el adiestrador ha fijado su residencia habitual y la base de operaciones desde la que graba contenidos para su comunidad digital, que supera los tres millones de seguidores, al tiempo que gestiona el espacio donde combina la convivencia con decenas de ejemplares y la atención a familias con problemas de convivencia canina.

A sus 56 años y respaldado por la venta de varias publicaciones superventas, el presentador ha encauzado su presencia en la pequeña pantalla a través del espacio «Better Human Better Dog», emitido desde 2021. La propuesta utiliza las instalaciones de su propio rancho como plató natural, alejándose del formato de gira tradicional para centrar la narrativa en los procesos de rehabilitación a largo plazo dentro de su propio entorno.

 El adiestrador mexicano César Millán consolida su proyecto personal en California tras superar la quiebra emocional que siguió al final de sus grandes formatos televisivos  

La trayectoria de César Millán es el reflejo de un ascenso mediático tan vertiginoso como accidentado. Criado en una zona rural de Culiacán, el adiestrador cruzó la frontera con Estados Unidos en 1991 con apenas cien dólares y sin dominio del idioma, iniciando un recorrido en el ámbito del entrenamiento canino que acabaría por convertirlo en un rostro global de la televisión tras captar la atención de perfiles influyentes en Los Ángeles como la actriz Jada Pinkett Smith.

El respaldo de la industria del entretenimiento facilitó la apertura de su primer centro de adiestramiento y el salto a la pantalla en 2004 con «El encantador de perros» en National Geographic. El formato, estructurado en torno a la reeducación de mascotas con problemas de conducta, se mantuvo en antena durante doce temporadas y 189 entregas, proyectando una marca personal que le abrió las puertas de los platós internacionales y de las residencias de celebridades como Virginia Madsen o Patti LaBelle.

El impacto del personaje derivó en nuevas franquicias como «El líder de la manada», espacio que incluso lo trajo a España para promocionar su metodología en formatos de máxima audiencia como «El Hormiguero». Sin embargo, la sobreexposición mediática y el cierre de ese primer ciclo televisivo coincidieron con un periodo personal crítico, marcado por el duelo tras la muerte de su célebre perro Daddy y un colapso emocional que el propio adiestrador ha reconocido abiertamente en diversas ocasiones.

Lejos de la dinámica de las grandes producciones de estudio, la actividad actual de Millán se concentra en un rancho de rehabilitación ubicado en Santa Clarita, California. En este complejo rural, el adiestrador ha fijado su residencia habitual y la base de operaciones desde la que graba contenidos para su comunidad digital, que supera los tres millones de seguidores, al tiempo que gestiona el espacio donde combina la convivencia con decenas de ejemplares y la atención a familias con problemas de convivencia canina.

A sus 56 años y respaldado por la venta de varias publicaciones superventas, el presentador ha encauzado su presencia en la pequeña pantalla a través del espacio «Better Human Better Dog», emitido desde 2021. La propuesta utiliza las instalaciones de su propio rancho como plató natural, alejándose del formato de gira tradicional para centrar la narrativa en los procesos de rehabilitación a largo plazo dentro de su propio entorno.

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