Jáudenes recibe a la Patrona con una petalá y el estreno de ‘Señora’

Cada año, uno de los momentos más esperados durante la salida procesional de la Virgen de África es su llegada a la calle Jáudenes. Allí, una lluvia de pétalos cae sobre la imagen de la Patrona de Ceuta, llenando de color el cielo y su paso.

En esta ocasión, marcada por la cancelación de las Fiestas Patronales y por la crisis que ha vivido la ciudad, tampoco ha faltado una de las tradiciones que más emociona a los fieles de la Virgen.

Así, la calle Jaúdenes ha vuelto a ser el centro de todas las miradas cuando la procesión ya entraba en su recta final.

Este año, además de la petalada, hay que sumarle el estreno de la marcha procesional ‘Señora’, compuesta por Paquito Sánchez Navarro, que sonó por primera vez durante el recorrido en una interpretación conjunta del Coro de Ceuta y la Banda de Música de La Paz de Málaga, una combinación que llenó de solemnidad y emoción cada rincón del recorrido.




La petalá a la Virgen

Cuando la imagen de la Virgen de África se acercaba a esta calle, el nerviosismo se palpaba en el ambiente.

A su vez, los balcones se iban llenando de flores y personas emocionadas esperando para cumplir un año más con la tradición de la petalá a la Patrona.

Algo que ocurrió cerca de la media noche. La Virgen de África fue recibida con una lluvia de pétalos lanzados desde los balcones, una imagen que cada año deja una de las estampas más características del día de la Patrona.

Los costaleros detuvieron el paso durante unos instantes para que los ceutíes pudieran disfrutar de este homenaje. Mientras los pétalos caían sobre la imagen de la Virgen, los aplausos y los vivas se mezclaban con la emoción de los cientos de personas que aguardaban este momento desde hacía horas.





La participación del Coro de Ceuta

Uno de los momentos más esperados llegó en la calle Jáudenes, a la altura de la Farmacia Ruiz, donde el Coro de Ceuta volvió a demostrar por qué su participación se ha convertido en una de las estampas más esperadas de la noche.

Allí, con la Patrona detenida ante cientos de fieles, interpretó la salve ‘Encarnación Coronada’, envolviendo el ambiente en un profundo silencio roto únicamente por las voces y la emoción de los asistentes.

Muchos no pudieron contener las lágrimas. Miradas al cielo, aplausos espontáneos y rostros visiblemente emocionados reflejaban el significado de una interpretación que fue mucho más allá de la música. En un año especialmente duro para la ciudad, aquella salve sonó como una oración colectiva, un mensaje de esperanza y de confianza en el futuro.

Saetas, pétalos y un estreno muy especial

La intensidad de la noche continuó con las saetas interpretadas por Enrique Casellas y David Gutiérrez, dos voces que lograron arrancar los aplausos de un público completamente entregado. Sus cantes precedieron a la tradicional petalá, otro de los momentos más esperados de la procesión, que volvió a teñir de color el paso de la Patrona.

Tras ese instante llegó uno de los grandes estrenos de la noche. La marcha procesional ‘Señora’, compuesta por Paquito Sánchez Navarro, sonó por primera vez durante el recorrido en una interpretación conjunta del Coro de Ceuta y la Banda de Música de La Paz de Málaga, una combinación que llenó de solemnidad y emoción cada rincón del recorrido.

La nueva composición fue recibida con una cálida ovación por parte de los asistentes, conscientes de que estaban siendo testigos de un momento que ya forma parte de la historia reciente de la procesión de la Patrona.









Una despedida para el recuerdo

Ya en la recogida, cuando la Virgen regresaba al Santuario de Santa María de África, volvió a sonar ‘Señora’, esta vez en el interior del templo. El silencio, la acústica del santuario y la interpretación conjunta regalaron un final cargado de espiritualidad y emoción.

Fue el broche perfecto para una procesión marcada por la fe, la esperanza y el sentimiento compartido de una ciudad que necesitaba reencontrarse consigo misma. Las voces del Coro, la música y la presencia de la Patrona lograron transformar el dolor de los últimos días en un mensaje de unidad y consuelo.

Porque hubo momentos que difícilmente podrán explicarse con palabras. Instantes en los que Ceuta volvió a mirar a su Virgen de África buscando fortaleza y encontró, entre acordes, aplausos y lágrimas, el abrazo colectivo que tanto necesitaba. 

La entrada Jáudenes recibe a la Patrona con una petalá y el estreno de ‘Señora’ aparece primero en El Faro de Ceuta.

 Cada año, uno de los momentos más esperados durante la salida procesional de la Virgen de África es su llegada a la calle Jáudenes. Allí, una lluvia de pétalos cae sobre la imagen de la Patrona de Ceuta, llenando de color el cielo y su paso. En esta ocasión, marcada por la cancelación de las
La entrada Jáudenes recibe a la Patrona con una petalá y el estreno de ‘Señora’ aparece primero en El Faro de Ceuta.  

Cada año, uno de los momentos más esperados durante la salida procesional de la Virgen de África es su llegada a la calle Jáudenes. Allí, una lluvia de pétalos cae sobre la imagen de la Patrona de Ceuta, llenando de color el cielo y su paso.

En esta ocasión, marcada por la cancelación de las Fiestas Patronales y por la crisis que ha vivido la ciudad, tampoco ha faltado una de las tradiciones que más emociona a los fieles de la Virgen.

Así, la calle Jaúdenes ha vuelto a ser el centro de todas las miradas cuando la procesión ya entraba en su recta final.

Este año, además de la petalada, hay que sumarle el estreno de la marcha procesional ‘Señora’, compuesta por Paquito Sánchez Navarro, que sonó por primera vez durante el recorrido en una interpretación conjunta del Coro de Ceuta y la Banda de Música de La Paz de Málaga, una combinación que llenó de solemnidad y emoción cada rincón del recorrido.

La petalá a la Virgen

Cuando la imagen de la Virgen de África se acercaba a esta calle, el nerviosismo se palpaba en el ambiente.

A su vez, los balcones se iban llenando de flores y personas emocionadas esperando para cumplir un año más con la tradición de la petalá a la Patrona.

Algo que ocurrió cerca de la media noche. La Virgen de África fue recibida con una lluvia de pétalos lanzados desde los balcones, una imagen que cada año deja una de las estampas más características del día de la Patrona.

Los costaleros detuvieron el paso durante unos instantes para que los ceutíes pudieran disfrutar de este homenaje. Mientras los pétalos caían sobre la imagen de la Virgen, los aplausos y los vivas se mezclaban con la emoción de los cientos de personas que aguardaban este momento desde hacía horas.

La participación del Coro de Ceuta

Uno de los momentos más esperados llegó en la calle Jáudenes, a la altura de la Farmacia Ruiz, donde el Coro de Ceuta volvió a demostrar por qué su participación se ha convertido en una de las estampas más esperadas de la noche.

Allí, con la Patrona detenida ante cientos de fieles, interpretó la salve ‘Encarnación Coronada’, envolviendo el ambiente en un profundo silencio roto únicamente por las voces y la emoción de los asistentes.

Muchos no pudieron contener las lágrimas. Miradas al cielo, aplausos espontáneos y rostros visiblemente emocionados reflejaban el significado de una interpretación que fue mucho más allá de la música. En un año especialmente duro para la ciudad, aquella salve sonó como una oración colectiva, un mensaje de esperanza y de confianza en el futuro.

Saetas, pétalos y un estreno muy especial

La intensidad de la noche continuó con las saetas interpretadas por Enrique Casellas y David Gutiérrez, dos voces que lograron arrancar los aplausos de un público completamente entregado. Sus cantes precedieron a la tradicional petalá, otro de los momentos más esperados de la procesión, que volvió a teñir de color el paso de la Patrona.

Tras ese instante llegó uno de los grandes estrenos de la noche. La marcha procesional ‘Señora’, compuesta por Paquito Sánchez Navarro, sonó por primera vez durante el recorrido en una interpretación conjunta del Coro de Ceuta y la Banda de Música de La Paz de Málaga, una combinación que llenó de solemnidad y emoción cada rincón del recorrido.

La nueva composición fue recibida con una cálida ovación por parte de los asistentes, conscientes de que estaban siendo testigos de un momento que ya forma parte de la historia reciente de la procesión de la Patrona.

Una despedida para el recuerdo

Ya en la recogida, cuando la Virgen regresaba al Santuario de Santa María de África, volvió a sonar ‘Señora’, esta vez en el interior del templo. El silencio, la acústica del santuario y la interpretación conjunta regalaron un final cargado de espiritualidad y emoción.

Fue el broche perfecto para una procesión marcada por la fe, la esperanza y el sentimiento compartido de una ciudad que necesitaba reencontrarse consigo misma. Las voces del Coro, la música y la presencia de la Patrona lograron transformar el dolor de los últimos días en un mensaje de unidad y consuelo.

Porque hubo momentos que difícilmente podrán explicarse con palabras. Instantes en los que Ceuta volvió a mirar a su Virgen de África buscando fortaleza y encontró, entre acordes, aplausos y lágrimas, el abrazo colectivo que tanto necesitaba. 

Tags:

 Cultura y Tradiciones – El Faro de Ceuta 

Más Noticias