Pol Espargaró se siente un “soldadito” al servicio de KTM

Ni siquiera es el más veterano. El británico Cal Crutchlow, un auténtico espectáculo fuera y dentro de la pista, esta sustituyendo, en Honda, al francés Johann Zarco, que nadie sabe cuando volverá. Crutchlow tiene 40 años y nuestro hombre, Pol Espargaró, 35. Sí es el piloto de la parrilla de MotoGP, que más grandes premios ha corrido: 297. Marc Márquez, de 33 años, corre, este fin de semana, en Silverstone (Inglaterra) su GP número 295. Casi a la par. Ni siquiera es el más veterano. El británico Cal Crutchlow, un auténtico espectáculo fuera y dentro de la pista, esta sustituyendo, en Honda, al francés Johann Zarco, que nadie sabe cuando volverá. Crutchlow tiene 40 años y nuestro hombre, Pol Espargaró, 35. Sí es el piloto de la parrilla de MotoGP, que más grandes premios ha corrido: 297. Marc Márquez, de 33 años, corre, este fin de semana, en Silverstone (Inglaterra) su GP número 295. Casi a la par.  

Ni siquiera es el más veterano. El británico Cal Crutchlow, un auténtico espectáculo fuera y dentro de la pista, esta sustituyendo, en Honda, al francés Johann Zarco, que nadie sabe cuando volverá. Crutchlow tiene 40 años y nuestro hombre, Pol Espargaró, 35. Sí es el piloto de la parrilla de MotoGP, que más grandes premios ha corrido: 297. Marc Márquez, de 33 años, corre, este fin de semana, en Silverstone (Inglaterra) su GP número 295. Casi a la par.

Podría decirse quePol Espargaró es un fabuloso (y eficaz) ‘hombre orquesta’. Y lo es, aunque no solo, para la factoría KTM, que lo utiliza de piloto probador y de sustituto cuando alguno de sus pilotos oficiales se lesiona. En Silverstone, ‘Polyccio’, como le llaman muchos, está sustituyendo al catalán Maverick Viñales. Y, por cierto, no quedó el último, no.

Pero, cuando digo que no solo es un profesional excepcional al servicio de KTM, evolucionando sus motos y saltando a la pista a 350 km/h., es porque también es una de las estrellas de DAZN, formando pareja con Izaskun Ruiz en las retransmisiones del Mundial. Y, sí, aún tiene otro trabajo, que no es de entretenimientos, aunque muchos lo piensen, pues está asesorando al joven Daniel Holgado, del equipo de Jorge Martínez ‘Aspar’.

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Eso sí, lo que más le gusta es su familia, su esposa Carlota y sus hijas Alexandra y Nicole, que convierten algunos de sus momentos profesionales, especialmente cuando debe arriesgar más de la cuenta tanto a la hora de probar las piezas nuevas de las KTM como cuando, como este fin de semana, debe regresar a la jaula de los leones de MotoGP, donde no hay piedad, en un trabajo mucho más delicado.

Pol Espargaró (KTM), ayer, en Silverstone (Inglaterra).
Pol Espargaró (KTM), ayer, en Silverstone (Inglaterra). / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Hombre, usted de nuevo por aquí, con el mono de carreras y el casco, le insinúa graciosamente uno de los escasos enviados de la prensa española a Silverstone. “Pues, sí, ya ves, soy como un soldado, un soldadito, que lo llevan de un lado a otro. Ayer (por el miércoles) estaba en Misano, Italia, probando la moto de 850cc de KTM, la del año que viene; hoy estoy corriendo en Silverstone y mañana, veremos donde me llevan, pero muy, muy feliz. Estoy vivo”.

Se acuerda que aquí logró una espectacular ‘pole position’ con la Honda. “Pues sí, sí, ¡claro que me acuerdo!, pero de aquello hace ya cinco años. Y, aunque parezca que no pasa el tiempo, ni para mí ni para los demás, sí pasa, sí, y muy deprisa. Y ¿sabes cuándo lo notas?, cuando te caes, cuando te haces daño, cuando debes recuperarte y te das cuentan que el cuerpo ya no se recupera como antes”.

Y, claro, si ‘Polyccio’ quiere hacer su trabajo como debe (y quiere) debe llevar hasta al máximo extremo la sentencia de Pep Guardiola de “se juega como se entrena”, es decir, debe probar las motos y las piezas nuevas a toda velocidad. “Y muchas veces, sí, cuando alguna pieza no va, sales volando y te haces daño”. Y, en las carreras de verdad se enfrenta a muchachos de 19, 20, 21, 22 años. “Y esos 15 años de diferencia se notan. Y mucho”.

“Las pequeñas cicatrices se van acumulando, poco a poco, y te van dejando huella. Las recuperaciones son más lentas, ya no es lo de antes, ya tengo 35 y, cuando los que tienen 50 te dicen ‘¡pero si eres muy joven!’, pienso anda súbete a una GP con 35 y verás si eres o no joven”, añade con la boca pequeña.

Pol Espargaró, al que le empiezan a gustar más los lunes que los domingos pues encuentra a faltar a su familia, su esposa Carlota y sus hijas Alexandra y Nicole, sigue a pie de obra y ha vuelto a ser reclamado por KTM para pilotar, en Inglaterra, la moto del lesionado Maverick Viñales.

Pol te mira entonces con enorme firmeza (y buen rollo) y tú aprovechas para preguntarle si está aquí por obligación o por devoción. “Estoy aquí por contrato, por obligación, porque trabajo, feliz, con KTM y también, sí, sí, por ganas y pasión, aunque cada vez cuesta más, pues la familia empieza a tirar mucho, mucho. Mi contrato dice que debo estar a disposición de KTM para todo lo que me necesite. Pero, por otro lado, tengo ganas, me apetece, aunque sin ganas también tendría que venir. Así que mejor subirse a la moto con ilusión y cargado de energía, que es lo que hago”.

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‘Polyccio’ explica que, a menudo, su trabajo no es tan gratificante como quisiera, pues las piezas que prueba no mejoran lo que tienen. “También es verdad que cuando notas progreso, la cara de felicidad de los ingenieros de la fábrica y, después, los comentarios de los pilotos oficiales te llenan de orgullo por haber contribuido a que mejorar su moto. Eso sí, te pasas el día haciéndote preguntas porque, pese a que todo se centra en ensayo-error, muchas cosas no las entiendes”.

Uno piensa en esos momentos de felicidad y agradecimientos que puede generar el éxito de un equipo de test, de pruebas, en la fábrica y sus pilotos oficiales pero, al parecer, no es ta. “Bueno, hay que tener en cuenta que tú formas parte de un gran engranaje. Una cosa es cuando trabajas con el equipo de pruebas y, otra muy distintas, cuando tienes que sustituir al piloto titular. Entonces eres más importante porque debes ser eficaz y darlo todo, ya que estas peleando por el mejor resultado posible, ya que de tu actuación depende subir peldaños en la clasificación de constructores, un Mundial muy importante”.

«La 850cc del año que viene está aún muy verde y, no solo la nuestra, también la del resto de marcas y, por tanto, no hay más remedio que compatibilizar las dos tareas, la de desarrollar la moto del 2027 y tratar de mejorar la de este año, pues aún queda medio Mundial».

Hablando de la relación entre un piloto probador y un piloto de carreras, ‘Polyccio’ se muestra bastante esquivo, con razón. “Ahora, en el caso del desarrollo y la puesta a punto de la nueva moto de 850cc del año queviene, ardo en deseos de conocer la opinión de los pilotos cuando la prueben, cuando les entreguemos la moto que hemos parido. Será muy divertido, seguro”.

Pero, veamos, ¿los pilotos titulares le llaman para saber cómo andan las cosas, qué nuevas piezas ha probado, como van, si funcionan? “No, no, el trato con los titulares no deja de ser especial y no es directo, no. Ni ellos me pueden llamar, ni yo les puedo contar lo estoy probando. Y es que, tanto cuando estas desarrollando piezas para la mil actual, como cuando estas inmerso en un trabajo tan delicado como el desarrollo de la nueva ‘ochoymedio’, los protocolos, la confidencialidad, también les afecta a ellos. Si quiere saber ellos, deben hablar con el departamento de competición de KTM”.

Y, con una sonrisa en la boca, explica que no sabe cómo se enteran, pero siempre suelen saber cómo han ido las pruebas. “Ellos se pasan el tiempo pensando que la fábrica buscará, continuamente, algo que mejore su moto y, claro, cuando saben que tenemos test, buscan la manera de saber cómo ha ido. Y, no sé cómo lo hacen, pero se enteran de muchas cosas”.

Pol Espargaró y su KTM.
Pol Espargaró y su KTM. / KTM MEDIA

El menor de los Espargaró reconoce que el proyecto de la 850cc del año que viene está aún muy verdad. Y no solo en KTM, sino en todas las fábricas, que, encima, están peleando, con cinco pilotos en un puño, en 24 puntos, por el título grande este año. “Es muy distinta a las actuales mil y, por tanto, requiere mucho trabajo para ponerla a punto”, señala ‘Polyccio’, que coincide con Marc Márquez, en el sentido de que, posiblemente, lo más importante (y decisivo) del nuevo salto de MotoGP del próximo año “es quien será el que mejor se adapte a los Pirelli, muy diferentes a los actuales Michelin”.

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Y, cómo no, la última reflexión con este estupendo y agradabilísimo Pol Espargaró gira alrededor de la lesión, la tortura, el viacrucis de Maverick Viñales. “Soy quien mejor entiende la delicada situación de Maverick porque la he vivido en mis propias carnes y me he visto obligado a cambiar mi rol en MotoGP. Que una lesión pueda determinar tu futuro es muy, muy, doloroso, desastroso, después de una carrera tan exitosa como la de Maverick. Se trata de un piloto tremendo, que ha hecho cosas maravillosas, con un talento que a muchos nos gustaría tener y que su final lo decida una lesión es algo muy frustrante. Esperemos que se recupere cuanto antes”.

 Diario de Mallorca – Deportes

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