Paramount ha presentado un balance del primer trimestre marcado por el crecimiento y por un contexto de transformación estratégica tras la llegada de su nuevo equipo directivo liderado por David Ellison. La compañía logró unos ingresos de 7.350 millones de dólares, lo que supone un aumento del 2% interanual, junto a un beneficio operativo de 616 millones y un margen del 8,4%. Destaca especialmente el fuerte impulso del EBITDA ajustado, que alcanzó los 1.160 millones de dólares, un 59% más que el año anterior. Dentro de sus áreas de negocio, el servicio de streaming Paramount+ se consolidó como principal motor de crecimiento, con una subida del 17% y la incorporación neta de 700.000 nuevos suscriptores, a pesar del impacto negativo derivado de la retirada de un paquete de servicios. En total, el negocio directo al consumidor generó 2.400 millones de dólares.
Estos resultados llegan en un momento clave para la compañía, que avanza en su plan de adquirir Warner Bros. Discovery, una operación que sigue prevista para cerrarse a finales del tercer trimestre y que podría dar lugar a un gigante del entretenimiento. Aunque las limitaciones regulatorias impiden concretar aún una estrategia conjunta, David Ellison ha subrayado que esta adquisición reforzará significativamente la capacidad creativa y el alcance global del grupo. En paralelo, Paramount mantiene su hoja de ruta centrada en el contenido premium, con el objetivo de estrenar unas 30 películas al año en cines, y en la inversión tecnológica, incluyendo la renovación de Pluto TV para relanzar su oferta gratuita. La compañía apuesta así por combinar calidad, innovación y escala para competir en un mercado cada vez más exigente.
Este es el plan de Paramount para utilizar la inversión árabe en la compra de Warner Bros. Discovery
El centenario estudio cinematográfico ha puesto en marcha una estrategia regulatoria para allanar el camino a la entrada de capital extranjero en su ambiciosa operación para adquirir Warner Bros. Discovery. La compañía ha solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones un dictamen que autorice la participación de varios fondos soberanos de Oriente Medio, entre ellos el Public Investment Fund, junto a vehículos inversores de Abu Dabi y Qatar. La clave del plan reside en que estos fondos sólo adquirirán acciones sin derecho a voto, mientras que el control efectivo permanecerá en manos de David Ellison, Larry Ellison y RedBird Capital, quienes concentran el 100% del poder de decisión en la futura compañía. Con este enfoque, Paramount busca garantizar a los reguladores estadounidenses que la operación no compromete el control nacional ni plantea riesgos de seguridad, al tiempo que aprovecha una inyección cercana a los 24.000 millones de dólares para reforzar su posición financiera. La petición a la FCC, habitual en este tipo de movimientos, también contempla margen para ampliar la inversión extranjera en el futuro si fuera necesario, aunque se presenta como un paso técnico más que como un cambio estratégico inmediato. En paralelo, la compañía defiende que esta financiación permitirá mejorar su capacidad competitiva, fortalecer su infraestructura tecnológica y ampliar su oferta de contenidos, en un contexto cada vez más exigente para la industria audiovisual global.
David Ellison ha hecho público los resultados del primer trimestre de la compañía, que acercan posturas sobre la futura compra de Warner Bros. Discovery
Paramount ha presentado un balance del primer trimestre marcado por el crecimiento y por un contexto de transformación estratégica tras la llegada de su nuevo equipo directivo liderado por David Ellison. La compañía logró unos ingresos de 7.350 millones de dólares, lo que supone un aumento del 2% interanual, junto a un beneficio operativo de 616 millones y un margen del 8,4%. Destaca especialmente el fuerte impulso del EBITDA ajustado, que alcanzó los 1.160 millones de dólares, un 59% más que el año anterior. Dentro de sus áreas de negocio, el servicio de streaming Paramount+ se consolidó como principal motor de crecimiento, con una subida del 17% y la incorporación neta de 700.000 nuevos suscriptores, a pesar del impacto negativo derivado de la retirada de un paquete de servicios. En total, el negocio directo al consumidor generó 2.400 millones de dólares.
Estos resultados llegan en un momento clave para la compañía, que avanza en su plan de adquirir Warner Bros. Discovery, una operación que sigue prevista para cerrarse a finales del tercer trimestre y que podría dar lugar a un gigante del entretenimiento. Aunque las limitaciones regulatorias impiden concretar aún una estrategia conjunta, David Ellison ha subrayado que esta adquisición reforzará significativamente la capacidad creativa y el alcance global del grupo. En paralelo, Paramount mantiene su hoja de ruta centrada en el contenido premium, con el objetivo de estrenar unas 30 películas al año en cines, y en la inversión tecnológica, incluyendo la renovación de Pluto TV para relanzar su oferta gratuita. La compañía apuesta así por combinar calidad, innovación y escala para competir en un mercado cada vez más exigente.
Este es el plan de Paramount para utilizar la inversión árabe en la compra de Warner Bros. Discovery
El centenario estudio cinematográfico ha puesto en marcha una estrategia regulatoria para allanar el camino a la entrada de capital extranjero en su ambiciosa operación para adquirir Warner Bros. Discovery. La compañía ha solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones un dictamen que autorice la participación de varios fondos soberanos de Oriente Medio, entre ellos el Public Investment Fund, junto a vehículos inversores de Abu Dabi y Qatar. La clave del plan reside en que estos fondos sólo adquirirán acciones sin derecho a voto, mientras que el control efectivo permanecerá en manos de David Ellison, Larry Ellison y RedBird Capital, quienes concentran el 100% del poder de decisión en la futura compañía. Con este enfoque, Paramount busca garantizar a los reguladores estadounidenses que la operación no compromete el control nacional ni plantea riesgos de seguridad, al tiempo que aprovecha una inyección cercana a los 24.000 millones de dólares para reforzar su posición financiera. La petición a la FCC, habitual en este tipo de movimientos, también contempla margen para ampliar la inversión extranjera en el futuro si fuera necesario, aunque se presenta como un paso técnico más que como un cambio estratégico inmediato. En paralelo, la compañía defiende que esta financiación permitirá mejorar su capacidad competitiva, fortalecer su infraestructura tecnológica y ampliar su oferta de contenidos, en un contexto cada vez más exigente para la industria audiovisual global.
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