Opinión | El problema de Kohlberg, Díaz y Ortells: nadie les cree

Pues sí, Andy Kohlberg no se entera de nada. Tenía la oportunidad de demostrar que este descenso, que le va a hacer perder mucho dinero de su bolsillo, tendría consecuencias, pero este lunes prefirió pronunciar un discurso vacío, llena de frases que parecen sacadas de las tazas de ‘Mr wonderful’, en el que trata de tontos a los mallorquinistas. Sé que no lo piensa, pero es la impresión que da, que es peor. Pues sí, Andy Kohlberg no se entera de nada. Tenía la oportunidad de demostrar que este descenso, que le va a hacer perder mucho dinero de su bolsillo, tendría consecuencias, pero este lunes prefirió pronunciar un discurso vacío, llena de frases que parecen sacadas de las tazas de ‘Mr wonderful’, en el que trata de tontos a los mallorquinistas. Sé que no lo piensa, pero es la impresión que da, que es peor.  

Pues sí, Andy Kohlberg no se entera de nada. Tenía la oportunidad de demostrar que este descenso, que le va a hacer perder mucho dinero de su bolsillo, tendría consecuencias, pero este lunes prefirió pronunciar un discurso vacío, llena de frases que parecen sacadas de las tazas de ‘Mr wonderful’, en el que trata de tontos a los mallorquinistas. Sé que no lo piensa, pero es la impresión que da, que es peor.

El que escribe estas líneas siempre ha defendido a esta propiedad. Sería injusto no tener en cuenta muchas de las cosas buenas que ha hecho desde su llegada, pero el mayor error del estadounidense ha sido olvidarse del balón y del aficionado de verdad, el que estará en julio renovando su carnet en Segunda. Después de un desastre tan grande, es lamentable, una vez más, que la afición apenas tenga un mensaje enlatado del propietario del club y que no pueda responder a las preguntas de los periodistas. Es increíble que el Mallorca haya perdido la Primera División y en la planta noble de Son Moix no vaya a pasar nada.

Es hasta lógico que Pablo Ortells y Alfonso Díaz se aferren al cargo, no deja de ser un trabajo muy bien remunerado para ellos, pero se esperaba más diligencia de un máximo accionista que tenía un argumento de peso para responsabilizar a las cabezas visibles del proyecto. ¿Cómo es posible que el director deportivo vaya a continuar después de una gestión tan mala? Hubiera sido de agradecer escuchar sus argumentos para justificarlo, pero es evidente que sin escudo prefiere no hablar en público.

La falta de carisma del dueño y de sus ‘jefes’ en la planta noble de Son Moix ya existía con el Mallorca en la final de la Copa del Rey o cuando fue noveno en la Liga, pero en momentos tan delicados como este es imprescindible que alguien con cara y ojos haga algo más que disculparse. Solo faltaría que no pidieran perdón, pero es que la afición no les cree. Y ese es un problema que ya no tiene solución. Kohlberg debe preguntarse el motivo por el que estos años ha pasado desapercibido y ahora está en la diana de todos.

 Diario de Mallorca – Deportes

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