La Cartuja es el nombre propio de la resaca de la final de la Copa del Rey. Aficionados en las redes sociales, peñas y medios deportivos han puesto el grito en el cielo por los accesos al estadio sevillano, la falta de transporte o la falta de sombra, entre otras. Las quejas no han terminado ahí. La organización de las Fan Zone -la de la Real Sociedad se desbordó- tampoco ha gustado a los hinchas desplazados, que han estallado por lo ocurrido en Sevilla el pasado sábado. La Cartuja es el nombre propio de la resaca de la final de la Copa del Rey. Aficionados en las redes sociales, peñas y medios deportivos han puesto el grito en el cielo por los accesos al estadio sevillano, la falta de transporte o la falta de sombra, entre otras. Las quejas no han terminado ahí. La organización de las Fan Zone -la de la Real Sociedad se desbordó- tampoco ha gustado a los hinchas desplazados, que han estallado por lo ocurrido en Sevilla el pasado sábado.
La Cartuja es el nombre propio de la resaca de la final de la Copa del Rey. Aficionados en las redes sociales, peñas y medios deportivos han puesto el grito en el cielo por los accesos al estadio sevillano, la falta de transporte o la falta de sombra, entre otras. Las quejas no han terminado ahí. La organización de las Fan Zone -la de la Real Sociedad se desbordó- tampoco ha gustado a los hinchas desplazados, que han estallado por lo ocurrido en Sevilla el pasado sábado.
La Asociación Senado Atlético de Madrid fue una de las primeras en alzar la voz. A través de las redes sociales, denunciaron la «desastrosa organización de la RFEF y de los coparticipantes en ese evento en el que entendemos que mucho tiene que ver el Ayuntamiento de Sevilla». Los aficionados exigieron responsabilidades por «la peor organización posible de una final».
En realidad, sus quejas son conocidas para los aficionados del Real Betis Balompié. Eduardo Hernández, portavoz de la asociación colchonera que congrega a abonados con más de 50 años de antigüedad ininterrumpida, explica en conversación con El Correo de Andalucía que tras sus quejas han recibido la contestación de los béticos: «Nos dicen que es algo que llevan sufriendo toda la temporada».
Hernández apunta que el sábado vivieron una organización «desastrosa, ineficaz, con gran ineficiencia en los accesos», señalando al Ayuntamiento de Sevilla. También hay quejas para la Federación: los aficionados del Atlético apuntan que las entradas de visibilidad reducida eran «más caras que la de la final de la Champions del año pasado». «Encontramos una ciudad maravillosa que no parece estar preparada para este acontecimiento».
Durante la charla, el portavoz de la asociación atlética refiere que el sábado fue a la Fan Zone. El acceso era andando con los casi 30 grados alcanzados encima de la cabeza. Una vez allí, la única zona de restauración estaba en el interior de la zona de los hinchas. Fuera, todo parque. «Estaban todos los accesos cerrados. Luego, entras allí y decidimos irnos. Era desastroso». Como anécdota, narra el astío de un policía. «Un aficionado le preguntó cómo ir a la ciudad y le respondió: ‘Oiga, yo soy de A Coruña y me trajeron anoche».
Hernández y su familia llamaron a un VTC. «Tardó media hora en hacer lo que se tarda cinco minutos», explica. Se fueron a la Alameda. Y para volver a La Cartuja tocó hacerlo andando junto al resto de atléticos allí concentrados. «Era imposible ir de ninguna manera. No nos acercaban porque los accesos estaban bloqueados. Aquello parecía una marcha verde», refiere. La incomodida se produjo para todos, pues los vecinos de la Alameda no sabían cómo acceder con sus vehículos. «Yo entiendo a los vedcinos que se han quejado», refiere el peñista colchonero.
Cuando llegaron a la zona de la Fan Zone todo estaba desbordado. Tuvieron que volver al Parque del Alamillo. «No había papeleras, las que había estaban rebosando…».
La entrada en el estadio no fue mejor. «Los accesos estaban mal señalizados, con barreras inexplicables, cuando pasabas un primer control, te encontrabas los caballos entre la gente, con el riesgo que eso supone… El siguiente acceso igual. Encima, no se chequeó el DNI como se dijo. Lamentable al máximo». Y una vez en el interior, la constatación de que el estadio no estaba preparado: «Hasta los baños estaban sucios. Las personas con movilidad reducida no pudieron ver el partido. Intentaban verlo por las pantallas, porque esa es otra: no hay marcador». .
El aficionado del Atlético reclama que 48 horas después, nadie ha pedido perdón. «Desde el respeto a Sevilla que es una maravilla, sentimos quejarnos de servicios municipales que no han estado a la altura. Sin estar lejísimos, pero es bastante grave tener los accesos bloqueados, sin transporte, sin sombra y más con el calor».
Iván Molina, vicepresidente de la asociación ADAHE-Alameda y su entorno, ha señalado en palabras a El Correo de Andalucía que «no compensa este tipo de eventos en nuestro barrio. El ayuntamiento se tiene que replantear si quiere estar de parte de los vecinos o de parte de intereses que verdaderamente cuidan poco por la calidad de vida de nuestra zona».
«Volvimos a ver peleas en las calles, carreras desde las 12 de la mañana por la calle Feria, tuvo que intervenir la policía, que estuvo para arriba y para abajo, sembrando un poco la inquietud y el miedo en los vecinos… Y qué decir del corte de las líneas de Tussam, de todo el tráfico del eje Alameda Centro, sobre todo la parte norte, que se vio muy afectada», reseña el vicepresidente de la asociación vecinal.
Iván Molina refiere que el sábado «fue un auténtico infierno, hubo algunos vecinos que se quedaron atrapados en el carril de la Alameda y, en fin, fueron increpados por los hinchas. Ahora mismo podemos ver que todo el barrio está lleno de pegatinas, algunas de corte neonazi. En definitiva, vemos que esto no nos compensa y nos gustaría que el ayuntamiento se replantee la celebración de este tipo de eventos o, por lo menos, que este flujo, esta masa enorme de personas que se concentran en nuestros barrios no se pueda volver a producir».
Además, desde la asociación vecinal se muestran muy «descontentos» con las palabras del Ayuntamiento apoyando la Copa. «No nos da ningún tipo de solución. «La Alameda y los barrios del entorno quedaron hechos una cochambre, llenos de suciedad, pintadas, meadas, todavía dura el olor, el olor a orines en algunas zonas como las calles de la trasera de la Alameda, (2:37) tanto por un lado como por otro…».
«Nuestra valoración es muy negativa», insiste Molina. «independientemente de que se mande a Lipassam o se intente hacer un despliegue para minimizar todo lo que ha sido. No merece la pena, creemos que no compensa que tengamos que vivir esta situación de miedo y de descontrol».
Los aficionados han señalado a la federación. Sin embargo, fuentes federativas indican a este periódico que ellos no son parte de la organización de las zonas fan, de la que se encargan del equipo, ni de los accesos, responsabilidad del Ayuntamiento. En cualquier caso, desde la RFEF han tomado buena nota y están analizando todo lo sucedido el pasado sábado.
Juan Bueno, portavoz del gobierno municipal, resaltó el «gran ambiente» vivido durante el fin de semana. «Ahora, lógicamente, es verdad que también ha habido problemas puntuales y algunas molestias que este ayuntamiento desde ya, por supuesto, toma nota para intentar que no ocurran. Pero, en cualquier caso, aparte de que pensamos que los beneficios son más importantes de la ciudad, esas fueron situaciones puntuales en las cuales los servicios municipales estuvieron perfectamente a la altura de su resolución». El propio Juan Bueno estuvo hablando de 80 millones de euros de repercusión económica. «Es una gran inyección económica sin ninguna duda», resaltó el portavoz.
Sobre los accesos a La Cartuja, Bueno recalcó que «puede haber temas puntuales de acceso que se palían cuando miles de personas pretenden acceder a la vez a un recinto, pero que después se normalizan por esa atención inmediata que hacen, en este caso, los servicios. Tanto los servicios de la policía como los de movilidad. No podemos pretender que la ciudad esté absolutamente normalizada en todos los puntos con esa cantidad de personas que vienen a visitarnos. Lo que hay que estar es muy atento para que todas las molestias que puedan provocar se resuelvan rápidamente. Y yo creo que se resolvieron rápidamente».
Sobre las quejas de los vecinos por la suciedad, Bueno apunta que fueron «pocas horas» las que tardó en eliminarse y «la situación de la ciudad estaba en perfecto estado de revista de nuevo»
«Yo creo que Sevilla es afortunada por ser sede de grandes eventos nacionales e internacionales y creemos que, paliando las molestias que se puedan realizar, que se puedan producir, creemos que salimos ganando como ciudad. Lo que sí, desde nuestro punto de vista, es triste es ver la actitud de algunos, es triste ver la actitud del que fue alcalde de Sevilla, que, por lo visto, la copa del Rey era muy buena cuando él era alcalde y ahora, por lo visto, no lo es», recalcó Bueno.
Ante estas palabras, Antonio Muñoz, actual líder del PSOE de Sevilla, apuntó que el Ayuntamiento de Sevilla está obligado realizar un «análisis sobre cuáles son los beneficios y los perjuicios» de este tipo de evento deportivo. Muñoz ha aclarado que no está en contra del fútbol ni de que «se celebren determinados eventos deportivos» en Sevilla. En cambio, ha mostrado sus dudas sobre que «todos los años se celebren este tipo de eventos con molestias para los sevillanos y sevillanas», tales como suciedad, botellonas o alteraciones del orden público.
Además, ha suspendido la gestión del gobierno municipal, que ha recibido «críticas de todas partes» y no ha proyectado la imagen que merece la ciudad, además de mostrarse incapaz de «reducir el impacto y las molestias».
Diario de Mallorca – Deportes
