El atletismo español vivió este viernes un ‘via crucis’ en los 1.500 metros, una de las pruebas que más alegrías ha dado al atletismo español desde aquella histórica medalla de bronce de José Manuel Abascal en los Juegos de Los Ángeles en 1984. El atletismo español vivió este viernes un ‘via crucis’ en los 1.500 metros, una de las pruebas que más alegrías ha dado al atletismo español desde aquella histórica medalla de bronce de José Manuel Abascal en los Juegos de Los Ángeles en 1984.
El atletismo español vivió este viernes un ‘via crucis’ en los 1.500 metros, una de las pruebas que más alegrías ha dado al atletismo español desde aquella histórica medalla de bronce de José Manuel Abascal en los Juegos de Los Ángeles en 1984.
A nivel europeo, Fermín Cacho se colgó el oro en Helsinki’94 dos años después de reinar en los Juegos de Barcelona’92 y también fueron campeones continentales el catalán Reyes Estévez (Budapest’98), Arturo Casado en Barcelona’10 y Nuria Fernández dos veces seguidas, en Barcelona y dos años después en Helsinki en 2012.
La situación actual al aire libre nada tiene que ver con esos fastos. Adel Mechaal fue quinto hace dos años en los Europeos de Roma, la final olímpica en París estuvo huérfana de españoles y Carlos Sáez llegó décimo en los Mundiales de Tokio’25.
Este viernes el desastre ha sido total en los Europeos de Birmingham, con la eliminación en las semifinales de Mariano García (oro el pasado invierno en los Mundiales bajo techo), el campeón nacional Adri Ben y el catalán Carlos Sáez.
A Mariano García se le gripó la moto y acabó antepenúltimo en su semifinal con 3:44.99. «Tenía fuerzas, pero en la contrarrecta se me vinieron las piernas abajo. He intentado remontar, pero era imposible ya. He hecho mal la táctica. Esto es aprendizaje para el futuro», dijo el murciano a pie de pista a Roberto Quintana en Teledeporte.
En su descargo, ha arrastrado durante muchas semanas una lesión en el sóleo que le llegó después de su título universal en pista cubierta en Torun, por lo que su temporada «creo que ha finalizado. Ahora, a descansar y a preparar bien el año que viene».
Adri Ben peleó en la recta, pero acabó octavo con 3:42.52, a 57 centésimas del francés Mornet (sexto y pasaban seis). «Estoy muy descontento. La táctica no ha sido buena. Con 16 atletas, no tenía que haber dejado tanto espacio. Es un tremendo fracaso deportivo para mí. Ahora se me vienen muchas cosas a la cabeza», explicó a Teledeporte.
Carlos Sáez se fue al suelo en la primera semifinal, arrastrado por la caída del irlandés Doyle. Sin embargo, European Athletics no lo recalificó, algo que sí hizo con muchos menos motivos con la suiza Audrey Werro en 800. Estos agravios dan mucho asco.
«Cada vez me cuesta más mover el codo derecho. Yo creo que no lo tengo roto, pero igual tengo algo (en el antebrazo). Si me recalifican, me tomo lo que haga falta para correr la final», comentó a Álex Calabuig (‘Soy Corredor’) antes de saber que no se atendió la reclamación de la RFEA.
Fuente: Sport
Diario de Mallorca – Deportes
