La escalada del euríbor propulsa otra vez las hipotecas fijas

Con el euríbor a las puertas de romper la barrera del 3% en tasa media mensual -ya la ha superado intradía-, la firma de hipotecas fijas para protegerse de su escalada se está convirtiendo en un refugio común para un número creciente de nuevos hipotecados.

Desde mediados del año pasado, la firma de préstamos para la compra de vivienda de este tipo supera mes a mes el 60% del total. En mayo alcanzó el 60,9%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero hay intermediarios financieros como Gibons que aseguran que están cerrando muchas más operaciones. Según los datos de esta «startup» fintech, el 87,81% de las hipotecas firmadas a través de su plataforma en lo que va de año son a tipo fijo, frente al 9,82% de mixtas y un residual 0,20% de variables. La cifra confirma un salto de casi ocho puntos respecto a 2025, cuando la fija representaba ya un abultado 80,21% de las firmas.

«El mercado ha hecho una apuesta clara por la certidumbre. Con el euríbor repuntando y la tensión geopolítica y energética presionando de nuevo la inflación, el comprador prefiere blindar su cuota de por vida antes que arriesgarse a las oscilaciones del variable. Además, hoy la fija es la opción más competitiva en precio, y eso explica que su avance no se frene», explica Jorge González-Iglesias Baeza, consejero delegado de Gibobs.com.

Trioteca también asegura que en el primer trimestre del año, más del 90% de las hipotecas en las que intermedió fueron a tipo fijo, porcentaje que se volvió casi a repetir en el segundo trimestre.

El interés por la fija no se limita a las nuevas contrataciones. Según Gibobs.com, el 11% de todas las firmas gestionadas en 2026 corresponden a subrogaciones, y de estas, el 63,79% son clientes que abandonan una hipoteca variable o mixta para pasarse a fija.

«El dato de las subrogaciones es el más revelador de todos. No solo quienes compran vivienda por primera vez prefieren la fija, sino que quienes ya tenían una variable o mixta están aprovechando el momento para blindar su cuota para siempre. Ya no es solo una decisión financiera, es un cambio de mentalidad», concluye González-Iglesias Baeza.

Evolución en U

Las hipotecas fijas han evolucionado en los últimos años describiendo una especie de U. El pico de firmas se alcanzó en julio de 2022, cuando alcanzaron el 75,4% del total de las firmadas. Entonces, el repunte inflacionario provocado por la repentina y fuerte recuperación de la actividad tras la pandemia y la crisis energética a que condujo la invasión rusa de Ucrania en febrero obligaron a los bancos centrales a subir los tipos, empujando con fuerza al euríbor e inoculando el miedo a las hipotecas variables.

El movimiento inmediato de la banca a este creciente interés por las hipotecas fijas fue subir su precio, lo que provocó que entre los años 2023 y 2024 su cuota de mercado se redujese al entorno del 50%. En ese momento irrumpió, además, la «tercera vía», la hipoteca mixta. Un producto que ofrece ventajas a las dos partes. Al comprador de vivienda, porque le aporta la tranquilidad de un interés fijo durante los primeros años de vida del crédito -generalmente, entre tres y cinco-. Y al banco, porque pasado ese periodo, el préstamo queda indexado al euríbor, lo que le ofrece una rentabilidad potencialmente mayor.

Con los recortes de tipos aprobados por el Banco Central Europeo (BCE) desde finales de 2024, el euríbor comenzó a bajar desde el 4% que llegó a alcanzar en 2023, lo que redujo la presión sobre las hipotecas variables y moderó también los tipos fijos ofertados por las entidades financieras.

Sin embargo, el conflicto de Oriente Medio ha vuelto a generar unas presiones inflacionistas que han llevado a los bancos centrales a subir tipos y al euríbor a recuperar la senda alcista, empujando a muchos hipotecados a optar por préstamos a tipo fijo para protegerse de las posibles fluctuaciones del indicador.

 La firma de estos préstamos se consolida por encima del 60% del total con la subida de los tipos de interés  

Con el euríbor a las puertas de romper la barrera del 3% en tasa media mensual -ya la ha superado intradía-, la firma de hipotecas fijas para protegerse de su escalada se está convirtiendo en un refugio común para un número creciente de nuevos hipotecados.

Desde mediados del año pasado, la firma de préstamos para la compra de vivienda de este tipo supera mes a mes el 60% del total. En mayo alcanzó el 60,9%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero hay intermediarios financieros como Gibons que aseguran que están cerrando muchas más operaciones. Según los datos de esta «startup» fintech, el 87,81% de las hipotecas firmadas a través de su plataforma en lo que va de año son a tipo fijo, frente al 9,82% de mixtas y un residual 0,20% de variables. La cifra confirma un salto de casi ocho puntos respecto a 2025, cuando la fija representaba ya un abultado 80,21% de las firmas.

«El mercado ha hecho una apuesta clara por la certidumbre. Con el euríbor repuntando y la tensión geopolítica y energética presionando de nuevo la inflación, el comprador prefiere blindar su cuota de por vida antes que arriesgarse a las oscilaciones del variable. Además, hoy la fija es la opción más competitiva en precio, y eso explica que su avance no se frene», explica Jorge González-Iglesias Baeza, consejero delegado de Gibobs.com.

Anuncios de hipotecas en un banco de Madrid

Trioteca también asegura que en el primer trimestre del año, más del 90% de las hipotecas en las que intermedió fueron a tipo fijo, porcentaje que se volvió casi a repetir en el segundo trimestre.

El interés por la fija no se limita a las nuevas contrataciones. Según Gibobs.com, el 11% de todas las firmas gestionadas en 2026 corresponden a subrogaciones, y de estas, el 63,79% son clientes que abandonan una hipoteca variable o mixta para pasarse a fija.

«El dato de las subrogaciones es el más revelador de todos. No solo quienes compran vivienda por primera vez prefieren la fija, sino que quienes ya tenían una variable o mixta están aprovechando el momento para blindar su cuota para siempre. Ya no es solo una decisión financiera, es un cambio de mentalidad», concluye González-Iglesias Baeza.

Las hipotecas fijas han evolucionado en los últimos años describiendo una especie de U. El pico de firmas se alcanzó en julio de 2022, cuando alcanzaron el 75,4% del total de las firmadas. Entonces, el repunte inflacionario provocado por la repentina y fuerte recuperación de la actividad tras la pandemia y la crisis energética a que condujo la invasión rusa de Ucrania en febrero obligaron a los bancos centrales a subir los tipos, empujando con fuerza al euríbor e inoculando el miedo a las hipotecas variables.

El movimiento inmediato de la banca a este creciente interés por las hipotecas fijas fue subir su precio, lo que provocó que entre los años 2023 y 2024 su cuota de mercado se redujese al entorno del 50%. En ese momento irrumpió, además, la «tercera vía», la hipoteca mixta. Un producto que ofrece ventajas a las dos partes. Al comprador de vivienda, porque le aporta la tranquilidad de un interés fijo durante los primeros años de vida del crédito -generalmente, entre tres y cinco-. Y al banco, porque pasado ese periodo, el préstamo queda indexado al euríbor, lo que le ofrece una rentabilidad potencialmente mayor.

Con los recortes de tipos aprobados por el Banco Central Europeo (BCE) desde finales de 2024, el euríbor comenzó a bajar desde el 4% que llegó a alcanzar en 2023, lo que redujo la presión sobre las hipotecas variables y moderó también los tipos fijos ofertados por las entidades financieras.

Sin embargo, el conflicto de Oriente Medio ha vuelto a generar unas presiones inflacionistas que han llevado a los bancos centrales a subir tipos y al euríbor a recuperar la senda alcista, empujando a muchos hipotecados a optar por préstamos a tipo fijo para protegerse de las posibles fluctuaciones del indicador.

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