La ceremonia de los collares se descontrola en ‘La isla de las tentaciones’ con Sandra Barneda al límite

La segunda entrega de ‘La isla de las tentaciones’ confirmó que esta edición no necesita esperar demasiado para empezar a arder. El reality más tentador de la televisión consiguió liderar en la noche del miércoles con 816.000 espectadores de media y 13,1% de share. Antes de la ceremonia de los collares, las participantes pudieron ver algunas imágenes de la convivencia de sus parejas con los solteros y, en el caso de Gema, el golpe fue especialmente duro. Las escenas de Rubén volvieron a poner sobre la mesa un historial sentimental marcado por las infidelidades, después de que ella misma relatara que había descubierto numerosas relaciones paralelas, incluso a través de una lista que su pareja tenía con otras mujeres. La situación no es exclusiva de ellos. Nando reconoció haber sido infiel alrededor de 15 veces a Isa, mientras que ambos admitieron que ella también había respondido a esas infidelidades. Kico y Paula llegaron al programa con una confianza muy debilitada, mientras que Sergio y Paola arrastraban sus propias inseguridades y asuntos pendientes. En el caso de Nacho y Náyades, tampoco sobraba precisamente tranquilidad. Así, la temporada parece partir de un escenario distinto al habitual: más que poner a prueba relaciones aparentemente sólidas, el programa está examinando parejas que ya aterrizaron en República Dominicana con demasiadas cuentas pendientes.

La ceremonia de los collares terminó convirtiéndose en el gran terremoto de la noche. Los reproches, los enfrentamientos y los gritos se sucedieron mientras Sandra Barneda trataba de mantener el control de una situación que por momentos amenazaba con desbordarse. El momento más tenso llegó cuando Rubén se levantó y se acercó a Gema, incumpliendo las normas establecidas para el encuentro, lo que provocó la intervención contundente de la presentadora. Kico también protagonizó varios enfrentamientos con los solteros y recibió otro toque de atención de Barneda. El ambiente terminó de complicarse con la aparición de varios rostros conocidos de anteriores ediciones, entre ellos Josué Bernal, Irini y Andrea Sabatini, que llegaron acompañados de información sobre el pasado de algunos participantes. Especialmente delicado fue el caso de Sergio y Paola. Él había definido su relación con Irini como un simple «tonteo», pero ella aseguró que ambos habían llegado a liarse, mientras Josué aportaba nuevos detalles sobre aquella historia. La información dejó a Paola completamente desbordada y terminó abandonando la ceremonia, incapaz de contener la emoción.

 

La noche todavía dejó otro ejemplo del complicado equilibrio en el que viven algunos de los concursantes. Kico, después de mostrarse especialmente combativo durante la ceremonia, acabó derrumbándose al regresar a Villa Playa. Su actitud resumía en buena medida lo ocurrido durante el programa: participantes que intentan mostrarse fuertes ante sus parejas y los solteros, pero que terminan sucumbiendo cuando la situación les afecta directamente. La elección de las primeras citas tampoco estuvo exenta de tensión y obligó a Sandra Barneda a intervenir de nuevo ante determinados incumplimientos de las normas. En apenas dos programas, ‘La isla de las tentaciones’ ya ha puesto sobre la mesa infidelidades, celos, desconfianzas, versiones enfrentadas y relaciones con demasiadas heridas abiertas. La gran particularidad de esta edición es precisamente esa: las grietas no han aparecido después de semanas de convivencia, sino que estaban presentes desde antes de que las parejas pusieran un pie en República Dominicana. Y si el programa apenas acaba de comenzar, el nivel de tensión alcanzado anoche permite anticipar que todavía queda mucho por romper.

 La undécima edición de ‘La isla de las tentaciones’ se rompe en la segunda gala y la tensión entre los participantes aumenta de forma descontrolada  

La segunda entrega de ‘La isla de las tentaciones’ confirmó que esta edición no necesita esperar demasiado para empezar a arder. El reality más tentador de la televisión consiguió liderar en la noche del miércoles con 816.000 espectadores de media y 13,1% de share. Antes de la ceremonia de los collares, las participantes pudieron ver algunas imágenes de la convivencia de sus parejas con los solteros y, en el caso de Gema, el golpe fue especialmente duro. Las escenas de Rubén volvieron a poner sobre la mesa un historial sentimental marcado por las infidelidades, después de que ella misma relatara que había descubierto numerosas relaciones paralelas, incluso a través de una lista que su pareja tenía con otras mujeres. La situación no es exclusiva de ellos. Nando reconoció haber sido infiel alrededor de 15 veces a Isa, mientras que ambos admitieron que ella también había respondido a esas infidelidades. Kico y Paula llegaron al programa con una confianza muy debilitada, mientras que Sergio y Paola arrastraban sus propias inseguridades y asuntos pendientes. En el caso de Nacho y Náyades, tampoco sobraba precisamente tranquilidad. Así, la temporada parece partir de un escenario distinto al habitual: más que poner a prueba relaciones aparentemente sólidas, el programa está examinando parejas que ya aterrizaron en República Dominicana con demasiadas cuentas pendientes.

La ceremonia de los collares terminó convirtiéndose en el gran terremoto de la noche. Los reproches, los enfrentamientos y los gritos se sucedieron mientras Sandra Barneda trataba de mantener el control de una situación que por momentos amenazaba con desbordarse. El momento más tenso llegó cuando Rubén se levantó y se acercó a Gema, incumpliendo las normas establecidas para el encuentro, lo que provocó la intervención contundente de la presentadora. Kico también protagonizó varios enfrentamientos con los solteros y recibió otro toque de atención de Barneda. El ambiente terminó de complicarse con la aparición de varios rostros conocidos de anteriores ediciones, entre ellos Josué Bernal, Irini y Andrea Sabatini, que llegaron acompañados de información sobre el pasado de algunos participantes. Especialmente delicado fue el caso de Sergio y Paola. Él había definido su relación con Irini como un simple «tonteo», pero ella aseguró que ambos habían llegado a liarse, mientras Josué aportaba nuevos detalles sobre aquella historia. La información dejó a Paola completamente desbordada y terminó abandonando la ceremonia, incapaz de contener la emoción.

La noche todavía dejó otro ejemplo del complicado equilibrio en el que viven algunos de los concursantes. Kico, después de mostrarse especialmente combativo durante la ceremonia, acabó derrumbándose al regresar a Villa Playa. Su actitud resumía en buena medida lo ocurrido durante el programa: participantes que intentan mostrarse fuertes ante sus parejas y los solteros, pero que terminan sucumbiendo cuando la situación les afecta directamente. La elección de las primeras citas tampoco estuvo exenta de tensión y obligó a Sandra Barneda a intervenir de nuevo ante determinados incumplimientos de las normas. En apenas dos programas, ‘La isla de las tentaciones’ ya ha puesto sobre la mesa infidelidades, celos, desconfianzas, versiones enfrentadas y relaciones con demasiadas heridas abiertas. La gran particularidad de esta edición es precisamente esa: las grietas no han aparecido después de semanas de convivencia, sino que estaban presentes desde antes de que las parejas pusieran un pie en República Dominicana. Y si el programa apenas acaba de comenzar, el nivel de tensión alcanzado anoche permite anticipar que todavía queda mucho por romper.

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